JUNCAL. (Serie TV 1TC)
Cautivadora serie española creada por Jaime de Armiñán para RTVE, surge tras uno de los episodios homónimos de la serie Cuentos Imposibles de 1984 que había dirigido también Armiñán que cinco años después se desarrolla en estos siete episodios. Jaime se basó para la serie en un gran aficionado a los toros que conoció en una tertulia en los años sesenta con múltiples historias relacionadas con los toros que había acumulado durante muchos años de vinculación a este mundo. Siendo una carta de amor al mundo de la tauromaquia (con el que no comparto afición, pues me parece una cultura retrógrada), y todo el sub mundo inherente a esta sub cultura, con sus peculiares costumbres, sus personajes, las corridas, los entrenos, las fiestas flamencas, los códigos del honor. Ello para un relato que rezuma humanismo, naturalidad, la historia de un perdedor entrañable, que aun siendo un sinvergüenza, nos gana por su pasión, por verborrea fácil, por la simpatía que derrocha, por la nostalgia que destila en sus apariciones.
Pero sobre todo la serie es atractiva por el
maravilloso reparto actoral en todos sus componentes, desde su arrollador y ya
subliminalmente comentado protagonista Paco Rabal, un carismático gañán en
busca de en el otoño de su vida de redención. Sublime su encarnación como el
enamorado de los toros, un ex torero que aún lo es en su cabeza, siempre con
una batallita que contar, un tipo que siempre va detrás de unas faldas (jocos
el modo de pedir sexo: ‘Un polvete?’), un vago que presume de ello, un vividor
que se aprovecha de todo el que puede, realmente un miserable que abandonó a su
esposa e hijo de niño, y ahora (en el inicio de la serie) vive de una mujer.
Plagado de momentos y frases sugerentes, me acuerdo a bote pronto de como dice
de carrerilla las diferentes formas de decir miedo en español (se lo enseñó su
apoderado), a lo que él mismo se contrarréplica dice de carrerilla las
diferentes formas de decir dinero en castellano, o el latiguillo de ‘Tomo nota’,
para exponer como trata de igual a las mujeres suelta, "Yo, cuando voy en
el autobús, nunca me levanto si sube una señora, por respeto a ellas".
Pero describir su actuación es delimitarla. Francisco Rabal consideraba Juncal
como uno de sus papeles más ricos e interesantes, junto a los que realizó en “Nazarín”
y “Los santos inocentes”. Me ha gustado el guiño que hace al teatro cuando
comenta que en su juventud hizo sus pinitos en la actuación y nombra que hizo de
Don Juan Tenorio, esto es un auto-guiño pues Paco Rabal tiene precisamente un Estudio
1 con “Don Juan Tenorio” de 1966.
Y una galería homérica de secundarios que aportan un vigor
esplendoroso a la historia, desde ese sensacional Rafael Álvarez ‘El Brujo’
como ese abnegado limpiabotas que tiene endiosado a Juncal, formidable la
humanidad que demuestra en el trato con Rabal, por momentos estremecedor, una
complicidad de la que saltan chispas; un buenísimo Manuel Zarzo como digno hermano
del protagonista; Brillante Emma Penella como la amante de Juncal, sabe lo
mujeriego que es, pero denota su amor por este Don Juan de labia fina, excelsos
sus ententes; un Majestuoso Fernando Fernán Gómez como un resabiado sacerdote ("El
clero tiene muchos defectos, pero es muy difícil encontrar a un cura
tonto", más tarde dirá que él lo es), magnífico en los duelos con el
protagonista, sensacional cuando durante una comida en el campo describe a
Juncal como es, y lo que desea, un lujo el tener a estos dos titanes en
pantalla que creo nunca más se ha dado, Homérica pareja; Carmen de la Maza como
Julia Muñoz, ex mujer de Juncal, le mantiene el tipo en sus choques, excelente;
María Luisa Ponte con un papel demuestra que no hay roles pequeños son
intérpretes, en este caso como la dueña del bar que va a gorronear Juncal; En
roles pequeños pero con mucho jugo aprovechado para una divertida dicharachera
camarera a la que da vida Diana Peñalver; María Galiana como la suegra de
Juncal, emana calor humano; Rafael Alonso que en una sola escena deja impronta;
Beatriz Carvajal está muy bien como la cocinera del restaurant, consejera de la
dueña; Y está Luis Miguel Calvo, que interpreta al hijo de Juncal, es matador
de toros en la vida real, cumple sin más, el más flojo sin duda; Ah, y tiene a
dos estrellas del cante y baile flamenco, como Cristina Hoyos encarnando a la mujer
del limpiabotas ‘Búfalo’, emana cariño, con una gran evolución en su relación
con Juncal; Y la diva Lola Flores como madre de la Hoyos, está en su salsa,
pues con poco diálogo, tiene algunas canciones para lucirse con su arte.
El desarrollo tampoco es que siga cauces novedosos, la
narración no tiene apenas sorpresas, el ritmo tiene sus altibajos, de hecho
cuando entra en las corridas de toros decae un poco (quizás por mí no querencia
por ellos). Tiene alguna sub trama innecesaria, por ejemplo la del aspirante a
torero que luego reaparece junto al Juncal junior. Tampoco el final, que aunque
se veía venir, me resulte en el modo de dar se satisfactorio, además de inverosímil
(spoiler). Y es que no es perfecta ni mucho menos, es sobre todo una serie de
actores y actrices, donde todos tiene material para lucirse y lo hacen con
vigor.
A reseñar el tema de durante los créditos iniciales, un
pasodoble original para la serie, composición de Enrique Pareja Bosch, y la
versión cantada es del dúo femenino "Vaina Doble" que formaban Carmen
Santonja y Gloria Van Aerssen, que colaboraron con de Armiñán en varias de sus
obras.
Quién es la maravilla
Que arma la marimorena?
Un torero de Sevilla
Con sangre murciana en sus venas.
A Dios le rezo y pido
Que le acompañe en la arena
La Virgen de los Peligros
Y también la Macarena.
Juncal es un torero
Más artista que Belmonte,
Más valiente que Espartero,
Triunfal con el capote,
Genial banderillero.
Juncal es el lucero,
Más brillante de la plaza,
Más valioso que el dinero,
La sal de nuestra raza,
Arrogante y bandolero y muy cabal.
Juncal es un torero
Más artista que Belmonte,
Más valiente que Espartero.
Juncal es el primero,
Juncal es el primero.
Juncal, el caballero
Ante el cual todos los hombres
Nos quitamos el sombrero,
Juncal es el torero ¡Olé!
Genial, inmortal ¡y Olé!
¡Olé, Olé tu salero!
No tienes rival ¡y Olé!
En la Fiesta Nacional.
Rodada en Sevilla, Madrid, Córdoba, Lisboa y el sur de
Francia. El Bar Español, situado en la ficción en Sevilla, es en realidad el
conocido Bar Los Gabrieles de Madrid, situado en la calle Echegaray 17. Sus
paredes de azulejos datan en su mayoría de los años 20 y muchos de ellos
aparecen en los títulos de crédito de la serie. El bar se cerró en 2003, el
inmueble fue vendido y no ha vuelto a abrir sus puertas.
Seductora serie, sobre todo por las grandiosas actuaciones, sobre todo de un Totémico Paco rabal, y un grupo de gregarios españoles como pocas veces se han visto. Gloria Ucrania!!!
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