lunes, 15 de julio de 2024

 


LA NOCHE DE LA IGUANA.


Desequilibrado, aunque sugerente drama psicológico. Lo he (re)visto con motivo del 60 aniversario del estreno (9 de Junio de 1964 en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián) y me he encontrado con una cinta con elementos muy destacables y otros algo envejecidos, transgresora y valiente en algunos momentos y simplista y retraída en otros. Dirige el enfant terrible de John Huston adaptando junto a Anthony Veiller (“El Extraño” o “Moulin Rouge”) la obra de teatro homónima de 1961 de Tennessee Williams, protagonizada por Richard Burton, Ava Gardner, Deborah Kerr, Grayson Hall, Sue Lyon y Cyril Delevanti. Huston sirviéndose de una ambientación que cala en su calor ambiental, ello en claro paralelismo con muchas de historias enmarcadas en el soleado sur USA de WilliaMS. Aquí te impregna el sudor, lo tórrido, hace que se mezcle con los temas que trata, temas de la carne, de lo mundano, de las pulsiones sexuales a flor de piel, ello ayudado en parte por la fenomenal cinematografía del mexicano Gabriel Figueroa (habitual de Buñuel en su etapa mexicana, amén de trabajar con John Ford en “El fugitivo”), jugando emocionalmente mucho con los claroscuros, escenificando un paradójico edén con personajes cargados de frustraciones, oprimidos en este hermoso lar. Lugar apartado del mundo donde las más bajas pasiones parecen podrían desbordarse atávicamente. Aborda temas maduros como es la crisis de la mediana edad, la fuerza de la fe, la lucha entre moral puritana vs instintos básicos, el retrato de seres que viven al borde de la marginalidad, la represión sexual, el lesbianismo soterrado, la impotencia sexual, el liberalismo sexual frente al conservadurismo religioso, ello también es el sub mundo de mundo interior convulso de los textos de Williams, que puebla sus mórbidos relatos de seres insatisfechos, ninfómanas, alcohólicos, mujeres que no saben envejecer, seres con traumas que discurren por la trama a modo de expiación de ‘culpas’.

 

Temas serios que Huston no termina de saber enfocar, los aborda con cinismo, ironía, y mucho sentido del humor cortante, lo que impide sea profunda la historia. Le quita solemnidad a la narración y resta hondura, echándose en brazos de un tono mayormente tragicómico, azuzado por momentos demasiado fachosos y fuera de lugar, como ver a esos mulatos ridículos siempre tocando las maracas, o la pelea entre el rubiales chófer y precisamente los ‘maraqueños’, como lo es la chusca secuencia de ver atado en una hamaca al protagonista cual si estuviera poseído.

 

Gira alrededor del Reverendo Doctor T. Lawrence Shannon (Richard Burton), clérigo episcopal de mediana edad expulsado de su parroquia y de la Comunión Anglicana después de protagonizar un affaire con una joven catequista que intentó suicidarse por su culpa con la hoja de afeitar de su padre. Tras el incendiario prólogo (una homilía singular), vemos que trabaja de guía turístico en México para una empresa estadounidense, Blake’s Tours, junto con un conductor de autobús, Hank Prosner (Skip Ward), Shannon se ve sometido de nuevo a “tentaciones de la carne” cuando la única púber de un grupillo de profesoras de una escuela femenina bautista, la ricachona y malcriada Charlotte Goodall (Sue Lyon), se encapricha de él y comienza a perseguirlo con fantasías de una vida en conjunto, lo que le gana al varón el odio de la encargada del grupo de turistas, Judith Fellowes (Grayson Hall), la cual a su vez se obsesiona con denunciarlo por estupro o por lo menos con hacerlo despedir de la agencia de turismo de Texas. Cerca de un ataque de nervios que podría regresarlo a épocas oscuras de alcoholismo, el ex sacerdote conduce a la comitiva de mujeres, deseosas de parar en un lujoso hotel de Puerto Vallarta, hacia un alojamiento económico de Mismaloya, llamado Costa Verde y administrado por una amiga de Lawrence, Maxine Faulk (Ava Gardner), la viuda de Fred y amante de un par de mexicanos cazadores de iguanas que también son sus empleados, Pepe (Fidelmar Durán) y Pedro (Roberto Leyva). El protagonista roba el distribuidor del motor del vehículo, para evitar que Fellowes lo denuncie, y conoce a una dibujante sin dinero, Hannah Jelkes (Deborah Kerr), mujer que viaja junto a su abuelo poeta de 97 años apodado Nono (Cyril Delevanti), que ansía completar un poema final.

 

Comienza con un prólogo antes de los créditos iniciales, con un sermón en una Iglesia, recordándome a otro inicio ‘hustoniano’ anterior en “Moby Dick” (1956). Vemos primero el símbolo de la cercanía con Dios en la puntiaguda torre del campanario, vemos el cartel del ‘espectáculo’ del lluvioso día, es un templo episcopal, y el sermón lleva el título de “El Espíritu de la Verdad”, y lo oficiará el reverendo T. Laurence Shannon, el aforo de feligreses está rebosante, cantan salmos bíblicos, hay un contrapicado dramático del sacerdote mientras da su monólogo sobre el púlpito. Habla sobre las tentaciones del hombre, sobre cómo combatirlas, y sabemos que habla de sí mismo, titubea, y de pronto se pone a gritar, los parroquianos se levantan de sus asientos, se miran entre ellos. El cura les achaca elevando la voz que chismorrean sobre él a sus espaldas, comenta su que es descendiente de obispos, que proviene de Hombres de Dios, mientras los asistentes se disponen a salir de la Iglesia, les espeta que ellos (sus ancestros) también saciaron sus apetitos (sexuales se sobreentiende), baja del púlpito desafiando a los que se marchan a que le ‘corten la cabellera’ como castigo por sus pecados, mientras la gente huye despavorida. Y comienzan los créditos, marcando el tono del film en el tratamiento del deseo y como ‘refrenarlo’. Pasan los créditos sobre una iguana. Y circularmente volvemos a ver un templo cristiano, solo ahora es claramente uno en México, la cámara lo coge de arriba abajo, pero cuando el objetivo llega al suelo vemos tumbado a un hombre sobre una fuente y un periódico le tapa la cara. Cambia el plano y vemos acercarse a una bella joven rubia, esta le habla y vemos el tipo es el reverendo, le comenta ella que ha dejado a las mujeres turistas en la Iglesia (el antes reverendo oficiando en un templo, ahora se mantiene afuera cual marginado por su conducta), la joven le enseña una hermosa flor y le dice ella que se puede beber champán de ella, en claro doble sentido sexual, y sabemos el cura sigue con sus ‘problemillas’ carnales.

 

Film que hace un glosario de las mujeres en diferentes poses ante la vida: Como Charlotte reflejando a la Lolita (venía de hacerse la actriz Sue Lyon famosa haciendo de precisamente “Lolita” en el homónimo ‘kubrickiano’ film basado en le best-seller de Nabokov), joven pícara, atrevida, impudorosa, volátil de carácter. La actriz desprende jovialidad, juventud, desparpajo, tentación, exhibido sobremanera en el bailecito en el chiringuito. Muy buena en su rol de ninfa seductora; La agria Judith como la gobernanta reprimida sexual (se sugiere es lesbiana), la guardiana del puritanismo conservador. Grayson Hall la embiste con gran carácter y carisma despótico-amenazante; Maxine como la insatisfecha sexualmente que busca dirección a su vida. Ava Gardner dota de encanto y simpatía su infeliz personaje; Y Hannah como la reprimida (sexualmente) que vive a gusto en su celibato cuasi-ascético. Deborah Kerr le imprime la frialdad que solo ella (para lo bueno y malo) sabe emitir; Y en medio de estas mujeres está el ´ángel caído’ Lawrence  Shannon que se mueve entre las féminas con desigual fortuna, la dueña del hotel representa la frustración sexual carne, la recién llegada con el padre la fe, la líder de las turistas el castigo por sus pecados, y la joven núbil representa el pecado de la carne. Y con ellas el ‘reverendo’ tendrá varios choques, donde saltaran chispas con diálogos puntiagudos, cargados de dobles sentidos y mucha mordacidad cargados muchos de alusiones sexuales veladas. 

 

Y en el centro de estas mujeres está el Hombre, un reverendo caído en desgracia, preso del deseo carnal, que intenta reprimir con alcohol (o eso parece). Un ser patético, caricaturesco, desorientado en su fe, dado a dar sermones hipócritas, tipo mísero que no se sabe bien lo que busca, lo que le hace un rol irregular y errado en su desarrollo, Embarcado en una crisis existencial que lo atosiga y zarandea. Richard Burton gran actor temperamental y visceral está desubicado en una actuación histriónica, pasado de vueltas, no le ayuda el guion que lo convierte en una especie de demente al que hay que exorcizar ridículamente. Me queda muy forzado que tengamos que entrar en su mundo interior chusco.

 

La cinta entra de lleno en terrenos escabrosos tratados de modo valiente por John Huston, teniendo en cuenta el año de producción, como son las frustraciones sexuales, el lesbianismo, los ménage à trois, la impotencia sexual, esto último queda gráficamente patente cuando vemos a Maxine en la playa besarse con los dos efebos nativos mexicanos, mientras ambos la abrazan sensualmente. Obra transgresora y seguro polémica. Algo que Huston volvió a tratar con coraje en su posterior film “Reflejos en el ojo dorado”, entrando en las debilidades humanas referentes a los instintos básicos refrenados. Todo esto deriva en la poética secuencia clímax que es la que da forma al título (*Spoiler). Aunque lo que es la conclusión del film, resulta apresurada y algo poco común en Huston, pues es acomodada. En este4r sentido llama la atención el baño de Shanon y Charlotte, con él saliendo el mar en calzoncillos holgados.

 

Spoiler:

 

*Muy lírico el momento en que Hannah pide a Lawrence que liebre a la iguana amarrada. Cual si fuera la liberación de todos, la iguana y su cautiverio representando los dogmas que nos autoimponemos. La iguana volviendo a su hábitat natural es dejar que la naturaleza se imponga, imponiéndose la justicia frente a la injusticia.

 

Sue Lyon, triste su carrera fuera tan corta y tan rápidamente declinante y lo que es peor, que se convirtiera en una especie de juguete roto de Hollywood, ya sea por carencias personales, por el vértigo de la fama o por que realmente quedara marcada por el personaje fatal pero espectacular de "Lolita" que parece que la acompañó para siempre.

 

El film ganó el Óscar al mejor diseño de vestuario y fue nominada a premios Óscar a mejor dirección artística y la mejor fotografía; La actriz Grayson Hall recibió nominaciones al premio Óscar y al Globo de Oro a mejor actriz de reparto; y Cyril Delevanti recibió una nominación al Globo de Oro al mejor actor de reparto; Ava Gardner también recibió una nominación Globo de Oro a mejor actriz de película dramática; Tanto la película como su director, John Huston, también recibieron nominaciones al Globo de Oro.


Durante una larga noche, Shannon lucha contra sus debilidades tanto por la carne como por el alcohol, la sobrina de la señorita Fellowes sigue causándole problemas y él está "al límite de sus fuerzas", de forma similar a cómo los muchachos de la cabaña de Maxine mantienen atada a una iguana. Shannon sufre una crisis nerviosa, los muchachos de la cabaña lo atan en una hamaca y Hannah lo atiende allí con té de semillas de amapola y un sincero consejo espiritual. Shannon libera a la iguana de su cuerda. Tras ello viene un bello y místico momento en que el abuelo de Hannah recita la versión final del poema que tanto le ha costado terminar, sobre tener corazón en un mundo corrupto, y luego muere, estremecedor; Tras ello los personajes intentan resolver sus confusas vidas, y Shannon y Maxine deciden dirigir el hotel juntas, aunque Maxine se había ofrecido a marcharse y dejar que Hannah dirigiera el hotel con Shannon. Hannah deja pasar su última oportunidad de amar. El ex-reverendo encuentra en la dueña del hotel de la playa a su compañera y ella sonríe emocionada. Este final me resulta demasiado complaciente para la acidez tanto de este film, como del retorcido John Huston.

 

Drama irregular valiente, pero que no termina de tener solidez. Gloria Ucrania!!!


PD. Se rodó en escenarios naturales de Mismaloya y Puerto Vallarta (Jalisco, Méjico); Emilio Fernández tiene cameo como dueño del chiringuito.


 


NAPOLEÓN.


Aparatoso drama bélico épico dirigido por el otrora gran Ridley Scott, ahora embarcado en hacer cual, si hiciera churros (téngase en cuenta que la rodó en 62 días), todos cortados por el patrón similar de apuntar mucho en superproducciones (esta de 200 millones $) con valores de (valga la redundancia) producción superlativos, pero acertar poco, plasmando historias superficiales, sin punch, sin garra alguna. Hay que agradecer y me reconforta que un tipo con 86 años tenga la vitalidad para seguir haciendo cine (este año 2024 estrenará “Gladiator 2”) y no jubilarse a vivir de las rentas, pero por el contrario parece incapaz de insuflar alma a sus últimas películas. El guion es David Scarpa (“Todo el dinero del mundo”), para un biopic sobre la icónica figura de Napoleón Bonaparte, tantas veces llevada al cine y tv, y esta no pasará a la historia como culmen, seguirán siendo las mejores el “Napoleón” de Abel Gance y “Waterloo” de Bondarchuk. Esta centrada en su ascensión al poder entrelazado a la relación con su esposa, Joséphin, protagonizada por Joaquin Phoenix como Napoleón y Vanessa Kirby como Joséphine. Es en esto que el guion parece centrar sus esfuerzos, en crear en Joséphin el Rosebud de Napoleón, pero la película patina de modo estrepitoso, no puede ser más esperpento y chabacano ver a Josefina durante una cena abrirse de piernas y decirle a Napo que mire lo que entre ellas guarda (¿?).

 

Parece la visión del enemigo inglés (en este caso el director Scott), ridiculizándolo, exponiéndolo como un sanguinario (lo vemos repeler a cañonazos durante la masacre a los insurgentes realistas del 13 Vendémiaire, manifestantes desarmados franceses, y es en esta escena precisamente donde ‘curiosamente’ se ve más gore en como ‘descuartizan’ los cañonazos a los manifas; cuando grita entusiasmado durante una batalla, "Estamos ganando!", ello en un campo  sembrado de cadáveres de su infantería), se nos muestra cero empatía por los miles de muertos que sus batallas causaron, nunca se le ve departir con sus tropas, por lo que no sabemos de donde surge el amor del ejército por Napo. Para más inri en que la visión claramente es la de un inglés haciendo un villano a Napoleón (que lo era), pero también lo eran los del sanguinario Imperio Ingles), en los créditos finales, Scott hace recuento de los muertos en cada batalla napoleónica, dice hubo tres millones de personas muertas, queriendo culpabilizar totalmente a Napoleón de estos fallecidos, a los de la Pérfida Albión se les ve el plumero con la creación de Leyendas Negras, ya lo hicieron con éxito con el Imperio de España. Y es que claramente (eso noto yo) quieren emparentarlo a Hitler, un pan-francés ansioso de ‘Lebensraum’, y por ello las invasiones napoleónicas, cuando la única fue la de Esapaña, el resto fueron los demás Imperios europeos los que lo quisieron derrocar sus ideas humanistas para no se propagaran por Europa, defendían el antiguo y rancio status quo cuasi-feudalista.

 

También es filtrado por Scott un calzonazos pagafantas, donde no se atisba su genio en las batallas, y fuera de estas se nos exponme como un patán, nada de la Ilustración Francesa, nada de los avances humanistas que trajo, los avances en educación infantil, el derecho napoleónico, se nos muestra como un narcisista dictador (que lo era), pero sin matices, sin la ambigüedad de un personajes con sus luces y sombras. Se muestra la revolución francesa como algo bárbaro (que lo fue), pero no vemos el porqué, los diferentes vaivenes que se sucedieron los vemos de modo atrompicado y sin enterarnos del porqué.

 

Es como un lienzo desprovisto de vida, simples viñetas sin hondura dramática alguna, con diálogos entre insulsos y penosos, provista de un humor seco bastante discutible, sobre todo en la forma en que pretenden (creo) provocar risas en las relaciones sexuales toscas del protagonista y su esposa, o el tramo en que huye de modo vergonzante de los políticos que lo quieren linchar durante el golpe de Estado que lo convertiría en primer cónsul francés, muy idiotesco como lo muestran cayendo por una escalera. Todo ello me lleva a un film que me ha producido lo peor, tedio y sopor, nada me empatiza o me genera emoción. Ni tan siquiera las batallas (seis son escenificadas con desigual fortuna y duración) me han resultado especialmente recordables, vistosillas, en planos mayormente generales donde brillan los CGI. Tras saber que Scott tiene pensado un montaje para tv (Apple TV+) en el que va a añadir más de hora y media extra, llego a la conclusión de que el director primero hizo la edición que a él le pareció mejor con cuatro horas y diez minutos, y tras ello, para ser comercial y tener más pases por día en cines, recortó como pudo hora y media, y de ahí seguramente las elipsis grotescas a las que asistimos, el ritmo atropellado, donde para entender lo que va aconteciendo debes venir aprendido de casa para rellenar los huecos históricos, pues si no te parecerá que al parpadear te perdiste tramos que den coherencia a este desatino. Hay tropecientas omisiones de hechos importantes, y sobre todo alteraciones de la realidad que dan grima, por las libertades que se toma Scott, la primera que Napoleón asistiera a la ejecución por guillotina de Maria Antonieta, cuando estaba en Toulon para combatir a los ingleses, le siguen tropecientas.

 

Scott desestimó las críticas sobre estas inexactitudes históricas. “Napoleón muere y, diez años después, alguien escribe un libro. Luego, alguien toma ese libro y escribe otro, y así, 400 [sic] años después, hay mucha imaginación [en los libros de historia]. Cuando tengo problemas con los historiadores, les pregunto: ‘Disculpe, amigo, estuvo allí? No? Bueno, pues cállate la boca’ ”. Scott también declaró, respondiendo a los críticos franceses, que “los franceses ni siquiera se quieren a sí mismos”. No hay nada más que decir señoría.

 

En 1793, en plena Revolución Francesa, el joven oficial del ejército Napoleón Bonaparte observa cómo María Antonieta es decapitada en la guillotina. Más tarde ese año, el líder revolucionario Paul Barras hace que Napoleón dirija el asedio de Toulon; asalta la ciudad y repele los barcos británicos con artillería. Después de que Maximilien Robespierre es depuesto y ejecutado al final del Reinado del Terror, los líderes franceses, incluido Napoleón, intentan restaurar la estabilidad. Nuevamente empleando la artillería, Napoleón reprime la insurrección realista el 13 de Vendémiaire en 1795. Napoleón corteja a la viuda aristocrática Josefina de Beauharnais y ambos acaban casándose. A pesar de su intensa vida sexual, no tienen hijos. En Egipto, vuelve a triunfar en la Batalla de las Pirámides en 1798, pero se apresura a volver a casa cuando se entera que Josefina tiene un amante casi diez años más joven, Hippolyte Charles. El Directorio le critica por abandonar a sus tropas, pero las condena por su pobre liderazgo de Francia y, con varios colaboradores como Talleyrand, Fouché, Sieyès y Ducos, las derroca en el Golpe de Estado del 18 de Brumario y se convierte en Primer Cónsul. En 1804, el Papa corona a Napoleón emperador de Francia, durante la cual se pone audazmente la corona sobre su propia cabeza. Escena de coronación de la película está retratada tal como fue representada en el famoso cuadro La coronación de Napoleón de Jacques-Louis David;

 

Tendremos los apuntes a pie de página de acontecimientos históricos como: La caída de Robespierre; el fin del Reinado del Terror; la conquista de Egipto (grotesco tramo, con el cañonazo que no ocurrió a la pirámide, con ese chusco encuentro de Napoleón con la momia); el golpe de estado de 1799 que derrocó el sistema de gobierno francés existente; Napoleón coronándose Emperador de Francia en 1804; la Batalla de Austerlitz; los intentos fallidos de establecer la paz con Inglaterra y forjar alianzas con Prusia y Austria; la invasión francesa de Rusia con sus grandes pérdidas; la abdicación de Napoleón y su destierro inicial a la isla mediterránea de Elba; su regreso para liderar a Francia en una humillante derrota contra Inglaterra; y su exilio final a la isla de Santa Elena controlada por los británicos en el Atlántico Sur.

 

La primera batalla a la que asistimos es la nocturna en Tolón, filmando con brío, asalto a las murallas, movimientos de masas de un lado otro, y ‘derribo’ de barcos a cañonazos, pero sin ser algo que se te quede en la retina. Tendremos también varias batallas más con cargas de caballería con cientos de jinetes y equinos (filmadas las cargas hasta con 8 cámaras simultaneas), hay en la de Austerlitz la masacre dela entente que cae bajo las aguas heladas del lago (algo que en realidad no fue crucial en la batalla) espectaculares vistas desde arriba donde brilla la granulada fotografía del polaco Dariusz Wolski (“Dark City” o “Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet”), tendremos Moscú en llamas, aquí en un deslumbrante efectos CGI.

 

Lo macro de las guerras se entrelaza a la vida íntima de Napo con su churri Josefina, una relación con la chispa que puede haber entre una ameba y orangután, o sea, entre nula y nefasta. Y esto quiere ser lo que, de fondo a Napo, sus sentimientos de amor por el pendón (así la muestran en la peli) de Josefina, con el hilo conductor de la lectura en off de cartas que Napo le manda a su amada. Pues esto se expone sui chispa alguna, el aparece una mujer de mundo manipuladora, sin sentimientos que hace con Napo lo que quiere, y él se ve como un mindundi soplagaitas manipulado a su antojo de la hermosa mujer. No hay romanticismo entre ambos, no hay cariño que fluya, todo resulta por imperativo del guion. Nos quieren vender un conflicto interior de Napo al no tener hijos con ella, se divorcia (nos cuelan una falsedad en que durante la lectura pública del mismo él le da un guantazo ¿?), luego tiene un bebe con otra, pero con el transcurso del metraje se omite que paso con el niño (¿?). Nos cuelan situaciones de humor de vergüenza ajena entre ellos como cuando ella durante una cena con invitados le llama gordo, y él le espeta: "El destino me ha traído aquí! El destino me ha traído esta chuleta de cordero!", se supone esto nos debe hacer reír?

 

La película apunta, pero no es capaz de hacerse sólida en su desorientación tonal, me refiero a como las revoluciones que pueden estar bien en sus motivaciones, terminan por llevar al poder a dictadores que pueden llegar a ser peores que los que provocaron la rebelión (La revolución rusa, la china, la cubana, la venezolana, …). Aquí derrocaron a la monarquía por tener privilegios de sangre, pero que terminara en el poder un dictador que se autoerige en Emperador que se coloca la corona repudiada por la Revolución, que se casó con una aristócrata y pretendía tener hijos para perpetuar su legado en el poder por sangre. Pero esto solo esboza, y solo se deja entrever tras apartar los michelines del film.  

 

Joaquin Phoenix da probablemente la peor actuación de su carrera, es el anti carisma en persona, alguien que debía irradiar magnetismo y que nos hiciera comprende porque le siguieron millones de personas hasta la muerte, se nos es proyectado como un pelele sin personalidad, capaz de dejar una guerra en Egipto par acorrer tras las faldas de su infiel esposa. Por cierto, nada se dice de su relación con su amante su amante María Walewska, en 1809 ella lo siguió a Napoleón a Viena, donde vivió en una casa cercana a la residencia del mismo, y durante la estadía quedó embarazada. El hijo de la pareja, Alejandro José Colonna, nacido cerca de Varsovia el 4 de mayo de 1810, adoptó los apellidos del conde Walewski (el consentido cornudo esposa de María), que lo legitimó pese a su evidente bastardía. Mal empezamos si nos tenemos que tragar que al principio (durante la Batalla de Toulon) da vida a un personaje de 24 años, teniendo en realidad el doble, 48 y se nota y esto cruje. El actor lo interpreta desprovisto de vida interior, lacónico, hierático, sin sentimientos, ataráxico. No le ayuda un guion bazofia, donde no hay muestras de que en realidad era un tipo culto, escribió un comentario de la guerra de las Galias, era aficionado a la ciencia, la historia, en Egipto condujo una expedición de científicos, creó las primeras calles iluminadas de Alejandría, dio posiblemente la arenga más celebre de la historia a los pies de las pirámides, en Italia se ganó la lealtad del ejército, todo esto brilla por su ausencia. Tampoco notamos su ingenio en las estrategias de batallas, más parece que las gana por imperativo del guion; Su partenaire es la hermosa londinense Vanessa Kirby, que lucha contra la escritura de un rol cargado de ligereza; La película brilla por no tener un solo secundario de enjundia, dejando fuera de la acción a militares tan importantes para los éxitos de Napo como los mariscales Nicolás Davout, Soult, Auguerau, Massena, Lannes, Murat, Ney o Marmont.


Spoiler:

 

Omisiones y falsedades sangrantes: La batalla de Leipzig, esencial para su primer exilio. En la peli se achaca al fracaso en Rusia; Batalla de Jena y Auersdatt; Batalla de Marengo; Campaña de Polonia; Batallas de Eylau y Friedland contra los rusos; Nada de lka gran primer aderrota francesa en suelo español, cuando echemos (me pongo en primera persona porque yo lo valgo) a los gabachos de la península, con la tan imitada desde entonces guerra de guerrillas (lástima que fuera para colocar en el trono a Fernando VII); Batalla de Wagram, donde murió el mariscal Lannes, mejor amigo de Napo; La Batalla de Borodino con miles de muertos se resuelve en una toma CGI aérea y otra cosa mariposa (puaj!!!); Nada del mítico abrazo del mariscal Ney al emperador que debía detener; Tenemos que tragar que Napoleón carga a caballo (un oficial de artillería) en primera línea de caballería contra sus enemigos en Waterloo, ridículo no, lo siguiente, y tras perder se retira cobardemente en su caballo. Pero es que lo vemos huir y tras ello, en una elipsis burlesca, lo siguiente es que tenemos a Napoleón en un barco inglés en Southampton preso de los de la Pérfida Albión, que ha pasado entre medias? Tras lo que nos cuelan un inexistente encuentro entre Wellington y Napoleón. Antes nos muestran Napoleón con unos militares ingleses comentándoles mientras come distendidamente que si perdió la guerra fue porque sus oficiales no aprendieron de él, toma ahí la arrogancia.  

 

Rush final: En 1815, al enterarse de que Josefina se encuentra mal, Napoleón escapa de la isla de Elba y en los Cien Días vuelve al poder en Francia. En realidad esto es falso, pues Josefina murió el día antes del exilio de Napoleón a Elba, no un año después durante los Cien Días, y por lo tanto no fue factor del regreso de Napoleón; Ella, obligada a recluirse en el castillo de Malmaison, muere antes de que él llegue. El rey Luis XVIII envía al Quinto Regimiento para detener a Napoleón, pero este los convence para que se unan a él. En la batalla de Waterloo, en junio, Napoleón, tras haber reunido más tropas, se enfrenta al ejército británico al mando del duque de Wellington. Las cargas de la caballería francesa son rechazadas por los cuadros de infantería británicos, y un desesperado Napoleón insta a sus soldados restantes a avanzar, pero este avance es derrotado por las líneas reorganizadas de infantería enemiga. Las fuerzas del mariscal prusiano Blücher llegan para reforzar Wellington, y los franceses son derrotados. Mientras Napoleón se retira, saluda a Wellington. Napoleón es exiliado, esta vez a la isla de Santa Elena en medio del océano Atlántico, y se lo ve bromeando con niños, escribiendo sus memorias que serían leídas en todo el mundo y presentando a sus oyentes una versión de la historia en la que él siempre tiene razón. Napoleón, enfermo, se derrumba al oír a Josefina llamarlo para que se reúna con ella. Napoleón muere en 1821. Un epílogo señala que aproximadamente 3 millones de personas murieron en sus guerras.

 

Scarpa había sido contactado por Scott para escribir una película basada en Napoleón después de la producción de Todo el dinero del mundo. Como inicialmente tenía un "conocimiento básico de la escuela secundaria" de su vida, realizó una investigación sobre Napoleón y después de darse cuenta de que escribir una película que abarcara toda su vida era poco práctico, decidió centrarse en la relación de Napoleón con su esposa, Josefina. Comenzó leyendo Napoleon: A Concise Biography de David A. Bell, pero no lo entendió y optó por realizar más investigaciones leyendo más libros y viendo videos de YouTube. Al investigar sobre Josefina, citó Ambition and Desire: The Dangerous Life of Josefina Bonaparte de Kate Williams como su principal influencia. Se inspiró en Los duelistas (1977) de Scott y Amadeus (1984) de Milos Forman, queriendo retratar a Napoleón como una figura "irreverente" similar a cómo se representó a Mozart en Amadeus, y le dijo a Scott que imaginaba a Napoleón como competente "en el reino de la batalla", e "incompetente en el reino del amor". Scott propuso la idea de comenzar la película con María Antonieta bajo la guillotina, queriendo centrarse en la "ambivalencia sobre a dónde conduce la democracia".

 

El rodaje tuvo lugar en Lincoln, Inglaterra, en marzo de 2022. Según se informa, el equipo pasó una semana preparando la Catedral de Lincoln, sustituyó a Notre-Dame de París. El rodaje también tuvo lugar en otras localizaciones inglesas: Stowe House, Buckinghamshire; West Wycombe Park, Buckinghamshire; Blenheim Palace, Oxfordshire; Petworth House, West Sussex; Boughton House, Northamptonshire; y el Old Royal Naval College, Greenwich, Londres. La ejecución de María Antonieta se filmó en Somerset House en Londres. También se rodó en Malta. El Fuerte Ricasoli en Kalkara se transformó en el sitio del asedio de Toulon en 1793, donde Napoleón obtuvo su primera victoria. El desierto en el área de Merzouga en Marruecos reemplazó a Egipto. Curiosamente ninguna escena de la película fue filmada en Francia, mayoritariamente en Inglaterra.

 

Es probable que Ridley Scott sea recordado esencialmente como el director de dos magníficas e influyentes películas de ciencia ficción, realizadas al inicio de su trayectoria como largometrajista: Alien (1979) y Blade Runner (1982). Sin embargo, en la actualidad, dentro del eclecticismo de su filmografía, viene llamando la atención como un realizador de épicos históricos. A partir de que contó el descubrimiento de América (1492: la conquista del Paraíso, 1992), una de cada tres películas que dirigió entran en esa categoría. Incursionó por los gladiadores del Imperio Romano (Gladiador, 2000), las Cruzadas (Kingdom of heaven, 2005), Robin Hood (2010), el éxodo bíblico (Exodus,2014) y el último duelo judicial trabado en la Alta Edad Media (The last duel, 2021), posicionándose como una especie de nuevo Cecil B. DeMille.

 

Decepción napoleónica. Gloria Ucrania!!!

martes, 9 de julio de 2024

 


LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE ULTRACUERPOS


Con motivo de la reciente muerte del gran actor Donald Sutherland (20 de junio de 2024 a los 88 años falleció) me he vuelto a ver este perturbador film que protagoniza. Película de ciencia ficción aderezada con terror psicológico dirigida con pulso sólido por Philip Kaufman, en lo que es considerado uno de los mejores remakes de la historia del cine, compitiendo en fuerza dramática con la original de 1956, logrando un film tenso, claustrofóbico, aterrador, creando gradualmente un clima cerrado irrespirable, hasta concluir con unos de esos finales que se han convertido en icono (y hasta memes) de la Historia del cine. El guion de W.D. Richter (“Brubaker” o “Golpe en la pequeña China”) adapta la novela homónima de 1955 de Jack Finney, adaptada previamente en la película de 1956 de Don Siegel, con alguna laguna y un final mejorables, que aquí subsanan, en detrimento de un ritmo menor en la primera parte. La trama involucra a un inspector de salud de San Francisco y su colega que en el transcurso de unos días descubren que los humanos están siendo reemplazados por duplicados extraterrestres; cada uno es un clon biológico perfecto de la persona reemplazada, pero carente de empatía y humanidad. Mientras que la primigenia estaba influenciada por la Guerra Fría, esta es más hija del tiempo de la paranoia general, para una nación sin referentes morales, un país en crisis, y de ahí este film en que las gentes dejaban de tener alma para pasar a ser autómatas, tenido que ver con la el final de la era contestaria, el tiempo de los hippies, de las protestas por la guerra de Vietnam, tras salir del Watergate, y en plena presidencia de uno de los más pusilánimes mandatarios de USA (Jimmy Carter). El tema de la alienación de nuestra sociedad que vive aislada entre la multitud, la perdida de la individualidad en favor del pensamiento borreguil colectivista donde nada se discute en pos de una falsa armonía, atacando sutilmente a los autoritarismos que pretenden solapar al disidente (El rol de Sutherland hace una broma sobre como un ser vaina muestra las características de un republicano típico; el guionista Richter muestra su patita política).

 

Esta cinta mantiene reverencia por la original, tanto que llega a parecer una secuela sin serlo, pues incluso, cual continuación de la del 56 (aunque los nombres de los protagonistas de la antigua son traspasados a esta; también el desarrollo tiene muchas similitudes), vemos al inicio al protagonista de la misma Kevin McCarthy, entre los coches delirando mientras grita ‘Están aquí!’. Como si la amenaza al californiano pueblecito de Santa Mira no se hubiera detenido y hubiera alcanzado a la gran ciudad de San Francisco. De hecho, el traslado a la ciudad del Golden State Bridge es uno de los cambios evidentes, la urbe de Kaufman, el otro gran cambio es que es en color.

 

Una raza alienígena parásita abandona su planeta moribundo y viaja a la Tierra, tomando la forma de pequeñas vainas de semillas con flores rosadas. Elizabeth Driscoll, científica de laboratorio del Departamento de Salud de San Francisco, lleva una flor a casa. A la mañana siguiente, cuando se despierta, encuentra a su novio, Geoffrey, frío y distante mientras arroja escombros en un camión de basura. Le confía a su colega y amigo Matthew Bennell que Geoffrey ha cambiado y que teme que sea un impostor. Matthew le aconseja a Elizabeth que hable con su amigo psiquiatra, David Kibner, que está promocionando su nuevo libro en una librería. Mientras conducen hacia allí, un hombre histérico advierte a Elizabeth y Matthew del peligro mientras una turba lo persigue. Luego muere en un atropello y fuga, rodeado de espectadores impasibles. En el evento de promoción del libro, Kibner tranquiliza a Elizabeth y a otra mujer que comparte dudas similares sobre sus parejas. El amigo de Matthew, Jack Bellicec, un excéntrico aspirante a escritor, lo llama para que investigue cuando un misterioso cuerpo embrionario de un adulto parecido a Jack es encontrado en el spa de barro que dirige con su esposa, Nancy. Matthew va a advertir a Elizabeth, pero descubre un duplicado semiformado de ella cerca del dormitorio donde está durmiendo. Matthew rescata a Elizabeth y alerta a la policía, pero cuando llegan, los duplicados de Jack y Elizabeth han desaparecido.

 

Los créditos iniciales son ya una declaración de intenciones, mostrando en una edición maravillosa el origen de la invasión a la que vamos a asistir, en algún lugar del espacio infinito, unas tenues esporas emprenden el vuelo desde un planeta moribundo y flotan por la galaxia hasta que caen a la Tierra como pequeñas manchas gelatinosas. Se escurren de las plantas como gotas de gelatina KY y pronto se extienden con raíces nervudas, con el tiempo, forman una cápsula en miniatura de la que florece una atractiva flor. Si alguien entra en contacto con la flor y se queda dormido con ella cerca, se duplicará (doppelgänger) en una cápsula y nacerá de nuevo como parte de una mente colmena alienígena, mientras su cuerpo original será enviado a la basura en forma de polvo gris algodonoso. Y cuando el colectivo en constante crecimiento identifica a quienes muestran emociones o se resisten, lanzan un grito, y comienza la persecución.

 

Tras ello empezamos a sentirnos en un clima enrarecido, cuando el inspector de sanidad encuentra ‘algo’ en la sopa del elegante restaurante francés, tras lo que el protagonista coge su auto, mira a los cocineros afuera fumando que lo miran a él con cara de asco, cuando vemos que la luna delantera del auto ha sido reventada. Comenzando a sentirnos en un entorno tóxico. Tras ello las pistas de que algo no va bien, hay una especie de plaga donde personas aseveran que gente de su alrededor ha sido reemplazada por otros con el mismo cuerpo. Asistimos a alegóricas charlas que versan sobre la apatía general, el alienamiento de la sociedad. Las miguitas van cayendo en una línea similar al film original, en este caso inquietante el toque de esos sempiternos camiones de la basura con ese material especie de conjuntos de hilos que no son más que humanos desintegrados, aportes ingeniosos, como el de los espejos deformantes reflejando a Matthew y Jack Bellicec de modo ridículo, en clara simbología de los doppelgänger amenazantes. Hasta que todo explota, derivando en una persecución acongojante. Donde no solo hay que huir de los enemigos físicos, si no que dormir es el peor de los ‘villanos’, cual precedente de “Pesadilla en Elm St.”, pues caer preso de Morfeo significa abrir la puerta al doppelgänger, consecuencias tan aterradoras e intensas como la de la germinación exprés de los alienígenas sin forma que salen de sus cápsulas de semillas. También tiene mucho que ver con la posterior “El show de Truman” donde todos a tu Alrededor son un teatrillo.

 

Se le puede achacar a Philip Kaufman su tramo inicial algo lento, cuesta de arrancar. Peor cuando lo hace te atrapa en su vorágine malsana, donde se da el peor temor de los paranoicos, todo el mundo a por ellos. Aquí vuelven los recursos visuales mordientes, como es ese tramo (tan de Hitchcock), en que vemos a los protagonistas caminar por la calle consientes de que en cualquier momento serán detectados por los ‘otros’, esto filmado en una edición fragmentada y solo viéndose las piernas de un lado a otro cambiando de sentido, hasta que todo se desata en una carrera.

 

Donald Sutrherland da muy bien con su papel que gradualmente pasa de escéptico a combatiente, aportando dosis de humor a su rol, algo muy del actor. Para la Eternidad su última escena; Jeff Goldblum da muy bien con el papel de tipo rebelde contestatario; Veronica Cartwright está notable en su papel, que incluso tiene el ‘honor’ (de un poco metido con calzador) de dar la teoría buena de lo que sucede: "Por qué siempre esperamos naves de metal?"; Brooke Adams algo más apagada en su papel de anhelo romántico del protagonista. Aunque este romance está mucho mejor planteado que el de la original; Leonard Nimoy embiste de flema y sabiduría a su papel de psicólogo que pretende dar explicación racional terrestre a las preocupaciones de la gente.

 

La puesta en escena resulta prodigiosa en su fundamental misión de trasladarnos un estado de ánimo, y ello evolucionándolo emocionalmente. Siendo fundamental para ello la formidable labor en la cinematografía del maestro en la materia Michael Chapman, que dos años antes había convertido Manhattan en una especie de Purgatorio con constantes fumarolas surgiendo del sub suelo nocturno, y con el taxi cual carreta del Averno surcando sus infernales calles en la scorsesiana “Taxi Driver”, aquí intenta el estilo de cine negro del original en color. Algunos de los elementos que tomaron prestados fueron tomas con luz que daba paso a sombras y tomas desde ángulos evocadores. Usaron matices de color para indicar que algunos personajes eran ahora personas en forma de vainas. "Cuando corren por el Embarcadero y aparecen las sombras enormes primero, esas son una especie de imágenes clásicas del cine negro", dijo el director. La cámara crea secuencias agobiantes, con planos generales asfixiantes entre la multitud observante, ángulos extraños, planos holandeses, juegos de sombras y claroscuros, trasladándonos la esquizofrenia reinante, proyectando un thriller urbano opresivo, a medida que avanza el metraje todo se va volviendo más oscuro y lóbrego, con interiores filmados con mantos de sombras trapezoidales y ángulos de cámara inclinados, y los exteriores tienden a enfatizar una sensación de peligro latente.

 

Todo en miscelánea con la crucial edición de sonido de Ben Burtt (venía de trabajar en “Star Wars” y luego lo haría para “Alíen, el octavo pasajero, casi nada), creando sonidos en segundo plano para desconcertar, mezclándose con ruidos industriales, como son los de los camiones de basura anunciando el ‘relevo’. Burtt también diseñó el chillido cuando la gente de la cápsula ve a un humano sobreviviente, sonido que Kaufman dijo estaba compuesto de muchos elementos, incluido el chillido de un cerdo.

 

Los f/x de maquillaje creados por Tom R. Burman (“El Planeta de los Simios” o “Los Goonies”) crea los muy realistas efectos de las germinantes vainas. Los del comienzo creados por Russel Hessey (Ladrón) y Dell Rheaume (“Encuentros en la tercera fase”), donde las cápsulas viajan a través del espacio desde su mundo natal muerto hasta San Francisco, fue una de las más simples. "Encontré un material viscoso en una tienda de arte, creo que pagamos $12 por un gran recipiente lleno de él, y luego [lo pusimos] en soluciones e invertimos la película", recordó Kaufman. El perro que llevaba una máscara con la cara del banjista incluía un agujero en la máscara a través del cual la criatura parecía lamerse; El músico pianista de jazz Denny Zeitlin dota de melodías ominosas el metraje, manejando de modo insidioso sonidos disonantes. Zeitlin en su debut para el cine estaba tan agotado por su experiencia de grabar música para una película que juró no volver a hacerlo nunca más, y no lo hizo.

 

Spoiler:

 

Rush final: Matthew y Elizabeth se esconden cerca del muelle donde Matthew le declara su amor a Elizabeth mientras intenta mantenerla despierta (en la original era en una cueva minera). Un barco cercano está siendo cargado con cápsulas para poblar centros en el extranjero. Elizabeth se queda dormida y se desintegra en los brazos de Matthew. Horrorizado y enfurecido, Matthew huye de su duplicado, irrumpe en el almacén del muelle y quema el edificio, destruyendo varias plantas y matando a muchas personas de las cápsulas (secuencia que notiene su paralelo enla original, pero si estaba en la novela). Se esconde debajo del muelle mientras sus perseguidores lo buscan, afirmando con confianza que inevitablemente se quedará dormido. Más tarde, Matthew está a punto de entrar al departamento de salud con los empleados duplicados. Nancy se acerca y llama a Matthew. Él la señala y emite el grito agudo de los duplicados.

 

Hay un error de coherencia narrativa. Y es que los doppelgänger se comportan todos igual, de modo ataráxico, por lo que cuando nos enteramos que el Dr. Kibner es en realidad un ser vaina no casa con su comportamiento cemocional que hemos visto con los protagonista.

 

La película cuenta con una serie de cameos. Kevin McCarthy, interpretó al Dr. Miles Bennell en la original, hace breve aparición como anciano grita frenéticamente "Ya vienen!" a los autos que pasan por la calle. El director de la película original, Don Siegel, aparece como taxista que alerta a la policía sobre el intento de Matthew y Elizabeth de huir de la ciudad. Robert Duvall (había protagonizado The Great Northfield Minnesota Raid de Kaufman) es visto brevemente como sacerdote silencioso sentado en un columpio en la escena de apertura. Kaufman aparece en papeles duales, como hombre con sombrero que molesta al personaje de Sutherland en una cabina telefónica, y como voz de uno de los funcionarios con los que habla el personaje de Sutherland por teléfono. Su esposa, Rose Kaufman, tiene pequeño papel en la fiesta del libro como mujer que discute con el personaje de Jeff Goldblum. Chapman aparece dos veces como conserje en el departamento de salud.


Escalofriante:  Matthew patea accidentalmente una cápsula que absorbe al vagabundo que toca el banjo, Harry, y a su perro. Esto se encadena de modo horrible a que más tarde vemos a un perro con rostro humano.

 

Hasta ahora, ha habido cuatro versiones cinematográficas de la novela de ciencia ficción de Jack Finney “Los ladrones de cuerpos”: “La Invasión de los ladrones de cuerpos” de 1956, esta “La invasión de los ladrones de ultracuerpos”, “Ladrones de cuerpos” de 1994, y “La invasión” de 2007.

 

Me queda un thriller angustioso de los que cala por la solidez narrativa incisiva. Gloria Ucrania!!!

 


TWIXT.


Con motivo de que este año se va estrenar el que según parece va a ser el último film de Francis Ford Coppola, su megalómano proyecto ansiado durante décadas, “Magalópolis”, me he visto el que era su última dirección hasta ahora, esta “Twixt” (produce, escribe y guioniza), una muy fallida propuesta de terror que entronca con sus comienzos en cine con “Dementia 13” (1963), y con su canto de cisne artístico del bueno con “Drácula de Bram Stoker”. El cineasta norteamericano es dueño de una filmografía Kolossal creada sobre todo en los 70, con cuatro de los mejores films de la historia en este tiempo, “La Conversación” (1974), pero sobre todo el díptico “El Padrino” y “El padrino II” (La tercera parte estrenada en 1990, pierde ante la majestuosidad de estas dos primeras), Everest del Olimpo del Cine, y una de las mejores cintas de guerra jamás filmadas, “Apocalypse Now”, pues alguien con este legado no debería pegarse tiros en el pie con estos productos serie b cargados de tópicos y negados de originalidad alguna.

 

El nombre FFC ha atraído a nombres conocidos al proyecto como son Val Kilmer, Bruce Dern, Elle Fanning, Ben Chaplin, Alden Ehrenreich, David Paymer, Joanne Whalley y Tom Waits. El ajado argumento es una historia de fantasmas, Coppola afirma haberla soñado después de emborracharse en Estambul con raki (licor turco), sigue a un novelista en apuros (Kilmer) que se topa con un misterio de asesinato en un pequeño pueblo, en el proceso entrando en un mundo alternativo de sueños. Este el elemento donde Francis se encuentra más a gusto, como si el batiburrillo de ideas de su muy visto argumento le estorbara, se echa en brazos de su director de fotografía rumano Mihai Malaimare Jr. (traído a Hollywood por Coppola para su “Tetro”, y posteriormente en su “Youth without Youth”, luego trabajará en films como “The Master” o “Jojo Rabbit”, siendo el DP de la aun no estrenada en España “Megalópolis”). Coppola declaró su preferencia ahora es mantener la cámara quieta porque encuentra el movimiento distrae, así que por diseño el aspecto tiene una especie de calidad casera. Prevaleciendo aquí mucho trabajo digital, recordando mucho a la cinta seis años atrás de Frank Miller & Quentin Tarantino & Robert Rodríguez “Sin City” (2005), sobre todo en las ensoñaciones, para crear en muchos tramos una cualidad gótica, mundos monocromáticos onírico-pesadillescos donde puntualmente destellan tonos fulgente cromáticos (llamaradas de fuego o de sangre roja), cual si rememorara su film de culto “Rumble Fish”, de la que también retrotrae Coppola su gusto los moteros como símbolo de la búsqueda de la juventud eterna en su actitud ‘peterpanesca’, hasta tenemos a un claro alter ego de El Chico de la Moto. Incluso en el colmo de lo pasado de vueltas, como si ansiara ser comercial (por Dios! que es Francis Coppola!), nos cuela dos escenas en 3D, metidas con calzador (anunciadas de modo ridículo con unas gafas revoloteando por la pantalla). También está influenciado FFC por su exitosa “Drácula de Bram Stoker”, llegando a parecer en su imaginería visual de ensoñación una especie de esbozo barato de esta, incluso algo de alguien que intenta copiar cosas de esta, incluso con el tema vampírico de por medio.

 

Escarbando un poco uno se da cuenta, si sabe de la filmografía ‘coppoliana’, de como gusta de ensalzar la juventud eterna, el detener el paso del tiempo. Aquí simbolizado en el campanario con site relojes, esto presente en Rebeldes, con la loa a la juventud, como era también en “Rumble Fish”, pero también tenía que ver en “Peggy Sue se casó”, protagonizada por alguien que vuelve atrás en el tiempo (25 Años), también presente en “Drácula de Bram Stoker”, el vampiro que no envejecía, algo similar a su penúltimo film, “Youth without Youth”, protagonizada por alguien que cual Benjamoin Button, no es que se mantenga con la edad, es que rejuvenece. Esto no hace mejor este film “Twixt”, ni mucho menos, pero es significativo de los mantras de FFC.

 

Lo de que el prota escritor (claramente un remedo low cost de Stephen King) sea ‘ayudado’ por una inspiración superior, en este caso Edgar Allen Poe, está ya muy sobado, este mismo año del estreno de “Twixt” Woody Alllen hace algo parecido con su “Midnight in Paris”. Esta mezcla de la poesía fatalista a lo Poe con la narración resulta errada, desequilibrada, desordenada, caótica, sin personajes con los que empatizar, provocando que en una cinta pretendidamente de terror no haya sustos que te remuevan, que te importe un bledo lo que les pase a los personajes es un fracaso.

 

Hay incluso veladas referencias en el guion a la trágica muerte a los 23 años de Gio Coppola (reconocido en los créditos finales como "colaborador creativo"), hijo de FFC. Falleció en un incidente con una lancha rápida el Día de los Caídos de 1986, a los 22 años, en Annapolis, Maryland. Griffin O'Neal, que pilotaba la lancha, había intentado pasar entre dos embarcaciones que se movían lentamente, sin saber que las embarcaciones estaban conectadas por un cable de remolque. Mientras O'Neal apenas tuvo tiempo de agacharse, Coppola fue golpeado y murió. Justo la misma muerte que se recrea aquí, siendo la hija del protagonista escritor la que muere por accidente, culpándose el padre de ello por estar borracho mientras sucedía y no poder estar con ella, lo que le añade al personaje el carácter trágico de mundo interior convulso tan facilón en muchos guiones. 35 años después FFC vuelve a remasticar esta tragedia de que un padre sobreviva a su hijo, pero lo malo es que lo hace en un film ligero, con trazos de comedia negra, siendo a la postre un truco barato para intentar dar calado emocional donde no lo hay, llegando a ser grotesco el saber de esta referencia metida con fórceps en una historia fachosa.

 

Hall Baltimore (Kilmer) es un escritor que ha pasado por una mala racha y se especializa en novelas basadas en la caza de brujas. En una firma de libros en un pequeño pueblo, el sheriff Bobby LaGrange (Dern), un fanático excéntrico, se acerca a él con dos solicitudes: que Hall lea su último trabajo y que también lo acompañe a la morgue para ver el cuerpo de una víctima de asesinato reciente, ya que Bobby cree que sería una gran historia. Hall acepta de mala gana, y en la morgue se entera de que la persona fue asesinada por un asesino en serie. A pesar de las ofertas de Bobby, Hall opta por no mirar la cara de la víctima. En la cafetería se entera de un hotel local que alguna vez albergó a Edgar Allan Poe. Esto, junto con los asesinatos y varias otras características extrañas de la ciudad, impulsan a Hall a anunciar a su esposa, Denise (Whalley), que quiere escribir una pieza basada en la ciudad. Después de quedarse dormido, Hall se muestra vagando por una versión onírica de la ciudad, donde conoce a V, una joven llamada Virginia (Fanning), apodada "Vampira" debido a sus extraños dientes y aparatos ortopédicos. V le dice a Hall que es fanática de su trabajo, pero no pudo asistir a la firma de autógrafos debido a que la torre del reloj de la ciudad siempre da siete horarios diferentes en conflicto. Hall intenta persuadir a V para que se una a él en el hotel (famoso por haberse alojado en él Edgar Allen poe) para tomar un refresco, ella se niega a ingresar al alojamiento. A pesar de esto, Hall ingresa al hotel y descubre está dirigido por una pareja extraña y excéntrica que habla sobre el horario de verano y la historia de asesinatos de la ciudad. V aparece en la ventana, solo para que la dueña del hotel la espante. V la muerde, lo que impulsa a Hall a correr afuera detrás de V y la encuentra amenazando a un sacerdote diciendo que "sabía lo que [él] hizo". Hall continúa siguiendo a V y se encuentra con Edgar Allan Poe (Chaplin), lo guía de regreso a la ciudad. Este personaje infunde a Hall inspiración mediante soliloquios que son parte de poemas y cuentos ‘poeianos’.

 

Coppola tiene ideas (muy usadas y macilentas en el género terror) potenciales, como el escritor frustrado, un pueblo donde aparece un cadáver misterioso, una torre del campanario con siete relojes con siete horarios diferentes, un hotel abandonado con un oscuro pasado, un cura fanático, apariciones de una pálida y hermosa joven núbil, asesinatos de niños, una logia de vampiros errantes en moto, una ouija, y hasta Poe. Todo ello metido en coctel simplista produce esta cinta que llega a parecer un telefilm por su anárquico relato. Tanto que no se sabe si es un film de fantasmas o de vampiros, y al final se queda en medio, ósea, en la nadería. Coppola parece divertirse más que el espectador con este amontonamiento de tópicos que derivan en un sinsentido, donde se viene arriba en la parte onírica, a cucharadas nos da pequeñas dosis de humor, diciéndonos con ello el propio FFC que no se toma en serio lo que nos cuenta, y lo demuestra con una narración farragosa, difusa, confusa, que desemboca en un final penoso.

 

Val Kilmer da bien con un papel en el que aparece divertirse vistiéndose al modo cliché de escritores, con sus sombrero demodé y la colita en el cabello, incluso llega a imitar al Brando de “Apocalypse Now”, pero no va más allá de un solaz trabajo, teniendo un chancesco tramo en un montaje en el que lucha con la primera línea de su nuevo libro, y se enoja y se emborracha cada vez más en el proceso. Las discusiones de su rol con su editor por videochat resultan de lo más sobadas. Seguro Coppola intenta hacer una crítica a los productores que han querido cortar su creatividad, pero si esta es la que tiene en esta cinta, Malo. También tiene una eliminable pelea con su esposa, también por videochat, nada aporta; Bruce Dern es otro que se nota entusiasmado con su disfuncional sheriff con nombre pomposo, lástima que ni sui actuación, ni su carácter de personaje entusiasmen; Elle Fanning aporta su belleza etérea, buena melancolía, pero su personaje es tan arquetípico que resulta acartonado; Ben Chaplin con Poe cumple sin más.

 

Spoiler:

 

Por no solo hablar de lo malo, tengo muy en cuenta quien está detrás para juzgarla. Tiene una sugestiva primera aparición de Virginia en medio de este bosque embrujado, efervescencia cuasi-espectral, con vestido virginal blanco, con corsé, de rostro pálido, inquietante; Esa imagen del sacerdote rodeado de niños tumbados inconscientes en círculo a su alrededor y luego degüella; La huida (muy “Sin City”) de Virginia en moto con Flamingo a la luz de la Luna Llena, y como el vampiro la muerde durante trayecto suavemente, mientras el cabello rubio platino ondea al viento líricamente; Hay unas bonitas escenas entre Hall y Poe, sin sacarles provecho real, pero sugerentes en como Poe describe su obra enfermiza, en como hace paralelismos entre todas sus ‘heroínas’; Tiene una apreciable música del compositor argentino Osvaldo Golijov y el artista estadounidense de música electrónica Dan Deacon, que crea ambiente lúgubre.

 

Rush final: En el mundo de los sueños, Hall se entera de que el sacerdote había drogado y asesinado a todos los niños para evitar que se unieran a Flamingo en el lago. V logró sobrevivir brevemente, pero fue perseguido y asesinado por el sacerdote. Avergonzado de sus acciones, el sacerdote se ahorca. Hall se da cuenta de que su bloqueo de escritor es el resultado de una forma de culpa por la muerte de su hija en un accidente de navegación, ya que había estado demasiado borracho para acompañarla esa mañana. Trabajando a través de sus emociones, Hall escribe una historia donde V sobrevive a los ataques del sacerdote y es rescatado por Flamingo. Hall se despierta en su habitación y descubre que Bobby se ha ido. Va a la oficina del sheriff, solo para descubrir que el ayudante del sheriff ha sido asesinado y que Bobby se ha ahorcado, dejando una nota que dice "Culpable". Molesto, Hall baja a la morgue para mirar la cara de la víctima del asesinato, solo para descubrir que es el cuerpo de V y que había sido empalada con una estaca. Hall le quita la estaca del pecho, momento en el que V despierta y lo ataca con un nuevo par de colmillos alargados. La pantalla muestra al editor de Hall, Sam Malkin, que prepara un nuevo manuscrito y le dice a Baltimore que le encanta la historia (dando a entender que todo, desde la primera secuencia de sueños hasta este punto, ha sido el manuscrito en sí) y que ve una serie completamente nueva por delante para Baltimore que lo hará más popular que nunca. El texto posterior a la película revela que la serie fue moderadamente popular, el asesinato de LaGrange nunca se resolvió y que nunca más se supo de Flamingo.

 

En una entrevista con The New York Times, Coppola habló sobre los orígenes de la película, que según él "surgió de un sueño que tuvo el año pasado, más bien una pesadilla" y "parecía tener la imaginería de Hawthorne o Poe… Pero mientras lo estaba viviendo me di cuenta de que tal vez era un don, ya que podía convertirlo en una historia, tal vez una película de miedo, pensé incluso mientras estaba soñando. Pero entonces un ruido fuerte afuera me despertó y quise volver al sueño y obtener un final. Pero no podía volver a dormirme, así que grabé lo que recordaba allí mismo en mi teléfono. Me di cuenta de que era un entorno de romance gótico, así que de hecho podría hacerlo todo en mi base de operaciones, en lugar de tener que ir a un país lejano.”

 

Twixt se filmó en la propiedad de Coppola en el condado de Napa, así como en lugares del condado de Lake, California, incluida la ciudad de Clearlake, el centro de Kelseyville y Niza.

 

La película marca la reunión en pantalla de los ex cónyuges, Val Kilmer y Joanne Whalley.

 

Una muestra más de que los 70 acabaron hace mucho para FFC, aun así, espero con pasión “Megalópolis”. Gloria Ucrania!!!

 

PD. El título de la película se refiere a los dos mundos explorados en la película, el mundo de los sueños y el mundo de la vigilia.

lunes, 8 de julio de 2024

 


THE RIVER (1928)

 

Fascinante melodrama romántico (en el que curiosamente en el material que ha quedado no se dan un beso los amantes) dirigido por el maestro del género Frank Borzage. “The River” es una película que durante mucho tiempo se pensó perdida, ya que el nitrato de la película se descompuso a lo largo de los años y Fox destruyó la última copia de 35 mm después de considerarla inutilizable. Afortunadamente, finalmente se encontró un duplicado del original de 16 mm y ahora se puede ver la mayor parte de la película. El film original duraba ochenta y cuatro minutos, dura cincuenta y cuatro en su versión actual. Faltan el principio, dos secuencias intermedias y el último carrete completo, pasajes sustituidos en la nueva edición por fotogramas de los archivos del estudio y los personales de Frank Borzage. La continuidad narrativa y los intertítulos respetan así el guión original presentado a la UCLA, y hoy podemos tener una visión bastante precisa de la obra, aunque las escenas perdidas impidan disfrutar plenamente de esta obra maestra del cine mudo. Originalmente, además de secuencias con diálogos audibles o secuencias habladas, la película presentaba una banda sonora sincronizada y efectos de sonido junto con intertítulos en inglés. La banda sonora se grabó utilizando el sistema de sonido en película Movietone. La versión reconstruida fue producida por el Munich Filmmuseum, en colaboración con las cinematecas de Suiza y Luxemburgo. Esta versión fue proyectada en 2006 por el American Museum of the Moving Image en la ciudad de Nueva York. El metraje sobreviviente representa prácticamente en su totalidad el romance de Allen John (Charles Farrell) y Rosalee (Mary Duncan), columna vertebral de la historia. Lamentablemente, no sobrevivió ninguna de las secuencias habladas.

 

Cuando se estrenó, la película fue perseguida por la desgracia: al no saber muy bien cómo promocionarla, Fox disfrazó la obra con un prólogo musical y un final hablado, filmado a espaldas del director (la versión sonora no se vio fuera de los Estados Unidos). La fuerte sensualidad de las imágenes conmocionó a la América puritana. Se prohibió la proyección de “The River” en muchos Estados y un consenso tácito limitó su difusión. Muchos periódicos la silenciaron, boicotearon la publicidad e incluso el «New York Times» sólo le concedió un pequeño párrafo, avergonzado. En Europa, la recepción fue más cálida y los cinéfilos franceses, entre ellos el joven Marcel Carné, elogiaron la película (7 semanas en exclusiva en París).

 

Aun con el material faltante es una obra sublime de amor puro, con secuencias conmovedoras de un poder trémulo en su transgresión erótica muchas, con un simbolismo enervador, sobre todo tenido en cuenta el tiempo en que se rodó. El escenario, potenciado por la gran cinematografía de Ernest Palmer (“El Ángel de la Calle” o “Flecha Rota”) crea un microcosmos edénico en el valle en medio de la más vasta naturaleza, aislados del mundo, lar angosto, con un rio salvaje, azotado por el viento, la nieve, el frio, y ahí germina el amor más puro, el carnal, el que surge del deseo, de los juegos de seducción de ella, los mecanismos de dominación, los impulsos sexuales, la pasión atávica (reflejada en por ejemplo al simbólica secuencia de él cortando árboles con su hacha en medio de una tormenta de nieve, exponiendo su lívido a reventar), donde solo la pareja existe (un poco aparece el sordomudo Sam encarnado por Ivan Linow), 

 

Para dominar cada elemento de su producción, Borzage necesitaba rodar en un estudio y para esta película hizo que su diseñador de producción designado, Harry Oliver (“El Séptimo Cielo” o “El Ángel de la Calle”), construyera un impresionante decorado en un terreno de 100.000 metros cuadrados perteneciente a Fox (Fox Hill). Así aparece un trozo de las Montañas Rocosas a pocos kilómetros de Hollywood con su curso de agua, sus acantilados, sus casas sobre pilotes, el andamio de una presa, todo ello rodeado de cientos de pinos plantados para la ocasión.

 

Frank Borzage fue conocido por dirigir películas románticas y sentimentales a lo largo de su carrera, y este film es epítome de ello. Borzage hasta la adopción del Código Hays, aborda la cuestión de la sexualidad sin vergüenza. Pero hasta ahora era en pequeños toques, una prenda que se desliza y deja ver un poco de carne, un intercambio de miradas, un gesto o una situación sugerente. Aquí, en el apogeo de su carrera tras los inmensos éxitos de “7th Heaven” y “Angel Street”, convertido en su propio productor, puede dar rienda suelta a su audacia, representando escenas increíbles para la época (Rosalee acaricia su pecho y luego toma la mano de Allen John para continuar con este gesto), goza de palabras de doble sentido y simbolismo sexual claro (el remolino del río).

 

Está el choque de dos personalidades antagónicas, dos polos opuestos que se atraen, ella una seductora Mary Duncan como una femme fatale de mundo (maravillosa la forma de expresárselo al espectador cuando vemos su baúl rebosante de pegatinas de varios países), y Charles Farrell como ingenuo e idealista joven, manteniendo gradualmente una relación turbadora en como ella lo manipula y él no puede evitar serlo, generando entre ambos una tensión sexual latente cutánea para el espectador. Aquí ella es la que manda, ella es la experimentada, la que se ríe del cándido y núbil chico. Los dos nos regalan unas actuaciones brillantes, con encanto, con empatía, desprenden luz sus personajes, con una química extraordinaria. Borzage también dirigió a Farrell, junto a Janet Gaynor, en “Seventh Heaven” (1927), “Street Angel” (1928) y “Lucky Star” (1929).

 

Allen John Pender (Farrell) es un joven inocente que desea hacerse a la mar en el barco que ha construido. Se enamora de la hastiada Rosalee (Duncan), la ex amante de un hombre que ahora está en prisión por asesinato. Una joven cuyo amante está encarcelado por asesinato conoce a un joven vagabundo. Aislados por la naturaleza hostil y el mal tiempo, se llevan bien y poco a poco surge entre ellos un sentimiento romántico mientras la joven es "observada" por el cuervo que su amante dejó para tal fin.

 

El guion es de Dwight Cummins y Philip Klein (“El Ángel de la calle” o “Cuatro hijos”), adaptan un libro de Tristram Tupper. Borzage se vale de una genial habilidad para las alegorías visuales. Primero (en la primera secuencia narrativamente que ha quedado) vemos una épica secuencia de como cientos de trabajadores (construyen una presa) marchan de este valle por laberínticas escaleras, pasarelas, puentes colgantes dejando atrás un poblado de cabañas adosadas en escalera. Tras ello tenemos el primer encuentro entre los protagonistas, primero vemos a Rosalee sentada en una roca junto al rio, ‘custodiada’ por su cuervo (Antológico elemento simbólico que encarna al marido ausente) observa un tonel flotando en el rio que fluye a un remolino que se lo traga todo en las aguas bravas, símbolo del fatalismo, el remolino de las vidas. Y de las aguas, el cuasi-paraíso entre las montañas rocosas, emerge flotando distendidamente este particular Adán desnudo. Tras una primera charla él dice que debe coger el tren para pasar el invierno fuer del valle. Ella se mete en su cabaña y él se marcha rápido para no perder el tren, en una edición genuina, vemos por un lado a ella paciente esperarlo a él, sabe que volverá, y a él dubitativo ante subir a la estación o no, hasta que pierde el tren y vuelve abajo para llamar a la puerta de Rosalee que lo espera, sabe de su poder de atracción animal. Ella lo invita a comer, y él le prepara leña para calentar (otro elemento alegórico el de que él hombre prepare la leña para calentar…). Tras ello tenemos uno de esos recursos freudiano-simbólicos, muy manejado en el cine como es el que una pareja juegue a las cartas, en realidad están teniendo sexo (“El apartamento” o “Viridiana”, son ejemplos de esto), para más inri, ella termina tumbada sobre la mesa sensualmente cuasi-ofreciendose a él, mientras él mira temeros al vigilante cuervo, mientras suelta unas sonrisitas de medio lado expresando timidez (me recuerdan y mucho a las de Jim Parsons con su rol de Sheldon Cooper en “Big Bang Theory”). Tras lo que sale a colación lo que mide cada uno, y se juntan para comprobar la comparativa, primero ella de espaldas se pega a él con su trasero, luego se descalza y se coloca de frente pegando su pecho a él, en clara simbología de posiciones sexuales. Tras lo que él vuelve a intentar coger el tren. Tras una elipsis narrativa sobre el material faltante. Volvemos a ver a Allen junto al fuego (habrá traído leña para ‘calentar’), y ella aparece con un batín asiático (simbología de perversión eran los elementos asiáticos entonces).

 

La cámara auspiciada por Borzage está enamorada de los protagonistas, los acaricia, se fija en los pequeños detalles entre ellos, parecen solos en el mundo, solo está el recordatorio del cuervo. Ella juega con la notoria inocencia de él, utiliza su atractivo sexual para que la desee, como en la escena en que el coloca el tablero para jugar a las damas, ella lo mira, luego m ira a la jaula con el cuervo que ha soltado, la sombra de la jaula se proyecta sobre la pared, tras Allen de modo enorme, entonces ella con su mano  tira el tablero con sus piezas y se recuesta sobre la cama, claramente excitada se acaricia el pecho (ella dice que es el corazón palpitándole a toda prisa), hace que él le ponga la mano sobre el mismo, se abrazan apasionadamente y entonces el cuervo salta sobre ellos. Rosalee ida de sí, cual si fuera el espíritu de su marido atacándolos decide matarlo con un cuchillo, Allen trata de impedirlo y termina siendo él mismo el apuñalado levemente, lo cual parece incidir en su relación con visos masoquistas (vuelve a acentuarse la transgresión); Esto nos lleva a un tramo arrolladoramente cargado de erotismo exacerbado. Ella ha rechazado su propuesta de matrimonio, él encolerizado sale afuera en medio de la tormenta de nieve y coge un hacha y comienza a cortar árboles, otra vez la leña para la mujer como símbolo de ansiar darle ‘calor’, incluso Allen dice que quiere demostrarle que es mejor que su esposo, que es más Hombre (la testosterona) que él. Tras ello exhausto llega a su barca y se desmaya helado. Sam (el sordomudo amigo del asesinado por el marido de Rosalee) que es amigo de Allen llega con caza por la nieve y al visitar a Allew lo encuentra tirado en el suelo congelado, y lo lleva a la cabaña de Rosalee. Le frotan nieve por el pecho desnudo en un esfuerzo por bajarle la fiebre, pero su corazón deja de latir, Rosalee desesperada manda a Sam a por ayuda. Entonces enojada, al darse cuenta de lo mucho que lo ama, Rosalee se mete en la cama con Allen John y trata de calentarlo con su cuerpo. Borzage filma sus rostros en primer plano con intensidad electrizante, deteniéndose en los ojos límpidos de Farrell, ella ora por que le vuelva la vida en una mirada desesperada. Escena esta del abrazo de una carnalidad prodigiosa, teniendo el colofón que entronca con un film de culto danés (no diré más para no hacer spoiler).

 

Spoiler:

 

 

La secuencia en la que Rosalee resucita a Allen de entre los muertos se encuentra entre las cumbres del cine, entroncando con la resurrección deidífica de “Ordet” (1953); Lástima que se haya perdido el rush final: La aparición del marido justo cuando los amantes se van a marchar rio abajo hacia el océano. Hay una pelea entre Allen y Marsdon (Alfred Sabato), hay una persecución por caminos al filo de la montaña, Rosalee cae al rio. Aparece Sam y mata a Marsdon. Allen se tira al rio a salvar a Rosalee absorbida por el remolino, tras la tensión, Allen emerge salvando de la muerte a Rosalee. Fin.

 

Aun con la carencia de metraje sensacional film, de los que calan por su fuerza conmovedora. Gloria Ucrania!!!

domingo, 7 de julio de 2024

 


THUNDERBOLT. (Doc. 1947)

 

Sugestivo mediometraje documental de guerra dirigida y editada por el teniente coronel William Wyler, que hizo "The Memphis Belle", y el capitán John Sturges. Documentaron las operaciones aéreas estadounidenses de la Operación Strangle en la WWII, cuando los aviadores de la Duodécima Fuerza Aérea con base en Córcega obstaculizaron con éxito las líneas de suministro del Eje a la Línea Gustav y la cabeza de playa de Anzio. Filmada originalmente en color de 16 mm por miembros de las Fuerzas Aéreas del Ejército, algo poco dado en su tiempo las grabaciones en color. La 12.ª Unidad de Cámara de Combate grabó imágenes de combate utilizando cámaras montadas en algunos de los P-47 y un bombardero mediano B-25 equipado como barco de cámara para acompañar a los cazas. Narrado por Lloyd Bridges y Eugene Kern, pretende seguir a un escuadrón P-47 Thunderbolt del grupo a través de una misión de interdicción desde el momento en que se despiertan hasta su regreso a la base después con un avión desaparecido. Los directores editaron su metraje para recrear una misión contra un objetivo no identificado en el norte de Italia que se asemeja a una misión del 1 de mayo de 1944 contra un túnel ferroviario en Rignano sull'Arno-Italia, en la que el teniente coronel Gilbert O. Wymond Jr. fue galardonado con la Estrella de Plata por destruir un depósito de municiones oculto en una casa cerca de Siena y sufrió graves daños en su P-47, Hun Hunter XIV. Wymond aparece de forma destacada con su P-47 a lo largo del documental. Los directores Wyler y Sturges, que servían como oficiales de la AAF, estuvieron asignados a la 12.ª CCU durante el período en el que se filmaron las actividades del 57.º Grupo de Cazas.

 

‘Aunque se mostró a la prensa a finales de 1945, “Thunderbolt!” no se estrenó en general hasta 1947 por Monogram Pictures, y se volvió a estrenar en 1950 durante la Guerra de Corea. La mitad de las ganancias de 1947 del estreno de la película se destinó a la Army Air Force Relief Society y al Tesoro de los Estados Unidos. La introducción de la película a cargo de James Stewart se filmó a finales de enero de 1947. Stewart había comandado un ala de bombarderos como coronel durante la guerra. Stewart, tuvo contextualizar la WWII para el público llamándola "historia antigua". Esta película se estrenó sólo dos años después, en 1947, pero mucha gente estaba harta de la guerra en ese momento y James tuvo que tenerlo en cuenta. También es interesante señalar que comandó aviones durante la guerra como coronel y es el actor de Hollywood de mayor rango que estuvo en el ejército.’

 

La película muestra el poder aéreo aliado, aquí no hay enemigos aéreos, los yankis son los dueños de los cielos italianos y bombardean a placer, por lo menos por lo visto aquí. Ametrallan y bombardean las líneas de comunicación alemanas a unas 200 millas detrás del frente, finalmente rompiendo por estrangulamiento de las líneas de abastecimiento germanas, el punto muerto que mantuvo al Quinto Ejército USA y al Octavo Ejército UK durante cinco meses en la Línea Gustav en Italia. Este patrón de apoyo aéreo táctico, en el que los aviones de combate estaban equipados con bombas de 500 libras debajo de cada ala y salían a cortar los ferrocarriles y bloquear las carreteras y vías fluviales utilizadas por los alemanes para llevar hombres y suministros al frente en Cassino y Anzio, más tarde se convirtió en el patrón para las operaciones aéreas en Francia y Alemania. "Thunderbolt" describe gráficamente este uso del poder aéreo, al tiempo que se refleja la rutina de vida en tierra en la base en Córcega, como mataban el tedio de la espera entre misión y misión.

 

William Wyler comenzó a trabajar en esta película en 1944 como contrapunto a su película más conocida sobre la 8.ª Fuerza Aérea, "Memphis Belle". Mientras esta última trataba sobre la campaña de bombardeo estratégico llevada a cabo por bombarderos multimotor de largo alcance, el tema de "Thunderbolt" eran misiones tácticas llevadas a cabo por cazabombarderos monomotor y monoplaza. Las tripulaciones de los bombarderos estratégicos podían esperar ser enviados a casa tras 25 misiones, los pilotos de los cazabombarderos volaban cientos de misiones, con frecuencia llevando a cabo varias en el transcurso de un solo día.

 

Una cinta interesante, sirve como documento histórico incisivo, con el aliciente del color original y no el tratado posteriormente, dando un realismo punzante a lo que vemos, como los colores de los aviones, las pinturas que los adornan, los colores del cielo, los campos, construcciones, trenes bombardeados y como explosionan

 

La película no tiene mucho en cuanto a una historia. Comienza mostrando áreas desoladas de Italia en marzo de 1944, señalando este fue el cumplimiento de la promesa del fascismo, idea dedicada a la proposición de que algunos hombres están destinados a ser esclavos de otros. A continuación, la película lleva a la audiencia a la base aérea de Alto, en Córcega, donde nos presenta a los miembros del 65.º Escuadrón de Cazas y explica los objetivos de la Operación Strangle a través de una sesión informativa después del desayuno que se fusiona con un mapa animado de Italia que muestra a los aliados atrapados en la línea Gustav y la misión de cortar las líneas de suministro destruyendo puentes y carreteras en el norte de Italia. La película sigue a los pilotos, liderados por su joven comandante de escuadrón, a través de los momentos tensos previos al vuelo, los identifica por su nombre mientras despegan en parejas y observa su viaje hacia el continente mientras vuelan en formación. Entonces puede nos conmovamos al enterarnos de como todos escasamente pasan de los veinte años. Tras ello entramos en la misión del día, en plan subjetivo y gracias a la vibrante labor de edición nos sentimos parte de estos cazas lanzado andanadas de proyectiles a puentes, trenes, caminos, a granjas en busca de arsenales ocultos. Tras la jornada de ‘trabajo’ vuelven y los vemos en medio de búsquedas de divertimentos, bromas a enfermeras, salidas al mar en artilugios creados a partir de chatarra, o emborrachándose.

 

La cinta se siente como un programa de propaganda para que los jóvenes se alisten en la aviación, se enaltece la vida como piloto de caza, se les ve amos del aire, una labor diaria sin más peligro, por lo visto aquí que tener un accidente. Pero aquí no hay enemigos combatiendo en igualdad de condiciones, no vemos perdidas en la batalla, se dice que un caza no vuelve de la misión, pero no sabremos el motivo (si por accidente, por avería que tuvo que aterrizar, si el piloto saltaría, …). No sentimos aquello de como van cayendo uno tras otro, no hay muertos en guerra, esto da un cariz demasiado idealizado de lo que son las guerras aéreas.

 

Lo peor y más desgarrador para un piloto de un ‘Thunderbolt’ que se ve, es el mencionado accidente, sacado el piloto carbonizado de los restos en llamas de su caza con un gancho.

 

También reluce cierto tono de ensañamiento contra el vencido alemán e italiano. Vemos imágenes al principio de cadáveres demacrados en los que sugiere que ellos se lo buscaron metiéndonos en la guerra, generalizando y con ello convirtiéndoos en aquello que se critica, pues quien me dice que los muertos que vemos eran partidarios de Mussolini o Hitler, simplemente les pilló la contienda en el lado perdedor de la contienda; Se comenta con tono irónico (pasado de rosca) que en Córcega había algunos ‘buenos alemanes’, tras lo que vemos una toma de un cementerio en ruinas, sugiriendo aquello de ‘alemán bueno es alemán muerto’; También vemos bombardeos indiscriminados, casi como un juego, en los que eran objetivos granjas en medio de los campos buscando al azar escondites de explosivos, en uno si hay ‘suerte’ (¿?), en el resto se destroza la casa de simples campesinos (¿?); Esto da una idea de que la cinta formaba parte del aparato de agitprop USA, intentando deshumanizar al enemigo, haciéndonos ver que lo que le pasaba se lo merecía, metiendo en el paquete, sin mencionarlo, pero quedando claro, los daños colaterales a civiles. No hay nada de autocrítica hacia esto, pero no solo es comprensible por cuando se filmó, si no que sirve para ver la mentalidad de entonces.   

 

Spoiler:

 

La película termina con los aliados liberando Roma dos días antes del día D, el 4 de junio de 1944. La guerra en Italia llega a su fin y la rendición del aliado de Hitler no lo toma por sorpresa. Al final de la película, aparecen las palabras "EL FIN", seguidas de un signo de interrogación rojo.

 

Tras el éxito de su documental Memphis Belle: A Story of a Flying Fortress, filmado en la primera mitad de 1943, Wyler regresó a Europa con un equipo formado por Sturges y el guionista Lester Koenig. Llegó a Roma poco después de su liberación en junio de 1944, seguido por el resto del equipo unos días más tarde, centrándose en la Operación Strangle por sugerencia del general Henry H. Arnold. Se unieron a la 12.ª CCU, donde Wyler reclutó al ex fotógrafo de vida salvaje, el sargento Karl H. Maslowski, en su equipo como director de fotografía. En julio, volaron a Alto Landing Ground en el noreste de Córcega, la base del 57.º FG. El comandante del 57.º Grupo, el coronel Archie J. Knight, actuó como asesor técnico de la producción.

 

Wyler a menudo siguió a las unidades terrestres de primera línea en Italia durante el período del proyecto, filmando desde tierra los daños en la batalla infligidos por los aviones, pero Sturges y el resto del equipo se quedaron con el 57th FG, filmando sus misiones de combate, hasta septiembre de 1944. Wyler y la mayor parte del 12th CCU acababan de ir al sur de Francia en un intento de filmar los ataques de los cazabombarderos desde tierra cuando la unidad recibió la orden de regresar a los Estados Unidos por parte del Cuartel General de la AAF; había estado en combate casi dos años. Maslowski fue transferido al 9th ​​CCU y Wyler utilizó a sus camarógrafos para tratar de completar la tarea, pero el clima resultó demasiado malo para la fotografía en color y solo se obtuvieron más imágenes de los daños en el terreno.

 

Wyler y Sturges volaron a Londres en octubre para editar la película y procesarla en 35 mm con Technicolor en los laboratorios Eastman Kodak. Descubrieron que solo el 1% del metraje de las cámaras montadas en los P-47 era utilizable. El retraso adicional en la edición significó que Sturges y Koenig regresaron a Hollywood para continuar editando el metraje en bruto y escribir el guion de la narración. Wyler permaneció en Europa recorriendo las áreas capturadas y en marzo de 1945 decidió hacer un último vuelo en el B-25 para filmar más "tomas de la atmósfera".

 

Al final de la guerra, Wyler llevó a cabo una infructuosa campaña de cartas para encontrar un distribuidor de Thunderbolt. Tras recuperar parte de la audición en su oído izquierdo, Wyler terminó la película e intentó conseguir apoyo para su estreno mostrándola a publicaciones comerciales de Hollywood en octubre de 1945. Sin embargo, la continua falta de interés impidió que la película se estrenara en cines hasta julio de 1947, cuando Monogram Pictures la distribuyó, donando una cuarta parte de las ganancias a la Army Air Force Relief Society y devolviendo otra cuarta parte al gobierno de los EE. UU.

 

Los cazabombarderos que aparecen en la película son P-47, a los que la Fuerza Aérea del Ejército dio el emotivo nombre de "Thunderbolt". Sin embargo, para quienes los pilotaban, el P-47 era invariablemente conocido como "The Jug", en parte debido a su forma redondeada, pero más especialmente como una contracción de la palabra "Juggernaut". Porque un Juggernaut era precisamente lo que era el P-47. El Jug fue el caza monoplaza más grande que sirvió durante la Segunda Guerra Mundial. Llevaba ocho ametralladoras de 12,7 mm junto con una gran carga de bombas o cohetes, y era capaz de traer a su piloto a casa después de absorber una cantidad considerable de daño en batalla. A diferencia de cualquier otro caza de la época, el Jug tenía un motor refrigerado por aire, lo que significaba que su piloto no tenía que preocuparse por un sistema de refrigeración líquida que era vulnerable a los daños del fuego enemigo. Debido a esas características, el Jug se hizo popular en el tipo de misiones de ataque terrestre a baja altura que se muestran en "Thunderbolt". Cuando voló por primera vez, el P-47 era el avión monomotor más grande y pesado del mundo, y contenía un motor Pratt and Whitney R-2800 increíblemente potente. Puede ser grande, pero el avión era engañosamente rápido y era superior a la mayoría de los aviones alemanes a grandes altitudes. También era mejor en picado debido a su peso. Con sus ocho ametralladoras Browning M2 de calibre .50, podía abrirse paso a través de cualquier avión con el que pudiera encontrarse.

 

Grabado originalmente en 1944 durante la campaña aliada en Italia, Thunderbolt es una especie de documental que sigue a la 12.ª Fuerza Aérea de los EE. UU. y los métodos que utilizan para destruir las rutas de suministro nazis responsables de hacer cumplir la Línea Gustav y la ciudad de Anzio. La Línea Gustav era una serie de estructuras defensivas y nidos de ametralladoras construidas en toda Italia por los alemanes para evitar que las fuerzas estadounidenses se movieran hacia el norte. Esto hizo que fuera muy difícil para las fuerzas estadounidenses hacer algo porque la columna montañosa que atraviesa la península italiana constituía una barrera defensiva natural perfecta. La película repasa una de las armas más efectivas que tenían los estadounidenses durante la campaña en Italia, que era el Republic P-47 Thunderbolt.

 

Interesante documental de guerra. Gloria Ucrania!!!

 

William Wyler durante la filmación de este documental sufrió sordera total debido a que grabó gran parte de la acción desde un ruidoso bombardero B-25.