miércoles, 19 de junio de 2024

 


Fahrenheit 451


 "Si nadie lee, todos seremos iguales."

 

Sobrevalorado drama distópico que fue la única producción en inglés (el resto fueron en francés) del director François Truffaut. La película fue la primera producción europea de Universal Pictures. Muy envejecida producción por el paso del tiempo, que además fue un borrón para el propio realizador de “Los 400 golpes”, pues no acabó nada satisfecho, la barrera del idioma que no hablaba y sus disputas con el protagonista Oskar Werner. El guion de Truffaut y Jean-Louis Richard (colaborador habitual del director en films como “La novia vestía de negro” o “La noche americana”) se basa en la novela homónima de Ray Bradbury de 1953 (que no he leído, y no sé si fallos del film pueden provenir del libro o de la adaptación), se desarrolla en una sociedad controlada en un futuro opresivo, el gobierno envía bomberos para destruir toda la literatura para impedir la revolución y el pensamiento. Los créditos iniciales de la película son hablados en lugar de tipográficos, sobre fondos de antenas de tv (Truffaut atacando la televisión), cual serian en una película en este mundo que se retrata. Es una obra que bebe indefectiblemente de la icónica ‘orwelliana’ “1984”, sobre el control de las masas mediante el anulamiento del pensamiento libre a través de la literatura y cualquier escritura (pastillas no tienen nombre ni instrucciones ni nada, simplemente un color y un número, o como las fichas de los delincuentes solo llevan imágenes, al igual que comics, sin texto), con lo que se crean mentes mansas, que se les alecciona en la nadería a través de la tv que les aborrega, presentándonos a una sociedad fría, superficial, analfabeta. De hecho se puede considerar que esto es volver a hundir al mundo en la prehistoria, pues esta acaba con la aparición de la escritura hacia el año 3000 a.C. Siendo protagonizada la película por un desubicado Oskar Werner y una grimante por la dualidad de roles Julie Christie, en unos roles insulsos y sin chispa alguna, monótonos y sin fondo.

 

En el futuro, un gobierno totalitario empleará la fuerza conocida como Bomberos para buscar y destruir toda la literatura. Pueden buscar a cualquier persona, en cualquier lugar y en cualquier momento, y quemar cualquier libro que encuentren. Uno de los bomberos, Guy Montag (Oskar Werner), conoce a una de sus vecinas, Clarisse (Julie Christie), joven adolescente puede estar en el radar del gobierno debido a sus opiniones poco ortodoxas. Los dos hablan de su trabajo y ella le pregunta si alguna vez lee los libros que quema. Curioso, comienza a esconder libros en su casa y a leerlos, empezando por David Copperfield de Charles Dickens. Esto genera un conflicto con su esposa, Linda (otra vez Julie Christie), quien está más preocupada por ser lo suficientemente popular como para ser miembro de The Family, un programa de televisión interactivo se refiere a sus espectadores como "primos". En la casa de un coleccionista de libros ilegal, el capitán de bomberos, Beatty (Cyril Cusack), habla (el leit-motive de esta sociedad) extensamente con Montag sobre cómo los libros hacen infelices a las personas y les hacen querer pensar que son mejores que los demás, lo que se considera antisocial.

 

La historia parte de una idea mordaz sobre anular el pensamiento individual a través de hacerlos a todos igual de analfabetos, idea muy propia del ideario comunista, todos iguales, todos tontos, todos infelices contentos, menos las élites. En realidad, esta idea es tramposa, porque las dictaduras no querrían extinguir los libros, sino solo los que le interesan a ellos, y dejarían los que apoyaran sus tesis, sería más fácil militarizar políticamente a las masas si tienes un medio propio para penetrar en sus mentes, si tienes este medio viral. Aunque aquí este medio para penetrar en los cerebros del bulbo popular es la tv y sus programas que idiotizan a los televidentes, en lo que es una ácida crítica por parte de Truffaut a un medio que al parecer detestaba, y hace que el NO tener una antena de tv en tu cas sea símbolo de cultura y lo contrario de analfabetismo.  

 

Truffaut muestra una sociedad aséptica, gélida, el trato de los enfermeros cuando tratan una sobredosis es aséptico, los televidentes son idiotizados por programas de tv que el hablan con generalidades y estos creen ser el centro del mundo, la gente se automedica con pastillas a tropel. Pero me falta mucho más de esta sociedad, son apuntes a pie de página superficiales de lo que hay, me falta profundizar en este régimen autoritario, de donde viene esta ideología, quien la sostiene, no puede ser todo que no haya libros, esto solo puede ser parte del medio para conseguir algo, pero el que? Tenemos a estos bomberos con vestimenta fascista que son en realidad una facción militar con armas, con un jefe filosófico que diserta con un ideario proto-socialista, pero esto me queda muy acartonada, sin fondo, una percha para que sepamos el porqué, pero no para que.

 

En el núcleo de la historia está la evolución del protagonista Montag de fiel estajanovista ‘quemalibros’ a converso amante defensor de la literatura, es su toma de conciencia el motor de la trama. Bombero apático que lleva una cómoda existencia con un trabajo que le gusta y una vida hogareña plácida con su conforme esposa. Pero el encuentro con una mujer le hará desarrollar interés por aquello que detestaba. Esta evolución me resulta abrupta, este interés por aquello que odiaba como son los libros me resulta forzada, aparte del agujero de guion que s que como sabe leer alguien que por no haber libros y estar prohibidos no debiera saber leer. Toda esta ‘epifanía’ me resulta poco emocionante, debiera de involucrarme haciéndome amar la literatura, debiera empatizar con lo que lee, de alguna forma ensalzar pasajes e ideas de los maravillosos libros que deglute, pero no hay atisbo de ello, parece que hay que ver la película con el amor por la lectura ya de mochila, pues con esta peli nunca alguien tibio con los libros se decantará por hacer lector empedernido, hay que ser un ‘creyente’ ya de casa, y falla en esto. Y para ello no me vale el artificioso y grimante tramo final (spoiler).

 

Tampoco Truffaut pone visualmente algo atractivo, para ser una cinta sobre un mundo distópico, resulta todo muy frugal, sin chicha, sin pizca de imaginación, que si el monorraíl, que si grandes televisiones, todo muy pobre, ni el atuendo, encima elementos ridículos que nada aportan y no se sabe para qué están, como poder subir por una barra de bomberos (¿?), o esos artefactos voladores individuales con motor que aparecen de la nada, con unos efectos visuales cantarines y que desaparecen para no verse más, con el juego que podrían haber dado. Y todo desembocando en un rush final que podrá impactar, pero a mi me ha sido inverosímil, ridículo y chusco.

 

Oskar Werner como Guy Monta da una actuación sin alma, sin expresividad, parece ni sentir ni padecer; Julie Christie interpreta tanto a la conformista esposa Linda, lo hace bien exponiendo ser una mente plana sin vida interior. También hace de rebelde lectora Clarisse, muy modosita y poco inspirada, nunca haría que me volviera lector, no me resulta inspiradora en este aspecto, nunca desprende que hace amar leer, todo es por imperativo del guion. No entiendo por qué este pretencioso recurso de Truffaut de utilizar a una actriz para dos papeles diferentes; Si Cyril Cusack borda su papel de capitán Beatty, villano con carácter, con simpatía, con carisma arrollador en el discurso que da a Montag en la vivienda de los miles de libros sobre él porque hay que quemarlos, muy bueno; Bee Duffell tiene un gran cameo como la fanática mujer que ama hasta la muerte a los libros, deja huella las emociones que transmite; Llamativo es el personaje de Fabian al que da vida Anton Diffring, al que Truffaut filma siempre acechando a Guy, pareciera va a jugársela en cualquier momento, pero esta sub trama parece haberse perdido en la mesa de edición pues parece el ‘Arma de Chejov’ (principio dramático postula cada elemento en la narración debe ser necesario e irremplazable, o de lo contrario debe ser eliminado) y termina siendo la nada.

 

Por cierto, en este mundo no hay ningún tipo de escrito? No hay guiones para los programas de tv? Como se traspasa el ideario de estos gerifaltes a sus relevos? Por palabra hablada todo?

 

Truffaut en su gusto por el cine de su admirado Alfred Hitchcock contrató para la banda sonora a Bernard Herrmann, creador de múltiples músicas para el referido director de la papada más famosa del séptimo Arte, como “El hombre que sabía demasiado”, “Falso culpable”, “Con la muerte en los talones”, “Pero... quién mató a Harry?”, “Psycho”, o “Marnie”. Aquí sin trascendencia alguna utiliza una partitura compuesta únicamente por instrumentos de cuerda, arpa, xilófono, vibráfono, marimba y glockenspiel.

 

La mejor escena del film, es cuando van a casa de la mujer mayor amante de los libros que tiene su casa rebosante de libros y los bomberos los amontonan en la entrada cual montaña del saber a destruir. El capitán Beatty le da un discurso aleccionador a Montag, en realidad es al espectador ye l peligro de que podamos convertir nuestra sociedad en la que el describe. Tras lo que riegan con combustible las amontonadas novelas y se disponen a prenderlas con el lanzallamas, pero la dueña de los mismos decide, sobre los libros, ser ella la que los haga arder y fundirse con lo que ama entre las llamas, mientras vemos clásicos literarios fagocitarse.    

 

Spoiler:

 

Resulta que Guy Montag le dice a Clarisse que tiene un plan para acabar con los bomberos colocando libros en las viviendas de estos y delatarlos posteriormente. Pues esto se olvida a la siguiente escena. Vemos a Guy huyendo de la ciudad, lo hace en una barca, denotando que es muy sencillo escapar de las fauces de esta dictadura. Tras lo que se adentra en el bosque y por azar da con estas ‘tribus’ lectoras, menuda casualidad es de los que juega a la bonoloto y le toca el Gordo de Navidad! Tras lo que vemos a que se dedican estos amantes de los libros, su tiempo es para memorizar todos los libros del mundo mundial, menuda estulticia! Lástima le tengo al que tenga que memorizar el listín telefónico de Tokyo! Es una idiotez esto que no hay por donde cogerla! Nadie normal puede memorizar libros palabra por palabra! Y encima nos dicen que tras memorizar los libros que leen los queman, pero  porque? Que sentido tiene hacer aquello que combaten? Están en contra de hacer desaparecer los libros, pero ellos lo hacen! Un insulto a la inteligencia humana! Porque no simplemente hacen una gran biblioteca escondida en una cueva o en un subterráneo, esto tendría mucho más sentido, y que estos fueran sus guardianes y no sus memorizadores. Lo de ver a la gente cruzarse por el bosque recitando ‘sus’ libros me resulta de dentera, tomarme por tonto. Ósea, que combates una sociedad idiotizada por no leer con otra idiotizada porque son personas libro que no podrán hacer otra cosa en la vida que recitar ‘su’ libro, cosa que con toda lógica, con el tiempo terminaras anboer4reciendo el libro asignado. No tiene ni pies, ni cabeza.  

 

El clímax con Montag llevado a su casa para que queme sus libros, es bastante ridículo por como el capitán deja que sea el propio Guy quien los haga arder con el lanzallamas, de verdad es tan estúpido este Beatty? Le da un arma mortal a alguien que sabe es un rebelde, nos toman por gilis. Tras lo que no solo mata Guy a Beatty, también hace arder las instituciones de esta sociedad la cama del matrimonio y la tv (¿?).

 

Entre los libros quemados se encuentran Cuentos de misterio e imaginación de Poe y Las crónicas marcianas de Ray Bradbury, quien también escribió el libro de Fahrenheit 451.

 

En la película aparecen multitud de autores y obras. Como curiosidad, la primera que puede verse es "El Quijote" de Cervantes, y mientras el capitán de los bomberos justifica su importante trabajo diciendo que hay que quemar todos los libros, sujeta en su mano un ejemplar de "Mi lucha" de Hitler (¿?). Hay algo de Toute la Mémoire du Monde de Resnais en las opiniones democráticas de Truffaut sobre la pira de libros, con primeros planos de Moby Dick, la autobiografía de Chaplin, El diario del ladrón, crucigramas, Cahiers du Cinéma y Mad Magazine. Los rebeldes definitivos son memorizadores diligentes que se esconden en el bosque y mantienen con vida a Brontë, Carroll, Beckett, Sartre y Austen llevando sus obras en su interior. El protagonista elige a Poe y se prepara para "la próxima era de oscuridad", y Weekend comienza a partir de ahí. Con Anton Diffring, Jeremy Spenser y Mark Lester.

 

La película se rodó en Pinewood Studios en Inglaterra, con la escena exterior del monorraíl tomada en la pista de pruebas francesa SAFEGE en Châteauneuf-sur-Loire cerca de Orleans, Francia (desmantelada ya). La película presentaba la urbanización Alton en Roehampton, al sur de Londres, y también el parque Edgcumbe en Crowthorne, Berkshire. La escena final con la "Gente del Libro" recitando sus libros elegidos fue filmada en Black Park cerca de Pinewood, en una rara e inesperada tormenta de nieve que ocurrió en el cumpleaños de Julie Christie, el 14 de abril de 1966.

 

El autor Ray Bradbury dijo en entrevistas posteriores que, a pesar de sus defectos, estaba satisfecho con la película. Le gustó especialmente el clímax de la película, donde la Gente del Libro camina por un campo nevado, recitando la poesía y la prosa que han memorizado, con la melodiosa partitura de Bernard Herrmann. Lo encontró especialmente conmovedor. Sin embargo, aludiendo a una posible nueva versión, Bradbury dijo en una entrevista de 2009: "El error que cometieron con la primera fue elegir a Julie Christie como la esposa revolucionaria y aburrida".

 

Me queda una fallida idea, a la que espero en el futuro alguien sepa pulir, y no me refiero a la versión de 2028 de Ramin Bahrani. Gloria Ucrania!!!

martes, 18 de junio de 2024

 


EL INFIERNO. (1911)

Abandonen toda esperanza

Buscando en mi afán ‘arqueológico’ del cine he llegado a este film seminal del Séptimo Arte, obra silente italiano con 113 años de antigüedad, primer largometraje transalpino, adaptación libre de “Inferno”, extraído del segundo cántico de la Divina Comedia de Dante, tardó más de tres años en realizarse. Dante comenzó a escribir este poema alrededor de 1308 y completó el manuscrito en 1321, justo antes de su muerte, se publicó por primera vez como “La comedia de Dante Aligheri” (1472). La fantasmagórica obra trata sobre el viaje de Dante a través del más allá y consta de tres partes: Inferno (Infierno, Purgatorio) y Paradisio (Paraíso o Cielo). En esta película las representaciones del infierno de L'Inferno siguieron de cerca las de los grabados del famoso artista francés Gustave Doré (1832-1883) para una edición de la Divina Comedia, que eran familiares para un público internacional. Fueron tres los directores acreditados, Giuseppe de Liguoro, Francesco Bertolini y Adolfo Padovan, para un relato moralista de terror inquietante donde se advierte de las consecuencias de los pecados, sobre el dolor y sufrimiento eterno que aguarda a quienes sucumban a las bajas pasiones.

 

Tuvo que ser impactante para su tiempo, por la extraordinaria representación del Infierno en sus diferentes niveles, que cual pantallas de videojuego vamos entrando más en el Horror de estas fauces Avernales de la mano de Dante y Virgilio (este como guía), inicia una odisea cruenta por el Infierno habitado, como la Escitia de "brumas y lluvias eternas" que retratara Homero, con espeluznantes y pesadillescas criaturas. Apoyándose en unos valores de producción majestuosos para su tiempo, con decorados fastuosos, combinados con unos efectos visuales brillantes siempre en el contexto temporal), claramente influenciados por el mago del cine Georges Méliès. Liguoro en colaboración con el operador de cámara Emilio Roncarolo creó de efectos especiales (superposiciones y exposiciones múltiples, cables para personajes voladores y trucos de montaje ya probados para apariciones o metamorfosis), proyectando momentos formidables como la tormenta que azota a Paolo y Francesca y las filas de los lujuriosos, el encuentro de Dante y Virgilio con el gigante Anteo, la grandiosa cabeza de Lucifer (Augusto Milla) en primer plano comiéndose a un traidor (parece inspirada la imagen en el cuadro ‘Saturno devorando a su hijo’ de Goya), las bolas de fuego cayendo sobre cuerpos, aparece un hombre sin cabeza sujetándose la cabeza; es muy fácil adivinar cómo se hizo, pero el efecto es bastante, emplearon complejas técnicas de edición para crear este escalofriante Infierno. Como esas personas sin manos, piernas y uno decapitado que lleva la cabeza sostenida en su mano (Bertran De Born).

 

Una superproducción que con su éxito (recaudó más de dos millones de dólares sólo en Estados Unidos) dio impulso al cine Kolossal peplum italiano de mano de films como 'Cabiria' (1914) y 'La caduta di Troia' (1911). Con esta obra parteaguas el cine dio otro paso crucial en dejar de ser un producto de barraca de feria y convertirse en un espectáculo edificante que provoca emociones. 

 

Hay un montaje inicial que de pasada nos da una ojeada al inframundo, presenta fragmentos de desesperación cuyos personajes o escenarios aún no conocemos (revelados a lo largo de la película). El poeta Dante Alighieri despierta perdido en un bosque oscuro y ve la luz de la salvación en la cima de una montaña. Intenta llegar al lugar, pero en el camino es bloqueado por tres bestias salvajes, que simbolizan la Avaricia, el Orgullo y la Lujuria. Su musa Beatriz (tiene un fulgente halo brillante giratorio) ve la dificultad de Dante desde el Paraíso y desciende al Limbo y le pide al poeta Virgilio que rescate y guíe a Dante. Virgilio guía a Dante a través de los Nueve Círculos del Infierno para alcanzar la salvación en el Paraíso. Durante su viaje, Dante se encuentra con poetas y diferentes pecadores que son castigados por sus transgresiones, ello con variedad de torturas (ejemplo: Los derrochadores tienen que enrollar bolsas de oro alrededor de su círculo; Los hipócritas llevan mantos de oro por fuera pero llenos de plomo por dentro). Virgilio lleva a Dante a una cueva donde encuentran el río Aqueronte, aguas de brea con decenas de seres intentando salir en medio de quejidos, por aquí en su barca Caronte transporta las almas de los muertos al infierno. También ven al Cerbero de tres cabezas y a Gerión, una serpiente voladora con rostro de hombre. Ven al Diablo devorando a seres humanos enteros, arpías devorando los cadáveres de los suicidas, a un hombre malvado obligado a llevar su propia cabeza cortada por la eternidad, a personas medio enterradas en lava en llamas, etc.

 

Los dos protagonistas se encuentran con serie de personajes históricos anteriormente famosos cuyas almas fueron negadas tanto por el Cielo como por el Infierno (muchos de ellos conocidos por Dante, con los que parece ajustar cuentas a través de su poema) y escuchan algunas de sus historias contadas en flashback (Paolo y Francesca, Pier Delle Vigne y el Conde Ugolino. Estos personajes incluyen a Homero, Horacio, Ovidio, Lucano, Cleopatra, Dido, el traidor Caifo, el Conde Ugolino, Pedro de Vigna, Francesca Da Rimini y su amante Paulo, Bruto y Casio, Mahoma y Helena de Troya.

 

Son 54 cuadros -algunos divididos en varios planos- recogen todos los encuentros de Dante y Virgilio (respectivamente Salvatore Anzelmo Papa y Arturo Pirovano) con criaturas y personajes famosos, durante su descenso a los círculos y en los pozos infernales. Las tres fieras (interpretadas por actores disfrazados, excepto la loba, para la cual se utilizó un perro), Caronte, Minos, Paolo y Francesca, Cerbero, Ciacco, Filippo Argenti, Farinata degli Uberti y Cavalcanti, Pier Delle Vigne, Mahoma, el gigante Anteo, Ugolino (propio codirector Giuseppe de Liguoro), traidor, roe el cráneo de un arzobispo en el noveno círculo, el arzobispo, revela Ugolino, mató de hambre a toda su familia en la Torre Muda.

 

Cinta que provoca zozobra y te remueve si piensas en lo que tuvo que sentirse un espectador en 1911 cuando vio en pantalla la ceguera de Pier delle Vigne, el Círculo de los mutilados o las tétricas comidas de Ugolino y Lucifer, o el descenso al Malebolge a lomos del monstruo teriomórfico Geryon. Esos lares con cuerpos desnudos retorciéndose de angustia y dolor por el suelo, recordándose a las fotografías de Spenser Tunick, hileras humanas siendo fustigadas, ríos de brea humeante con condenados donde los demonios volantes los azuzan con horcas, las aguas fangosas de Tántalo, ese buitre que mastica los hígados de Ticio y de Prometeo en el Cáucaso, y más. Llama la atención una escena hoy día imposible de reproducir como es ver a Mahoma en el infierno, su pecho explota, dejando ‘aflorar’ sus entrañas. Los asesinos de Julio César sufren un tormento perpetuo, el propio César fue relegado al Limbo, paraíso inferior para aquellos que cometieron el terrible ‘error’ de existir en la Tierra antes que Cristo.

 

Tiene sus defectos que no hay que obviar, como que su duración exigua de apenas 70 minutos, provoca que haya que condensar un vasto relato; En realidad la película es un diario de viaje al Infierno guiados por Virgilio (que apenas interactúan con lo que ven Dante arranca un mechón de cabello a una cabeza que sobresale, esto es lo más), la mayor parte del tiempo solo observan) que se convierten en nuestros ojos en este Horror, mientras Dante se muestra aterrado y acobardado ante lo que asiste. No hay trama, solo la narración de lo que vemos, como nos cuentan lo que vamos a ver con interminables intertítulos (con breves pasajes de ‘La Divina Comedia’), y luego lo vemos plasmado en imágenes, pero no hay algo parecido a una historia con presentación, nudo y desenlace, no hay apenas diálogos, las actuaciones son planas, sin entidad dramática alguna, todo es un conjunto de viñetas espantosas en su exposición, pero a la que le falta que podamos empatizar con alguien en pantalla, con ello lo que queda es un encadenado de set pieces apabullantes visualmente, pero adoleciendo de capacidad de congoja. Tampoco en el aspecto de la realización es pionera, pues seguimos con la cámara estática filmando en planos generales cual tableaux vivants, destacando aun en las tomas estáticas hay profundidades campo donde se dan situaciones en primer y segundo plano, con secuencias tan tremebundas filmadas como el cruce del pantano de Estigia con el barquero Flegias, el tramo de las los herejes enterrados en tierras ardientes dejando afuera sus quejumbrosas cabezas, o como en alguna secuencia se colorean los fotogramas en rojo para potenciar las sensaciones de inmersión del espectador (el encuentro de Dante con Farinata degli Uberti). Destacando la cámara de Emilio Roncarolo por la forma en que gradualmente va el paisaje se va oscureciendo conforme nos adentramos más en los círculos

 

Spoiler:

 

Al final, Virgilio y Dante vuelven a emerger del Infierno a la superficie por la entrada de la gruta, enmarcados por una inmensa luz, desde atrás que nos hace verlos como dos siluetas a contraluz, en contraposición a la oscuridad del Averno.

 

Momento premonitorio cuando Homero, Horacio, Ovidio y Lucano aparecen y le dan al dúo viajero el saludo romano, unos años después del estreno de la película, sería adoptado por los fascistas mussolinianos en Italia y luego en la hitleriana Alemania como saludo.

 

Inferno es la primera película italiana de más de 1.000 metros, en cinco bobinas (en aquella época rara vez superaban las dos) con la que Milano Films, fundada dos años antes y activa hasta 1926, dio su contribución fundamental a la carrera por la legitimación cultural y artística. ennoblecimiento del cine, como ya venía ocurriendo desde hacía algunos años entre las distintas productoras italianas y francesas. Y lo hizo ante todo recurriendo a una de las mayores obras maestras de la historia de la literatura, nacional y mundial. Legitimación que pretendía, entre otras cosas, atraer al teatro al público burgués que prefería ir al teatro, dado que hasta entonces la imposibilidad de una narrativa articulada pesaba sobre la mayoría de las películas de la época, también por la corta duración, y sobre todo por la falta de expresión. Por ello se los consideraba carentes de valor artístico, al nivel de los espectáculos de feria (donde se habían exhibido hasta unos años antes, es decir, antes del nacimiento de los cines), aptos para un público proletario y de pocas pretensiones. Con un presupuesto de unas cien mil liras, Inferno fue la película más cara jamás producida en Italia hasta ese momento: las obras comenzaron ya en 1909, cuando Milano Films todavía se llamaba SAFFI-Comerio, y el estreno fue muy publicitado, gracias sobre todo a las estrategias del distribuidor y crítico napolitano Gustavo Lombardo que, entre otras iniciativas, solicitó, por primera vez en el cine italiano, la inscripción de la película en el registro público general de obras protegidas. Sin embargo, la obtención del "copyright " no impidió que otra productora, Helios Film de Velletri (activa de 1908 a 1916), se adelantara a su competidor produciendo una película "gemela", sobre el mismo tema y con el mismo título, pero mucho más corto (unos 400 metros) y, por tanto, relativamente más sencillo de crear. Así, un segundo Infierno, dirigido por Giuseppe Berardi y Arturo Busnengo -que también crearon el Purgatorio al año siguiente- vio la luz tres meses antes que su rival, con sólo 25 cuadros y algunas concesiones al erotismo (la desnudez de los condenados, la de Francesca pechos desnudos), también gozando de cierto éxito. Pero no tanto como la esperada superproducción de Milano Films, cuyo estreno coincidió aproximadamente con la fecha del cincuentenario de la Unificación de Italia, que se estableció como fiesta nacional en 1911. Sin olvidar que aquí también hay una generosidad inusitada al mostrar la desnudez (mayoritariamente masculina), nunca como un fin en sí mismo y al amparo de lo que se promovió -y ciertamente lo fue- como gran operación cultural nacional/ Desde hacía algunos años, el cine italiano exploraba la posibilidad de transposiciones de episodios individuales de Dante: en 1908 se estrenó Pia de' Tolomei , creada por la Società Italiana Cines de Roma por Mario Caserini y revivida dos años más tarde por Film d'Arte Italiana. ; en 1909 le tocó el turno a Il Conte Ugolino , protagonizada por Giuseppe De Liguoro para Itala Film, y quizás también dirigida por él (pero también se cree que pudo haber sido realizada por Giovanni Pastrone); al año siguiente, finalmente, Francesca da Rimini , producida por Film d'Arte Italiana y dirigida por Ugo Falena (que se centró en la estrella en ascenso de Francesca Bertini), de la que los milaneses ya habían realizado una primera versión del mismo nombre. Comerio en 1908 Ahora tocaba completar la ardua tarea de trasladar a la pantalla todo el primer cántico de la Divina Comedia/

 

De los tres nombres a los que se atribuye la dirección, o más bien la "dirección artística" -los términos "director" y "director" aparecerán mucho más tarde, entre finales de los años veinte y principios de los treinta -, el único que Tuvo experiencia en el campo del cine fue el napolitano Giuseppe De Liguoro (1869-1944), quien fue director artístico de Milano Films. Después de ser actor y director de teatro, De Liguoro pasó al cine, donde dirigió, y a menudo escribió y protagonizó, un buen número de películas. En L'inferno interpreta el papel de tres de los condenados más ilustres: Farinata degli Uberti, Pier Delle Vigne y el Conde Ugolino, papel ya había desempeñado en la película homónima de 1909 Adolfo Padovan, de Lombardía, fue principalmente hombre de letras y filósofo y no hizo del cine su profesión, sin embargo parece que fue responsable del cuidado y precisión en la compleja transposición cinematográfica del cántico, así como de la redacción de los pies de foto, que ocupan los puntos más importantes pasajes conocidos del poema. Por último, hay pocas noticias sobre el veneto Francesco Bertolini: era contable y había formado parte del consejo de administración de Saffi-Comerio.

 

A pesar de su importancia histórica y del éxito mundial que alcanzó, tras la llegada del sonido L'Inferno quedó en el olvido, hasta su redescubrimiento y restauración en 2002, ocasión para la que Tangerine Dream compuso una nueva banda sonora; Una restauración posterior fue realizada en 2011 por el laboratorio L'image Ritrovata de Bolonia. A pesar de estas importantes intervenciones, algunos segmentos todavía muestran signos de deterioro de la película en que evidentemente no fue posible intervenir, como la escena de Cerberus o la del octavo caos (los asesores fraudulentos). Sin embargo, la limpieza de imágenes y restauración de colores originales lo devuelven casi a su esplendor original.

 

L'Inferno se proyectó por primera vez en Nápoles, en el Teatro Mercadante, el 10 de marzo de 1911. Un éxito internacional, recaudó más de 2 millones de dólares en USA, donde su duración dio a los propietarios de los cines una excusa para aumentar los precios de las entradas.

 

Reverencia subrayada, también en clave patriótica, por la imagen final del monumento a Dante de Trento (1896), obra del florentino Cesare Zocchi: sin embargo, la censura intervino en esta toma en 1914, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, solicitando su eliminación.

 

Muchas escenas se rodaron al aire libre, lo que era inusual en la época, y precisamente en las montañas del sur de Grigna (la entrada al infierno), en Mondello, en el lago de Como, en Carimate, cerca del arroyo Serenza (para el lago de brea del pozo de los trueques, la quinta) y en los alrededores de Génova, en Arenzano. Toda la primera parte del descenso, desde Selva hasta Limbo, se desarrolla entre montañas, laderas, ríos y bosques.

 

Es el Cine haciéndose mayor ante nuestros ojos, aun con sus defectos, apasionante en sus virtudes.. Ucrania!!!

 

viernes, 7 de junio de 2024

 


SEDUCIDA Y ABANDONADA.

 

Doy gracias al Dios del Cine por con todo el cineque he visto en mi cinefilia de décadas por que aún guarda tesoros que se me abren de vez en cuando y me regocijan, y este film es un claro ejemplo de ello. Dramedia fascinante que con un ritmo trepidante deconstruye con bisturí afilado el tóxico heteropatriarcado italiano, centrado en una comunidad cerril siciliana, donde el lema es ‘Onore e Famiglia’. Siguiendo mi costumbre de ver films que cumplan efemérides desde su estreno (30/05/1964), le ha tocado a esta incisiva sátira, cargada de acidez prodigiosa, lanzando dardos a un lado y a otro, no dejando títere con cabeza en su crítica a la sociedad machista del tiempo y lugar. Dirige Pietro Germi, realizador que entre finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, antes de dirigir la comedia ganadora del Oscar “Divorcio a la italiana” en 1961, sus películas de Germi eran crudos relatos neorrealistas, centrados en problemáticas sociales, epítome de esto “El ferroviario” (1956), pero llegó el éxito de la mencionada “Divorcio a la italiana”, una sátira irreverente y políticamente incorrecta de entraba a saco a implosionar la sagrada institución del matrimonio, pero a partir de entonces el director salpicó su filmografía de comedias punzantes, como es este caso donde se entra con mucha mordacidad en problemas de Honor y Venganza, en este caso siendo una película con muchos paralelismos con “Divorcio a la italiana” (gran parte de toda la tripulación está aquí presente), pues se aborda con vitriolismo la caduca y muy machista legislación transalpinas. Para un relato donde se funden estas estridentes leyes con el costumbrismo atávico siciliano, dándose se cita, abusos sexuales a menores, intentos de asesinatos de honor, abogados sibilinos, raptos, encarcelamientos hogareños, violencia doméstica, "matrimonio de rehabilitación" (matrimonio riparatore),  hasta apaños dentales, en una historia que tratada de modo dramático podría haber sido un relato adusto, Germi lo enfoca con un humor de esos que nos deja el gesto torcido por como pone nuestras convicciones contra la pared.

 

Un guion ingenioso firmado por el propio Germi junto a Luciano Vincenzoni con colaboración de Agenore Incrocci (“Camaradas” o “El Buenoi, el feo y el malo”), y Furio Scarpelli (“Rufufu” o “Competencia desleal”), retratando unos seres patéticos, mezquinos, miserables, siempre preocupados sobre el qué dirán, auscultando a una sociedad que vive de las falsas apariencias, que respira con los cuchicheos, que busca chivos expiatorios a su podredumbre moral, sacando al espectador una risa incómoda. Ello el juguetón que va de un lado a otro lo consigue con un equilibrio prodigioso entre humor y drama. Apoyándose en una realización puntiaguda en buscar algo cercano al expresionismo, filmando rostros en punzantes primeros planos, que sonsacan lo mejor de unas actuaciones brillantes, intérpretes ninguno famoso, ni siquiera Stefania Sandrelli era reconocida entonces, luciendo ella unos esplendorosos 18 años que deslumbran en su apogeo sensual, resto son eternos secundarios que te sonaran y que aquí bordan sus roles, especialmente un Homérico Saro Urzi como el patriarca vejado que tras la ‘tragedia’ debe intentar hacer un control de daños, en una actuación titánica de carisma, de carácter, una fuerza de la naturaleza que actuación una intensidad arrolladora, no te crees actúe, ves a ese padre que según su retrógrado código moral ve su mundo colapsar.

 

La historia arranca con Agnese Ascalone (Sandeelli), hija del destacado propietario de una cantera Vincenzo Ascalone (Urzi), y se desarrolla en un pequeño pueblo de Sicilia (Sciacca, al igual que la película anterior de Germi, “Divorcio a la italiana”) Agnese es seducida por el prometido, Peppino (Aldo puglisi), de su hermana Matilde (Paola Biggio) y tiene una cita con él, de la que se confiesa e intenta arrepentirse, sólo para ser descubierta por su madre (buena en la escena con relevancia que es cuando descubre el trozo de nota, Lina Lagalla), cuando indaga en que quiere decir ‘lujuria’ y se lo comenta a su visceral esposo.

 

La Ley Delito d’Onore, se aceptaba tácitamente que ‘la mujer es propiedad del hombre’, y si éste la sorprendía en un acto de infidelidad, podía matarla, asesinar a su amante o a ambos a la vez, y como el crimen era ‘con ira justa’, solamente se le condenaba a penas entre 3 y 7 años; y la segunda ley hablaba del Matrimonio Riparatore, mediante la cual, los delitos de secuestro y/o violación se declaraban nulos en el mismo momento en que el victimario aceptara casarse con su víctima.

 

Tiene un inicio cautivador en el saber transmitir durante los créditos iniciales un estado de ánimo geosocial pesaroso. Con música folclórica siciliana de fondo lo primero que vemos es una plaza soleada de un pueblo rural blanco, y en el centro una gran cruz, cerca de ella una madre y su hija caminan vestidas de impoluto negro y la joven el cabello moreno recogido, tras lo que las vemos ascender unas escaleras. Vemos lo rural de un burro que es llevado con alforjas por un hombre mientras por otro lado hay una carretera por la que pasa un seiscientos (o cinquecentto). Hay un primer plano del bello rostro de la chica, muy seria paseando. Un plano en alto de las mujeres donde se la ve a la hija cabizbaja, y justo cuando acaban los créditos hay un flash de creo, la chica confesándose al párroco con la mantilla puesta. No se puede contar más en menos.

 

Tras ello vemos un hogar familiar Ascalone tras el almuerzo, en la cocina platos sucios amontonados, y vemos a los diferentes miembros de la prole echando la siesta (con toques de humor, como el patriarca roncando, o el primogénito en paños menores con un calcetín con un tomate), entrando el sol por las ventanas. Tras lo que vemos a un tipo con bigote (Peppino) retirarle una taza a una chica (Matilda) que se ha quedado dormida sentada en el sofá, luego sabremos el del bigote es su pretendiente. Entonces el tipo comienza a cortejar de modo agresivo a la hermana de la dormida que estudiaba, el del bigotito la acosa en la cocina hasta que esta sucumbe al deseo, habiendo un genial corte a la confesión de la joven Agnese se llama, al cura en un atosigante primer plano, este le recrimina lo hecho, y ella siente vergüenza y llora mientras lo relata. Esta dependencia cultural del sentimiento de culpa de ‘ceder al sexo’, se verá atomizado cuando vemos que Agánese se mortifica por sus pecados colocando piedras bajo su sábana para expiar el pecado. Tras ello vemos al padre a la mesa con toda la familia leer una carta que le ha enviado un pretendiente a (la tercera hija de los Ascalone) Rosaura Ascalone (Roberta Narbonne), misiva fría, hasta que descubre un mensaje secreto bajo el sello, ‘Te beso apasionadamente la boca’. Ello encoleriza a Vincenzo que arremete contra la hija y dice que con esas palabras que escriba a su hermana, en la mesa pasando de todo está el primogénito Antonio Ascalone (Lando Buzzanca) pasando de todo mientras intenta inútilmente abrir nueces, hasta que el padre pega un golpe sobre la mano del hijo que le hace gritar de dolor, abriendo la nuez que se come mientras dice ‘Mano de marica’. Y solo llevamos 8 minutos, no se puede contar más en menos. Tenemos la hipocresía de la comunidad puritana siciliana, cuando todos los hombres en la plaza se les cae la baba al ver pasar a tres jóvenes de vacaciones con ropa ceñida y escote, y cuando estas llegan al hotel un grupo de tipos de mediana edad, entre ellos Don Vincenzo se acercan a ellas para invitarlas a una copa, ejemplificando el machismo reinante. Tenemos dosis de la ignorancia pueblerina cuando la madre de la familia encuentra un trozo de carta donde pone la palabra lujuria, y no sabe lo que es.

 

Tras descubrirse el ‘pastel’, comienza la odisea. El patriarca no pretende vengar el abuso a su hijita, el actúa de modo egoísta y solo piensa en su honor, agrede a Agnese, la insulta como ‘puta’ e incluso la encierra en un cuartucho, todo en pos de hacer ver su rabia ante el ‘Onore’ ultrajado. Intenta chantajear Vincenzo a la familia Califano, y entonces emerge el machismo más ridículo y misógino, pues Peppino rechaza el matrimonio aduciendo que Agnese ya no es virgen, aunque él sea el (miserable) responsable de ello. Entonces llegan las amenazas, las huidas, las conspiraciones vía leguleyo para crímenes de honor (abracadabrante el tramo en que embarcan al ‘canelo’ del hijo en convertirse en vengador), detenciones, encarcelamientos, culto a las falsas apariencias con ese Vincenzo haciendo que la familia sonría feliz tras salir de la comisaria para ‘trampantojear’ a los curiosos del pueblo. Hasta desembocar en un plan ‘audaz’ de secuestro (ridículo), todo queriendo dar pábulo al cerril código moral de esta comunidad. Para tras idas y venidas desembocar en un rush final incisivo. Aunque aquí lo importante no es el final, si no el camino para exponer este universo alienante.

 

Paralelamente tenemos la mirada objetiva del jefe de policía local Polenza (Oreste Palella), que observa perplejo los tejemanejes y triquiñuelas que llevan a cabo estas retorcidas gentes, mención aparte queda la ‘denuncia’ de Agnese sobre un posible asesinato, con ese mecanografista ‘veloz’. También esta la sub trama del barón Rizieri (Leopoldo Trieste), y es que Vincenzo al quedarse Matilde sin novio, decide el padre buscarle un buen partido y que mejor que un noble aristócrata, lo que ocurre es que eso es todo lo que tiene este tipo, más pobre que las ratas, vive en un cuartucho deprimente, y cuando lo conocemos está intentando ahorcarse, ser con buenos modales, pero con un rostro desfigurado por los dientes que le faltan.

 

Aparte del mencionado Urzi, hay que destacar a la Sandrelli (interpretó a la prima Ángela en Divorcio italiano), que parte de su beldad fulgente sabe dar alma a esta joven humillada tanto por Peppino como por su padre, expresa muchísimo con poco, sin apenas palabras, como buena siciliana siempre de negro, pose doliente, como sui fuera pecado ser hermosa, con una mirada melancólica que te derrite, con un encanto magnético. Ella es la víctima y a la vez alguien con al que no se cuenta para nada, debe obedecer a su padre y punto, maravillosa en este sentido la escena en que abarrotan las dos familias la sala del juez, todos quieren hablar por ella, está engullida sin verse, pero el juez quiere oírla a ella, todos se apartan y aparece ella entre la masa, y entonces se hace oír lo que piensa, dejando constancia que siente y padece, Grande; Aldo Puglisi como Peppino (También aparece en “Divorcio a la italiana”), borda su rol de joven machista, ladino, cobarde, ejemplo de una juventud anclada en el pasado, muy buena su actuación expresando en su rostro los vaivenes por lo que pasa, desde como acosa a Agnese, a como demuestra lo asqueroso que es con ella, muy bueno; Leopoldo Trieste (otro que está en "Divorcio a la italiana"), es buenísimo como el pusilánime barón Zappala, en claro reflejo de la decadencia de la aristocracia italiana, una nobleza venida a menos, en una actuación de bobalicón sensacional; Lando Buzzanca (y tenemos bingo con otro más de “Divorcia a la italiana”) como el atolondrado Antonio, hijo de Don Vincenzo, joven tímido, sin sangre en las venas, que se le viene el mundo encima cuando debe ser el brazo ejecutor de la venganza, notable con su rostro desorientado.

 

 

 

Formidable la puesta en escena, trasladándonos a esta Sicilia en el tiempo. Ello desde la gran dirección artística de Carlo Egidi (“Divorcio a la italiana” o “La larga noche del 43”), haciendo filmar la historia en Sciacca (Sicilia- Italia), un precioso pueblo con sus callejuelas empedradas, su plaza con una enorme cruz, su hotel, sus bares, la vivienda de Ascola, o Santa Margherita di Belice como el decrépito palacio del barón); Esto atomizado por la prodigiosa cinematografía en glorioso b/n de Aiace Parolin (“Señoras y señores” o “Divorcio a la italiana”), con fuertes contrastes de grises, proyectando un pueblo siciliano abrasado por el sol permanente, hace que sientas el sudor polvoriento en tus carnes, maximizando el color blanco de la cal de las viviendas, en contraste con la oscuridad en interiores, con primeros planos extasiantes, con tomas que recogen a las masas donde se pierde la individualidad, jugando los zooms/contrazooms, en miscelánea con la eléctrica de edición entrecortada Roberto Cinquini (“Divorcio a la italiana” o “Por un puñado de dólares”), crea secuencias impactantes, como ocurre en el rush final donde el populacho se convierte en monstruos sátiros acosando a una desgraciada chica, como es la pesadillesca imágen del joven que salta delante de la perseguida y se repite varias veces para crear un efecto demencial, esplendida labor. 

 

Hay un tramo mordaz en lo oral y en lo alegórico, cuando el cura local a comunicarle a Vincenzo a la cantera donde trabaja que Peppino no quiere casarse, y muy locuazmente da la clave de la historia: ‘El matrimonio no es la forma de reparar un error. Para reparar un error no se debe cometer otro peor, celebrando un matrimonio que no da garantía alguna de afecto y verdadera unión’. Tras ello Vincenzo no repara en la sabiduría de estas palabras, solo entiende que el compromiso que mantenía el Onore se ha roto y entra en ebullición violenta saliendo del lugar en el coche y entra en acción lo visual metafórico cuando vemos de fondo explotar una carga sobre la montaña, en clara simbología sobre la cabeza de Vincenzo. Hay secuencias delirantes en como reflejan a estos pueblerinos orgullosos a la par de mezquinos, como cuando Don Vincenzo pretende rechazar la propuesta de los padres de Peppino que pretenden acordar la boda, pero Don Vincenzo quiere lavar su honore haciendo que se lo pidan en voz alta en la plaza atestada de gente, aquí no importa lo que quiera Agnese, ella es solo una pieza sin voz ni voto.

 

Spoiler:

 

Rush final: Tras Agnese negarse a casarse, es acosada la familia y sobre todo ella por el populacho en la plaza, que la insultan como puta mientras ella corre buscando refugio en su casa, la policía intenta protegerla. Una vez en casa, Agenese colapsa mentalmente, hasta que recupera la cordura y ve junto a su cama a gente, entre ellos a Peppino. Vincenzo ha sufrido un infarto que lo postra en cama, desde allí llama a Agnese y Peppino para felicitarles por la boda (así nos enteramos de que si hay bodorrio). Mientras la familia va a la ceremonia, Vincenzo queda en casa acostado enfermo por el colapso, habla con su primo el abogado (buen Umberto Spadaro) y tras ello fallece. Vemos las exequias en la Iglesia y la celebración, mientras el abogado se muerde la lengua para no chafar el momento. Tras ello vemos a Matilda ingresar para monja; El barón vuelve a intentar ahorcarse sin éxito, el techo cae sobre él; y la última imágen es el cementerio con un busto de Don Vincenzo con la leyenda de ‘ONORE E FAMIGLIA’.

 

Todo un descubrimiento esta refrescante dramedia. Gloria Ucrania!!!

 


LOS PELIGROS DEL FLIRT.

 

Atractiva comedia silente dirigida y producida por el maestro berlinés Ernst Lubitsch, en lo que fue su segundo film en Hollywood (tras “Rosita”). La he visto con motivo del siglo desde su estreno (16/Enero/1924). Con el éxito en producciones alemanas, la actriz masa famosa del mundo entonces, Mary Pickford, fichó al germano Ernst Lubitsch para Estados Unidos para dirigir su película dramática de 1923, 'Rosita'. El recién formado Warner Brothers Studio, familiarizado con la bien ganada reputación de Lubitsch en la producción de comedias alegres, lo firmó con un contrato de tres años y seis películas, dándole el derecho de seleccionar a sus actores y equipo de filmación. El contrato era tan inusual en ese momento que el estudio también le concedió la última palabra sobre la película terminada. Esta que me ocupa tiene guión de Paul Bern, basado en la obra de 1909 de Luther Goldschmidt “Nur ein Traum” (Tan solo un sueño), para una ingeniosa y fresca comedia de enredo por la que el tiempo apenas le ha hecho mella, demostrando Lubitsch lo moderno que era, inspirándose al parecer el cineasta de “Ser o no ser” en la ‘chaplinesca’ “Una mujer de París” (1923). Cargando el desarrollo con equívocos, infidelidades, malentendidos, celos, sospechas, manipulaciones, confusiones, y ello con el sello del teutón anterior al Código Hays de censura, con dobles lecturas con el trasfondo del sexo, siendo valiente en su deconstrucción y ataque as la ‘sagrada’ institución del matrimonio, ello  con el retrato de tres matrimonios que se cruzan, incidiendo en el cinismo de la monogamia, en el hastío de la rutina, atacando el puritanismo, la hipocresía, el culto a las falsas apariencias.

 

Un vodevil con ritmo fluido, ágil con una edición en conjunción con la cámara que era expresivo en los diferentes modos de planos (generales, medio y primeros planos). Por supuesto, está presente el ‘Toque Lubitsch’, eso tan etéreo e intangible, como es la elegancia en las sugerencias, en jugar con los fueras de campo, hacer alegorías sobre cosas aparentemente inocentes, pero que en el contexto no lo son tanto, como dos copas de licor ofrecidas, una cucharilla removiendo el café en primer plano, un cajón de calcetines contrapuesto a uno de medias, una flor que cae tras una poda, un espejo, un sombrero canotier, elementos cargados de significados velados

 

En Viena de 1923, Mizzi (Marie Prevost) amenaza con dejar a su marido, el profesor Josef Stock (Adolphe Menjou), por "crueldad" por ser indiferente a una invitación de su amiga Charlotte (Florence Vidor) para presentarles a su marido, él sonríe ante la sugerencia, lo que la enfurece; ella cambia de opinión y se niega a complacerlo. Ella va sola. Cuando el profesor Stock ve a su esposa subir a un taxi con un hombre, se anima. Más tarde contrata a un detective (Harry Myers) privado para obtener pruebas de su mala conducta en el divorcio. Resulta que son extraños y simplemente comparten el taxi. El socio de Franz, el doctor Gustav Mueller (Creighton Hale), está secretamente enamorado de Charlotte.

 

Tiene un inicio mordaz en como lanza un torpedo a los matrimonios ‘cansados’, ello mediante la escena matutina de una pareja que mientras se levantan y preparan para otro día se ignoran mutuamente, pasan el uno del otro como dos seres invisibles. Hay ‘Toque Lubitsch’ con el profesor Josef Stock, se pone un calcetín y lo ve roto, mira el cajón y ya no hay más calcetines, clara señal (machista) de que la esposa no cuida de tener a su hombre con vestimenta decorosa. Vemos el cajón de la esposa y tiene docenas de medias dobladas. Josef es un tipo claramente infeliz en su vida marital, y Charlotte que hastiada busca nuevas experiencias. Josef por la ventana de su residencia ve en la calle a su esposa que se sube al taxi con otro hombre (Monte Blue), y entonces Josef rompe la cuarta pared y mira cámara y sonríe, se siente aliviado de poder encontrar un motivo para el divorcio, tras lo que contrata a un detective para recbar pruebas de la infidelidad. En realidad, el hombre que ha subido al taxi es un extraño y solo comparten el vehículo, de hecho él va con un ramo de flores para su esposa. Para comenzar el vodevil ligero que es el film, desembocando en un rush final acomodado.

Tenemos a otra pareja, el doctor Franz Braun y su esposa Charlotte, conocidos como “la pareja ideal”. Se tiran ‘pellizcos’ orales como un juego para salir de la rutina, pero esto termina con ansias de ambos por salir de la monogamia a escondidas del otro. El comienza un tira y afloja con Mizzi (la mejor amiga de Charlotte), que tiene su clímax en el tramo de la cena-fiesta, donde el juego de confianzas y dudas resulta retorcidamente divertido en como la pareja hace un juego de trileros con las tarjetas de donde sentarse, él no quiere que Mizzi se siente a su lado para que no coquetee con él, por lo que pone la tarjeta de otra mujer, la señorita Hofer, lo ve Charlottte y piensa que es porque a Franz le interesa la mujer que ha puesto a su lado y vuelve a recomponer las tarjetas, cuando llega Mizzi, Charlotte le cuenta lo sucedido y ella rápidamente vuelve a cambiar las tarjetas para hacer creer a Charlotte que el marido ha vuelto a colocar a esa otra fémina a su lado. Demostrando que la confianza da asco, pues es la de Charlotte en su ‘mejor’ amiga la que se vuelve en su contra, siendo el zenit seductor en el jardín donde Mizzi se cuasi-camela finalmente a Franz.

 

Por el otro lado está el socio de Franz, Gustav Mueller, el colega de su marido, secretamente enamorado de Charlotte, a la que no hace más que tirarle los tejos, ante la resistencia juguetona de ella. Esta subtrama es la más débil. A medio esbozar.

 

Ejemplo del toque Lubitsch es el tramo en que Mizzi está en el despacho del Dr. Braun y lo abraza, entonces entra en la habitación Mueller y desde atrás no ve a la mujer, solo las manos alrededor de él, y asume es su esposa Charlotte. Al salir de allí ve en la sala de espera a precisamente Charlotte, y se ‘cosca’ de la infidelidad, sonriendo pícaramente, y con ello Mueller encuentra la posibilidad de enfrentar a Charlotte con su esposo, no olvidar está enamorado Mueller de Charlotte. Con lo cual hace pasar a Charlotte al despacho del Dr. para que la esposa lo pille infraganti, pero este ya ha hecho salir a Mizzi por otra puerta. El juego de puertas con secretos tan ‘Lubitschiano’.

 

Florence Vidor da muy bien con el papel complejo de los celos con su marido y el jugueteo con el socio de este, buena en las secuencias que debe transmitir fuertes emociones como la rabia o el dolor, sin caer en la sobreactuación facilona del cine mudo; Monte Blue está muy bien en su papel de esposo atrapado en los juegos de seducción de Mizzi, proyecta un carácter voluble simpático, con esa sonrisa histriónica, con un ademán de gestos propios del cine silente para traspasar las emociones sin hablar al espectador, como esa forma de tirarse del cuello, tiene buena química con Florence; Marie Prevost es estupenda como la obsesionada con Franz; Adolphe Menjou está sensacional como el altivo y flemático Josef, transpira en su rigidez pesadez pro el matrimonio, emitiendo con su mirada toda una gama de emociones contenidas, desde el cansancio vital, el desprecio, insatisfacción, o alegría por poder encontrar una salida a su infelicidad; Creighton Hale tiene el rol más antipático, y al que no sabe darle carácter, personaje irritante.

 

En la puesta en escena destaca la cinematografía de Charles Van Enger (en cine mudo “El último mohicano” o "El fantasma de la ópera"), manejando un surtido de elementos modernos para su tiempo, alternando tomas generales, planos medios, picados, fundidos encadenados, u primeros planos de detalles simbólicos tan de Lubitsch.

 

Spoiler:

 

Rush final: De este enredo, Franz finalmente se sincera y recupera la confianza de su esposa, mientras Mizzi y el Dr. Mueller se centran en el otro, y el profesor Stock se queda sin su divorcio.

 

‘Maravillosa época de Hollywood donde la producción cinematográfica era enorme. Como ejemplo: Adolphe Menjou (Josef Stock) estrenó ese año, 1924, 10 películas; Monte Blue (Franz Braun) apareció en otras 10; Marie Prevost (Mizzi) en 9; Creighton Hale (Gustav Mueller) en 7; y Florence Vidor (Charlotte), estrenó 6.’

 

El "círculo" del título se refiere al círculo de infidelidades (sospechadas o no) centrales a la trama; La película fue rehecha en 1932 por Lubitsch y George Cukor como Una hora contigo.

 

Monte Blue de nombre real Gerard Montgomery (1887-1963), su primera película fue El nacimiento de una nación (1915), en la que actuó como doble y extra. A continuación, desempeñó otro pequeño papel en Intolerancia (1916). También fue doble de riesgo o suplente de Sir Herbert Beerbohm Tree durante la realización de Macbeth (1916). Poco a poco pasó a papeles secundarios para DW Griffith y Cecil B. DeMille, y obtuvo su gran papel como Danton en Orphans of the Storm, protagonizada por las hermanas Lillian y Dorothy Gish . Luego, saltó al estrellato como un duro protagonista romántico junto con actrices destacadas como Clara Bow, Gloria Swanson y Norma Shearer.

 

Me queda una comedia sofisticada con grandes dosis de modernidad ingeniosa. Gloria Ucrania!!!

 

PD. Por cierto, me ha irritado tener que ver tres veces en primer plano una carta.

domingo, 2 de junio de 2024



TROYA.

 

Me he visto este film  con motivo del 20 aniversario del estreno  (09/Mayo/2004), y he sentido que ha mejorado con el tiempo. Me ha sido todo un placer culpable este peplum, un espectáculo apoteósico, que lo tiene todo para engancharte, desde amores prohibidos, personajes ‘Bigger Than Life’, seres ambiguos, un elenco fascinante con Brad Pitt, Eric Bana, Sean Bean, Brian Cox, Brendan Gleeson, Orlando Bloom, amén de los mitos Peter O’Toole y Julie Christie. Hay batallas sensacionales en una magnitud epopéyica, con cientos de extras (miles si contamos el CGI), con imágenes deslumbrantes en su apogeo (como las apabullantes tomas panorámicas de las naves helenas surcando el egeo hacia Troya), con duelos individuales colosalmente coreografiados (como el de Aquiles contra Hector), con momentos cargados de intensidad dramática sublime (como la visita de Priamo a Aquiles), con actuaciones carismáticas (Peter O’Toole, Julie Christie, Brian Cox o Eric Bana), hay diálogos con sustancia, momentos de una crueldad tremebunda en su mensaje de lo devastadora que es la guerra (la toma de Troya), con unos valores de producción donde ser una superproducción brilla fulgor, en el manejo de extras, la ambientación, la fenomenal cinematografía, el vestuario, en la recreación de este tiempo y lugar, las murallas de Troya y la propia ciudad, y por supuesto el legendario Caballo de Troya, con unos f/x extraordinarios, tanto como que no se notan. Todo en pos de ser un film atractivo, justo es para lo que se hizo el cine, como un entretenimiento con una buena historia.

 

Dirige el germano Wolfgang Petersen (responsable de films tan buenos como “Das Boot”, “En la línea de fuego” o la infravalorada “La tormenta perfecta”), adaptando el guion del neoyorkino David Benioff (“La última noche”, “Cometas en el cielo”, pero sobre todo el trabajo que le ha elevado ha sido ser cocreador [junto a D.B. Weiss] de la icónica serie tv “Juego de Tronos”, en la que incluso dirigió tres episodios), aquí se basa libremente en la Ilíada de Homero, historia completa de la guerra de Troya que duró una década, condensada en poco más de un par de semanas. Tratando temas universales como es el machismo de la sociedad, el sinsentido de las guerras, las motivaciones sibilinas para los conflictos, también sobre el honor, la nobleza, la cobardía, los lazos familiares, el nihilismo, o el sentido del deber, todo desarrollado con un ritmo fluido que hace que sus tres horas y cuarto (juzgo la versión extendida, más de media hora extra sobre la versión teatral) se pasan sin darte cuenta, todo un éxito. 

 

Las diferencias entre la Ilíada y Troya: Sobre todo en relación con los destinos finales de Paris, Helena, Agamenón, Aquiles y Menelao. En una de las secuencias de comentarios, el guionista de la película, David Benioff, dijo que a la hora de decidir si seguir la Ilíada o hacer lo mejor para la película, siempre hacían lo que parecía mejor para la película. "Creo que quizás haya dos o tres líneas en el guión que citan a Homero", dice Benioff. "Más que eso no habría sido posible". No he leído (mea culpa) la ‘Ilíada”, pero no se puede juzgar un film comparándolo con el material literario de origen, son dos medios distintos, y más cuando este film no lleva el título, con lo que no pretende ser algo fiel. Pero es más leyendo sobre lo que hay en la Ilíada, me entero que en esto escrito no aparece el Caballo de madera, no se explica como si inicia la Guerra de Troya, como tampoco hay un final, esto no hubiera sido aceptable, y con razón, para el público. Pero es que encima, como metes a los Dioses griegos que juegan con la guerra cual niños con sus muñequitos. Esto es una película terrenal, sin nada sobrenatural y por tanto con personajes de carne y hueso, con sus defectos y virtudes. Y es que aquí han tenido la inteligencia de dar motivaciones a los dos bandos para la guerra, en los dos bandos hay héroes nobles que creen hacer lo justo.

 

En 1184 a. C., el rey Agamenón (Cox) une los reinos griegos. Aquiles (Pitt), guerrero heroico, lucha por Agamenón pero desprecia su gobierno tiránico. Mientras tanto, el príncipe Héctor de Troya (Bana) y su hermano Paris (Bloom) negocian un tratado de paz con Menelao, rey de Esparta. Paris comienza una aventura con la esposa (Diane Kruger) de Menelao (Gleeson), la reina Helena, y él la mete de contrabando a bordo de su barco de regreso a casa. Héctor, enojado al principio, acepta de mala gana llevar a Helena a Troya. Enojado, Menelao se encuentra con Agamenón, su hermano mayor, y le pide ayuda para tomar Troya. Agamenón está de acuerdo, ya que conquistar Troya le daría el control del mar Egeo. Agamenón envía a Ulises (Bean), rey de Ítaca, para convencer a Aquiles de que se una a ellos. En Troya, el rey Príamo (O’Toole) da la bienvenida a Helena cuando Héctor y Paris regresan a casa y decide prepararse para la guerra. Los griegos finalmente invaden con 50.000 hombres y toman la playa troyana, en gran parte gracias a que Aquiles y sus mirmidones limpiaron la vanguardia troyana. Aquiles hace saquear el templo de Apolo y reclama a Briseida (Rose Byrne), sacerdotisa y prima de Paris y Héctor, como prisionera.

 

La cinta ya te atrapa en su impactante inicio, donde vemos a dos grandes ejércitos a punto de enfrentarse, el griego frente a los tesalonicenses, entonces los dos jerarcas de ambos bandos pactan que para dirimir el vencedor solo se enfrentaran el mejor guerrero de cada lado. Por parte de los tesalonicenses aparece un gigantón híper musculado con  la cabeza rapada, de entre los griegos llaman a Aquíles, pero este no está, y mandan a buscarlo, este yace durmiendo junto a dos hermosas jóvenes en su jaima. Se prepara con toda la calma del mundo, aparece frente al gigantón, todos esperamos un duro duelo. Aquiles corre hacía el tesalocinense este blande su espada, cuando Aquíles llega frente a él hace una finta para esquivar el mandoble, y salta a su lado, clavándole su espada entre el cuello y el hombro, cayendo el Goliath cual fardo inerte al suelo, Fin. Menuda presentación del Mítico guerrero Invencible Aquiles. 

 

Tras este prólogo entramos en materia con las negociaciones de paz entre Grecia y Troya que sufren un twist hacia el oprobio personal al Rey espartano Menelao, que su hermano Rey de Micenas Agamenon  aprovecha para tomarle la palabra y con el pretexto del ‘rapto’ de Helena poder hacerse con la ciudad regida por Priamo, Troya, y con ello expandir su Imperio. Traen a su causa a Ulises, Rey de Itaca, y a través de él atraerse a su causa al más temido de los guerreros, Aquiles y sus mirmidones (pueblo de guerreros que combatían a las ordenes de Aquiles). Aquiles consulta con su madre, Thetis (en esta sola escena de apenas unos minutos deja constancia la veterana actriz Julie Christie de su fuerte carácter y potencia emocional, grande). Ella le da la motivación que el nihilista Aquiles necesita para ir a esta guerra, le dice que si no va a Troya no será recordado, si va, pasados 3000 años aún será idolatrado, pero nunca volverá vivo de allí.

 

Tendremos la épica llegada a la playa de troya, donde Aquiles actúa por libre y decide con su gente adelantarse para llevarse la gloria de tomar el lugar. Una lucha encarnizada, electrizante, filmada con brío y mucha épica, nos llega el caos y el terror de los choques terribles, con mucha sangre, muertos, siendo el zenit la toma del templo religioso donde se verán pro vez primera las caras Aquiles y Héctor, el primero demostrando lo noble que es tras tenerlo acorralado lo deja marchar, una vez su objetivo de tomar la antesala de Troya ante sus murallas ha sido alcanzado. Aquí también conoceremos al titánico guerrero Ayax (encarnado por el actor canadiense de 2,06 Tyler Mane, ex luchador profesional), que combate con un gran martillo, aplasta a sus adversarios cual bola demoledora tirando edificios. Y llega la calma, con ello el enfrentamiento entre Agamenon y Aquiles, todo por una prisionera sacerdotisa, Briseida (Rose Byrne). Y tras los muros de Troya el debate sobre como enfrentar al ejercito griego deviene en los sentimientos de culpa de Paris, queriendo (al igual que al inicio con el duelo individual para dilucidar una batalla) pelear en duelo contra Menelao y que quien venza tendrá el premio de quedarse con Helena, y no habrá más muertos. Pero la situación sufre un quiebro ante las ganas de vivir de Paris, y acaba todo en otra batalla con dos ejércitos con miles de soldados chocando frente a las murallas, en un trabajo sensacional entre los f/x + fotografía +edición +coreografía de masas, con tomas aéreas sobre los combatientes vigorosas, arqueros desde lo alto de las murallas hostigando a los griegos, alternadas con tomas dentro de la multitud peleando, culminado en lo micro del enfrentamiento entre Hector y Ayax, ello con mucha casquería para hacernos ver el Averno de la guerra, espléndido.

 

A la noche contraatacan con tácticas vistosas, como es que lancen flechas ardiendo entre los dos bandos sobre una pendiente, para luego hacer rodar bolas de rastrojos para que se hagan bolas de fuego que caen sobre los helenos. Pero entonces hay un duelo singular, bueno en la ejecución, pero este es uno de los fallos del film, pues es poco verosímil como el resto de cientos de guerreros paran para mirar el enfrentamiento individual. El resultado de este duelo derivará en la ira de Aquiles, que a la mañana siguiente el solo irá con su biga a reclamar encolerizado el duelo contra Hector. Ello en una imagen impactante de Aquiles con su casco reclamando a gritos a las puertas de la muralla la presencia de Hector, este por honor acepta el desafío, se despide de su esposa e hijo y se abren las grandiosas puertas. Aquiles le espeta un monólogo mordaz a Hector, tras lo que comienza el vibrante choque de trenes, Homérico, y nunca mejor dicho. Y no quiero destripar más, pero no puedo dejar de mencionar que tras esto Peter O’Toole tiene su gran momento en el film. Y aun queda el caballo de Troya, sublime recreación y la toma salvaje de Troya.

 

En las actuaciones tenemos en el escaparate a Brad Pitt con su melancólico y filosófico Aquiles, que a pesar de ser un ‘mercenario’ al servicio de Agamenon, va por libre en la guerra, no busca favorecer a unos u otros, solo anhela la gloria de pasar a la posterioridad. Pitt lo encarna cual Adonis apolíneo (nunca mejor echas las referencias), taciturno, aburrido de las guerras, con expresividad triste de guerrero cansado de batallar, el actor se mimetiza con el rol cual estrella hierática del rock, derrocha sex appel, encanto, atractivo, te crees su destreza, Kolossal en esos movimientos extraños de `regates’ al adversario, le falta carisma, pero lo sustituye con presencia cautivadora, sabiendo gotear sus grietas sentimentales, su amor a Briseida y su ‘cariño’ a su primo ‘Patroclo’ (Garrett Hedlund), que termina siendo su deux machine para volver a la lucha. Un narcisista que no necesita abuela, le dice a Briseida: "Los dioses nos envidian porque somos mortales". Su peor momento lo tiene cuando tiene en frente a O’Toole, Pitt se le ve empequeñecerse hasta desaparecer ante el Totémico actor inglés; Eric Bana si que borda de principio a fin su Hector, lo convierte en nuestra brújula moral, irradia magnetismo, personalidad, empatiza con el espectador al ser una especie de pluma movida por el aire, no tiene culpa de nada, pero se ve envuelto en a bélica vorágine arrastrado por el sentido del deber. Sus escenas con su esposa Andrómaca (correcta Saffron Burrows) transpiran gran ternura, ves el dolor en sus ojos y gestos ante la sin razón de esta contienda, formidable; Peter O'Toole como Príamo, rey de Troya, es sin duda el mejor de todos, ves a un rey dolido, comprensivo, amable, romántico (la escena con su hijo en que justifica la guerra por amor), dolido, vulnerable, conmoviendo en la escena con Aquiles, estremece oírlo; El Menelao del irlandés Brendan Gleeson es arrollador en su aire amenazante, una actuación sin mucha cancha que el actor hace poderoso en su carisma natural; El Agamenón de Brian Cox es un tipo visceral, sibilino, pragmático, tendencioso, notable; Sean Bean como Ulises me ha resultado bueno, pero desaprovechado, alguien tan conocido y tan ingenioso se le da poco espacio. Queda como un tipo con gran sentido del deber hacia Grecia, que ejerce de necesario intermediario entre Agamenon y Aquiles.

 

Y está la parte débil del film, que es el motor de la guerra, la relación entre Paris y Helena, dos intérpretes que parecen capados en sus capacidades expresivas. Orlando Bloom demostrando una vez más su incapacidad para ser algo más que un rostro bonito, nulo en transmitir alguna emoción, pareciera ataráxico. Diane Kruger es más perdonable pues es su debut en cine (preciosa modelo alemana, elegida entre miles de chicas en un casting muy publicitado), su encarnación resulta a la par de una ameba en su fuerza dramática. Entre ambos la química es entre la nada y el zero, la pasión es algo inexistente, lo que debería ser un amor que entendieras fuera capaz de desencadenar la mayor de las guerras, nos llega como algo naif, impostado, solo por imperativo del guion. Especial error es Bloom, pues tiene más protagonismo, y su rol me queda en algo blandito, sin garra alguna, un soseras sin alma. Siéndome grimante el giro copernical del personaje cuando en el rush final se transmuta en Legolas, para acabar con un Mito, insultante!; También es remarcable en el lado taras, como tras Paris comportarse como un cobarde ante todo el mundo de ambos bandos, no hay ningún momento en que vemos a nadie echárselo en cara (ni el padre, hermano o Helena), nadie conversa con él sobre lo sucedido, como tampoco vemos ningún acercamiento introspectivo de Paris a su innoble acción, sucede y luego se cubre un tupido velo, esto chirría sobre la trama como el Titanic partiéndose en dos. Y quizás el final podría haber sido algo más emocional, sin ser malo, me ha quedado algo tibio.

 

La puesta en escena es apabullante, desborda la pantalla. Desde el fenomenal diseño de producción de Nigel Phelps “Alien Resurrección” o “Piratas del caribe: La venganza de Salazar”), creando escenarios grandilocuentes en su esplendor realista. La fastuosa ciudad de Troya fue construida en la isla mediterránea de Malta en Fort. Otras escenas importantes se rodaron en Mellieħa, pequeña ciudad en el norte de Malta, y en la pequeña isla de Comino. Los muros exteriores de Troya fueron construidos y filmados en Cabo San Lucas-México; el deslumbrante vestuario creado por Bob Ringwood (“Dune” o “Excalibur”); Como maravillosa la fotografía de Roger Pratt (“Chocolat” o “12 Monos”), con tomas generales prodigiosas en la épica que emiten, sabiendo adaptarse a la acción de forma fascinante, en la intimidad jugando con la iluminación tenue, y en la secuencia zenit de la toma de Troya resulta casi una cámara de reportero de guerra por como expone la inhumanidad de las guerras, sublime; ello en comunión con los f/x creando un CGI que no se nota en su genialidad, ejemplo aparte de lo opulente, es el caballo aterrador, fantástica labor; Todo ello adornado por la música del maestro James Horner (“Titanic” o “Avatar”), que sin ser de sus mejores trabajos, si se amolda bien a los diferentes tonos dramáticos.

 

Spoiler:

 

Gran escena dramática: Tras Aquiles matar en el duelo a Hector, este le marra los pies y se lo lleva arrastrándolo cual animal de enfrente las murallas, ello ante la mirada horrorizada de su padre Priamo. Tras ello llega la noche y un anciano con capucha entra en la jaima de Aquiles, es Priamo, que lo primero que hace es arrodillarse y besar la mano de Aquiles. Un hombre frágil, dolido, vulnerable, pide poder llevarse a su hijo para darle un funeral honorable. O’Toole conmueve en su padecimiento interno vencido que transmite, un Tótem Homérico el actor que roba toda la escena a un Pitt arrollado por el carisma del protagonista de “Lawrence de Arabia”.

 

No entiendo la ira de Aquiles con Hector por haber matado a su ‘primo’ en batalla, en la guerra hay muertos, y esto lo sabe aún más Aquiles. Si no hubiera sido Patroclo el matado habría sido Hector, no tiene mucho sentido esta ira, cuando Hector no lo hizo ni por la espalda ni a traición.


“Nunca serás más bella que en este instante” (Aquiles a Briseida)

 

Rush final: Agamenón declara que tomará Troya cueste lo que cueste. Preocupado, Ulises urde un plan para infiltrarse en la ciudad, hace los griegos construyan gigantesco caballo de madera como ofrenda de paz y abandonen la playa de Troya, escondiendo sus barcos en una cala cercana. Príamo ordena lleven el caballo a la ciudad. Esa noche, los griegos escondidos dentro del caballo emergen y abren las puertas de la ciudad para el ejército griego, comenzando el saqueo de Troya. Los soldados de Troya se despiertan e intentan defender la ciudad, pero son abrumados y masacrados mientras los civiles son masacrados de modo atávico (mujeres violadas, bebes tirados contra muros, gente lanzada des las alturas, …). Mientras los griegos saquean la ciudad baja, Andrómaca y Helena guían a los troyanos a un lugar seguro a través del túnel, Paris le entrega la espada de Troya a Eneas y le ordena que proteja a los troyanos y les encuentre un nuevo hogar. Mientras los griegos penetran en los terrenos del palacio, Glauco lidera a los troyanos restantes en una última y valiente resistencia. Los troyanos matan a muchos griegos, pero finalmente son asesinados, y Ulises mata a Glauco en combate singular. Agamenón mata a Príamo y captura a Briseida, quien luego mata a Agamenón. Aquiles se abre camino por la ciudad buscando a Briseida. Paris, buscando vengar a su hermano, dispara una flecha al talón de Aquiles y luego varias a su cuerpo. Aquiles se despide de Briseida y la ve huir con Paris antes de morir. Posteriormente, los griegos finalmente toman Troya y se lleva a cabo un funeral para Aquiles, donde Odiseo personalmente crema su cuerpo.

 

El final de la película (el saqueo de Troya) no está tomado de la Ilíada, más bien de la Posthomerica de Quinto Esmirna, la Ilíada concluye con la muerte y el funeral de Héctor.

 

Troy: Director's Cut se proyectó en el 57º Festival Internacional de Cine de Berlín el 17 de febrero de 2007 y recibió un estreno limitado en Alemania en abril de 2007. Según se informa, Warner Home Video gastó más de 1 millón de dólares en el montaje del director, que incluye "al menos 1.000 nuevos cortes" o casi 30 minutos de metraje extra (con una nueva duración de 196 minutos). El DVD fue lanzado el 18 de septiembre de 2007 en Estados Unidos. La música de la película cambió drásticamente y se eliminaron muchas de las voces femeninas. Una adición a la música es el uso del tema de Danny Elfman para El planeta de los simios durante la pelea fundamental entre Héctor y Aquiles frente a las Puertas de Troya. La canción de Josh Groban también fue eliminada de los créditos finales.Se recortaron y ampliaron varias tomas. Por ejemplo, la escena de amor entre Helen y Paris se reformuló para incluir más desnudez de Diane Kruger. También se amplía la escena de amor entre Aquiles y Briseida. Sólo se eliminó una escena: se elimina la escena en la que Helen atiende la herida de Paris. Las escenas de batalla también se ampliaron, mostrando más violencia y sangre, incluyendo mucho más del sangriento ataque de Ayax contra los troyanos durante el ataque inicial del ejército griego y su pelea con Héctor. Quizás lo más significativo fue el saqueo de Troya, apenas presente en el montaje teatral, pero que se muestra completo aquí, mostrando a los soldados violando a mujeres y arrojando a los bebés a un lado (presumiblemente asesinándolos). A los personajes se les dio más tiempo para desarrollarse, específicamente a Príamo y Odiseo, a este último se le dio una escena de introducción humorística. Se da más énfasis al conflicto interno en Troya entre los sacerdotes, creen en presagios y señales de los dioses para determinar el resultado de la guerra, y los comandantes militares, que creen en estrategias prácticas de batalla para lograr la victoria, principalmente entre Trevor Eve y James Cosmo. Por último, se agregaron escenas de sujetalibros: el comienzo es el perro de un soldado que encuentra a su amo muerto y el final incluye una secuencia en la que los pocos troyanos supervivientes escapan al monte Ida.

 

Diferencias con la Iliada:

Menelao no fallece, va en el caballo de madera y acaba volviendo y perdonando a Helena.

Ájax no fallece en un duelo con "Héctor", es más el duelo se salda en empate y ambos se regalan objetos valiosos. Fallece de locura al perder a "Aquiles" y la obtención de su armadura, es más el duelo se salda en empate y ambos se regalan objetos valiosos.

Ulises de inicio se niega ir ya que sabe que tardará 20 años en volver así que se hace el loco arando los campos con sal. Después es el quién realiza toda la estrategia griega de la guerra.

Aquiles físicamente era un león, tímido y reservado excepto en el campo de batalla donde se volvía una máquina de matar. Tenía una relación homosexual (no con tres mujeres de inicio para demostrar su hombría) con "Patroclo" (que tuvo celos de "Briseida") como la mayoría de griegos de aquella época. Cuando se supo que debía ir su madre lo encerró en casa disfrazada de mujer y se descubre cuando su primo "Ájax" grita que atacan piratas y el se arranca la ropa femenina y coge un hacha descubriéndose ante todos (su madre sabe que si va a "Troya" no volverá).

Aquiles nunca entró en Troya. Falleció antes por una flecha que le impactó en el talón enviada por "Paris" (o el dios Apolo, o éste guio la flecha de "Paris"). Y sus duelos con "Memnón" y "Pentesilea"?

Ilustres ausentes del film como Casandra (bendecida con el don de la adivinación pero maldecida a que nadie la creyera, Laocoonte, Diomedes, Néstor, Filoctetes", etc).

Los dioses intervienen constantemente en la vida de los humanos y en esta Guerra incluso crean sus propios bandos (por ejemplo, Afrodita y Ares a favor de los troyanos y Hera y Atenea a favor de los griegos). En la película se desecha la intervención divina y sólo aparece la ninfa Tetis, madre de Aquiles, aparece al principio.

En la película, Menelao muere a manos de Hector, tras la cobardía de París. Sin embargo, no sólo sobrevivió a la guerra, sino que Helena volvió con él. El caso de Agamenon, es más o menos igual. En la película muere tras el asalto a Troya, mientras en el relato, sobrevive a la guerra y es asesinado por su mujer y el amante de ésta.

Patroclo era el amante de Aquiles, no su primo. Aparte de que la idea de que saliera a luchar fue del propio Aquiles.

Eneas fue uno de los grandes héroes de Troya se salvó de la muerte tras el asedio final. Él era hijo de Afrodita y sus descendientes (según la Eneida) fundaron Roma. En la película es un chico que escapa, al que París le da la espada de Troya.

Se saltan la parte de porqué Aquiles era inmortal excepto en el talón.

Ulises/Odiseo no quiere ir a la guerra. Se hace pasar por loco arando la playa con sal. Ponen a su hijo en su camino para demostrar que no está loco al desviarse para no matarlo.

Paris muere.

Príamo tenía más hijos. Por ejemplo, la mencionada Casandra. Son Casandra y Laocoonte los que dicen que el caballo es una trampa. Paris ya estaba muerto a esas alturas.

Héctor huye de Aquiles cuando éste busca venganza.

La primera nave en llegar no es la de Aquiles, es un rey recién casado llamado Protesilao al que Héctor mata con una lanza, Ulises es en realidad el primero en llegar, pero por su astucia pone en tierra primero el escudo y luego salta al escudo.

El hijo de Héctor era asesinado siendo lanzado por las murallas y su viuda termina siendo concubina del hijo de Aquiles.

 

Según Homero, la guerra de Troya se inicia con una expedición de castigo por parte los aqueos contra la ciudad de Troya y sus aliados, cuyo ‘casus belli’ habría sido el rapto de la bella Helena de Esparta por el príncipe Paris de Troya. Esta guerra es uno de los ejes centrales de la épica griega y latina que fue contada en poemas de los que dos han llegado intactos a la actualidad, La Ilíada y la Odisea, obras atribuidas a Homero. En tanto la Ilíada describe un episodio de esta guerra, la Odisea narra el viaje de vuelta a casa de Odiseo, uno de los líderes griegos. La conocida historia se desarrolla en el año 1193 a. C.

 

En una de las últimas escenas de la película, Paris hace entrega de una simbólica espada a un joven que se está escapando, junto a muchos otros troyanos, de la ciudad ardiendo. Poco antes, Paris le pregunta al muchacho cómo se llama y éste le dice que su nombre es Eneas. Entonces Paris le dice que lleve esa espada lejos, de modo tal que el espíritu de Troya pueda seguir viviendo más allá de la destrucción de las llamas. La escena dura menos de medio minuto y los personajes hablan bastante distraídamente dado el caos reinante en el lugar. Detrás de ese microdiálogo apurado y matizado por el ruido ensordecedor del ambiente de catástrofe, se oculta la semilla de otra fantástica leyenda representada por los prolegómenos de la fundación de Roma.

 

Me ha quedado un film muy ameno, jugoso, con algunas grandes actuaciones, con personajes empáticos, seres con aristas, escenas portentosas de acción, aun con sus defectos, una notable propuesta. Gloria Ucrania!!!

 

PD. Pitt también sufrió una lesión en el tendón de Aquiles durante el rodaje, lo que provocó que la producción se retrasara durante varias semanas. 

domingo, 26 de mayo de 2024

 


VIVIR.

 

Con motivo del 30 aniversario de este film chino (17/05/1994) me lo he visto, encontrándome una película entrañable, sin caer en la sensiblería barata en el lienzo de una familia ordinaria china a lo largo de varias décadas donde los cambios en el país de la Gran muralla fueron constantes, en realidad un melodrama con tintes telenovelesco, no es maravillosa, pero si deja huella sensible. Dirige Zhang Yimou, adaptando el guion de Yu Hua (“Guo nian hui jia”) y Wei Lu (“Adiós a mi concubina”), basado en la novela homónima de Yu Hua, tomando como excusa una familia común china se hace un recorrido desde los años 40 a los 70, la familia protagónica afronta los cambios, las desdichas y las alegrías que les depara la vida a través de tres grandes etapas de la historia del país: los últimos años de la Guerra Civil (1927-1950), el Gran Salto Adelante (1950-60) y la Revolución Cultural (1966-69). Protagonizada por Ge You y Gong Li, en su séptima colaboración con el director Zhang Yimou (su marido entonces). El tema de la novela es la capacidad de soportar el sufrimiento y la actitud optimista ante el mundo, se esconde en estas pequeñas personas que están indefensas ante su propio destino, pero que aun así viven con fuerza. En ese periodo el país va a vivir profundos cambios, la Guerra Civil, el advenimiento del comunismo y el nuevo orden de la maoísta Revolución Cultural en la década de 1960, y estos vaivenes los sufrirá la prole protagonista, intentando salir adelante superando las trabas de la vida.

 

Tratando temas como la ludopatía, el amor, los lazos familiares (trémulo como descubre el padre Xu que su hijo Xu Youqing [Deng Fei]). no es un travieso al que hay que castigar, todo lo ha hecho por amor a su hermanita muida), el paso lapidario del tiempo, la pérdida de seres queridos, los sacrificios por un bien mayor, y sobre todo la supervivencia. Un recorrido vital que atrapa en la humanidad que transpiran los personajes, todos imperfectos, falibles, con ilusiones, con esperanzas, y siempre padeciendo los infortunios del destino.

 

El director da una visión ácida de los cambios sufridos en el país de la Gran Muralla, da un enfoque agrio sobre los cambios, como es el miedo de los civiles a ser perseguidos por su pasado (ese hombre que quema su gran casa para no se la arrebate el estado), hasta por tener marionetas, se remarca caricaturizando el culto religioso a Mao, e incluso se arremete contra la Revolución Cultural que eliminó del sistema a gente con carreras, como médicos, solo por estar ‘sobre-educados’ (¿?), somos testigos del histerismo de turbas justiciero-inquisidoras. Por ello la Administración Estatal de Radio, Cine y Televisión de China le negó a la película su estreno en cines en China continental debido a su descripción crítica de las políticas y campañas.

 

En la década de 1940, Xu Fugui (You Ge), hijo de un hombre rico y jugador compulsivo, pierde la propiedad de su familia ante un hombre llamado Long'er (Dahong Ni). Su padre (Zongluo Huang) muere después de ceder la casa familiar a Long'er, y su esposa Jiazhen (Gong Li) lo deja, junto con su hija, Fengxia (Lo Zhang de niña), y su hijo por nacer, Youqing. Long'er, sin embargo, le da a Fugui un juego de marionetas de sombras. Forma un grupo de títeres de sombras con un compañero llamado Chunsheng (Tau Guo). La Guerra Civil China está ocurriendo en ese momento, y Fugui y Chunsheng son reclutados en las fuerzas armadas de la República de China del Kuomintang durante una actuación. A mitad de la guerra, los dos son capturados por el Ejército Popular de Liberación comunista y obtienen un certificado de elogio por interpretar sus óperas de títeres de sombras para los revolucionarios comunistas. Después de la victoria comunista, Fugui regresa a casa, solo para descubrir que debido a una fiebre que ha durado una semana, Fengxia se ha quedado muda y parcialmente sorda.

 

Historia con epicentro en una familia ordinaria, apolítica, sin más aspiración que sobrevivir, humildes trabajadores, que son arrastrados por las circunstancias. Ello narrado con naturalidad, con dosis de humor, relatado con una pizca de sutilidad irónica en detalles sobre como es la revolución

 

Una odisea en la que somos testigos de cómo la revolución se introduce en las vidas chinas. Desde La Guerra, donde Yimou nos regala un estremecedor tramo donde el objetivo del cinematógrafo Yue Lü (“La joya de Shanghái” o “Acantilado Rojo”) crea panorámicas grandiosas en la tundra helada con cientos de cadáveres sembrados por el suelo, y luego con un espectacular avance de miles de soldados comunistas cual plaga bíblica cayendo sobre tres pobres tipos; Como el gobierno maoísta cala en las gentes chinas, como hay gente ajusticiada por el ‘crimen’ de haber tenido muchas tierras, ejemplo Long’er que se las había ganado a Xu Fugui, en una turbadora escena se cruzan las miradas ambos cuando al primero lo llevan a ejecutar, Xu corre a esconderse a un callejón y desde allí oye cuatro disparos y todos sabemos lo que ha pasado; Saltamos una década a 1958 y el llamado Gran Salto Adelante, con toda la población movilizada para suministrar hierro para la industrialización masiva. China intenta hacerse con Taiwan, la China que se escindió para permanecer capitalista, y vemos una donación masiva de chatarra para ayudar al esfuerzo de guerra. Tenemos el ‘gran avance’ d ellos comedores comunales donde como todo el pueblo; Saltamos a la Revolución Cultural y ahora se considera un entretenimiento burgués las marionetas y por ello Xu debe quemarlas. Vemos como se conciertan matrimonios sin tener en cuenta lo que la mujer quiera, los padres acuerdan como algo natural el matrimonio con un hombre, en el caso del film, el nexo en común entre la pareja es que los dos tiene taras físicas, ella es muda y él es cojo (¿?).

 

Relato donde a medida que avanza la vida, aumentan los sinsabores, la perdida de una casa, el reclutamiento forzoso para la guerra, una hija se ha quedado muda, muere un hijo pequeño y en el rush final …(spoiler). Y donde el azar parece estar presente, así lo ve el protagonista que primero se infortunado por haber perdido la propiedad paterna del hogar y luego, lo ve como una bendición, la muerte de un niño sucede por azar, y la muerte de una mujer fruto de que quizás se pasaron alimentando al médico. En realidad, es solo la vida jugando a los dados. Todo hasta desembocar en un rush final a tono con el sentido del film de a cada fatalidad intentar salir a flote.

 

Hay una sub trama conmovedora Chunsheng, el mejor amigo de Xu, y como asciende en el partido, con ello se hace un hedonista de los jeeps, y como esto le sale ‘caro’. Deviniendo en una caída en el abismo de Chunsheng que tiene su zenit en la visita nocturna que le hace a Xu (spoiler), trémulo tramo.

 

Entre los defectos está que nunca sabemos que piensa el protagonista sobre los muchos cambios en su nación, parece un Forrest Gump arrollado por los acontecimientos en los que no tiene, pero tampoco tiene voz, ni voto. Me ha faltado algo de valentía ene l guion para saber lo que piensa este y no ser cual Forrest llevado por el viento de lado a lado; Asimismo, Gong Li y Ge You dan unas muy buenas actuaciones, ella con sutilidad, con encanto, con simpatía, con ternura. Él transmitiendo siempre esperanza en las peores situaciones, sabiendo emitir emociones con ese rostro tan particular que moldea tan bien. Pero entre Li y You o hay calor de amor alguno, no te crees en momento alguno que se amen, viven juntos, se compenetran, pero no hay complicidad amorosa alguna entre ambos, parecen juntos por imperativo del guion.  

 

La puesta en escena es buena, notándose que la mayoría esta filmado en unos estudios, aunque cuando hay que dar épica, Yimou lo hace en el tramo bélico, sobre todo con la ayuda de la cinematografía de Lu Jua (“La joya de Shanghai”), ofreciendo magnificencia en esta parte, así como sabiendo dar intimismo a las situaciones, manejando con tino las masas de extras, ello con patinados cálidos, sobre tonos rojos macilentos contra grises ajados; aunque lo que más huella me ha dejado en la parte ambiental es la estremecedora música de Zhao Jiping (“La linterna roja”), con predominio de una melodía que cada vez que se oye eleva los sentidos y maximiza los sentimientos con esos toques folk chinos tan delicados con esas flautas que sobrecogen y que escucho mientras escribo.

 

Spoiler:

 

Momentos recordables (aparte de los ya mencionados): La muerte de Youqing, hijito de Fuqui, aplastado en un accidente provocado por el jeep de Chunseng. A la madre desesperada no le dejan ver el cuerpo, mientras Fuqui le grita al hijo que se despierte; En el entierro Chunsheng intenta pedir perdón a sus amigos Jiazhen y Fuqui, quiere darles dinero, estos lo echan y no quieren que se acerque, ella le grita que les debe una vida. Cuando Chunseng llega al jeep comienza a darle golpes rompiendo cristales y abollándolo, y se aleja del auto diciendo que ya no quiere coches; Tiempo después, Fuqui se entera que a Chunsheng se se le acusa de reaccionario y capitalista. En la noche Chunseng va a visitar a Fuqui, le dice afuera que su esposa se ha suicidado y que él también tiene la intención de hacerlo, pero antes ha venido a darle todo el dinero que tiene en su cuenta bancaria, Fuqui no lo toma, cuando se dispone a alejarse de dentro de la casa Jiazhen le grita y ordena que viva, pues como le dijo le debe una vida, estremecedor; El tramo en que Fengxia, hija de Fuqui y Jiazhen va a dar a luz, y está en un decrépito hospital llevado por estudiantes jóvenes en medicina, los doctores han sido expulsados por contrarrevolucionarios, la educación se tilda de burguesa (Toma ahí! Sería gracioso si no fuera porque es cierto). Fuqui asustado trae a un médico (Zhao Yuxiu) que humillaban con un paseíllo por la calle con un cartel insultante, este está hambriento y Fuqui le compra siete panecillos. La joven da a luz, pero a continuación sufre una hemorragia, y las estudiantes no saben que hacer. Fuqui va a por el doctor, pero este se ha atiborrado de los panecillos y está en mal estado. Fengxia muere dejando a su hijito huérfano de madre al nacer. La familia pone al bebe Mantrou (nombre que los chinos dan a los panecillos al vapor)

 

La película termina seis años después de la muerte de Fengxia, con la familia ahora formada por Fugui, Jiazhen, su yerno Erxi y su nieto Mantou. La familia visita las tumbas de Youqing y Fengxia, donde Jiazhen, según la tradición, deja bolas de masa para su hijo. Erxi compra una caja llena de pollitos para su hijo, que deciden guardar en el cofre que antes se usaba para los accesorios de las marionetas de sombras. Cuando Mantou pregunta cuánto tiempo tardarán los polluelos en crecer, la respuesta de Fugui es una versión más moderada de algo que dijo anteriormente en la película. Expresa optimismo por el futuro de su nieto y la película termina con su afirmación: "y la vida será cada vez mejor" mientras toda la familia se sienta a comer.

 

Zhang, en una entrevista, describió utilizó diferentes elementos divergían de la novela original. El uso del juego de sombras y el teatro de marionetas tenía como objetivo enfatizar apariencia visual diferente. El final de To Live es diferente al de la novela porque Zhang quería pasar la censura en China y obtener la aprobación de la audiencia en China continental, a pesar de que la película aún no se ha proyectado públicamente en China. Por otro lado, la familia de Zhang había sufrido enormemente durante la Revolución Cultural, pero, como afirmó Zhang, aún sobrevivieron. Por lo tanto, sintió que el final del libro en el que todos los miembros de la familia de Fu Gui habían muerto no era tan razonable. Además, Zhang Yimou eligió a Ge You, famoso por sus papeles cómicos, para interpretar al protagonista, Fu Gui. De hecho, Ge You inspiró a Zhang a agregar elementos más humorísticos a la película, por lo que es más razonable no matar a todos los personajes al final.

 

Diferencias con la novela: Se trasladó el escenario de la zona rural del sur de China a una pequeña ciudad en el norte de China; Se agregaron elementos de títeres de sombras; Un símbolo de riqueza. Demuestra que está a merced de los demás y no puede hacer nada por su propio futuro; Segundo narrador y el buey no presentes en la película; Fugui tenía un sentido de idealismo político que perdió al final de la película; La novela es una retrospectiva, pero Zhang adapta la película sin el tono de recuerdo; Zhang introdujo la eliminación de la narración en primera persona de Yu Hua; Solo Fugui sobrevivió en la novela, pero Fugui, Jiazhen, Erxi y Mantou sobrevivieron en la película.

 

Para mí no es la obra maestra que algunos han visto, pero si un buen film, amén de didáctico sobre los cambios en el gigante asiático. Gloria Ucrania!!!