miércoles, 10 de enero de 2024

 


LOCA EVASION.


Buena primera dirección para cines del maestro Steven Spielberg (“Duel” era un telefilm curiosamente otra road-movie], pero debido a su gran calidad fue estrenada con gran éxito en cines). Una road-movie  (en los 70 estaban muy de moda) que mezcla ingeniosamente el drama y el humor, que adapta el guión de Hal Barwood y Matthew Robbins, una dupla que volvería a colaborar con el director “en reescrituras no acreditadas para “Tiburón” y “Encuentros en la tercera fase”, en un relato de perdedores White-trash, que sigue a una mujer encarnada por una notable Goldie Hawn, demostrando su capacidad para la comedia en comunión con su capacidad expresiva para emitir emociones conmovedoras (vive el carpe diem, visceral, infantil, maravillosa cuando decide maquillarse porque en una foto de periódico sale ‘fea’; o su candidez al pedirle al secuestrado le firme un periódico), y su esposo al que da vida un estupendo William Atherton (entre él y la Hwn hay una muy apreciable química), que huyendo de la policía toman de rehén a un oficial policial al que embiste un bue Michael Sacks, no son conscientes que su fin solo puede ser uno, llegan a parecer un par de Quixotes ensoñando un futuro esquivo, marchan por carreteras de Texas con intención de llegar a la titular (originalmente) Sugarland para recuperar a su hijo que las autoridades quieren dar a un hogar de acogida, ello mientras son perseguidos por un noble sheriff al que da rostro un fenomenal Ben Johnson (su personaje presume de no haber matado a nadie en 18 años de servicio, y querría seguir este rumbo), inspirándose libremente en hechos reales, (por ejemplo: El hombre no escapa en la vida real de prisión, estaba en libertad condicional), Lou Jean Poplin, en 1969 secuestró a un agente de Texas y tuvo a la policía en jaque en una cacería a través de todo el estado, todo en un esfuerzo por salvar a su hijo de la adopción, este complejo personaje fue suficiente para convencer a Goldie Hawn para que volviese a la pantalla después de un año de descanso tras ganar un Oscar en “Cactus Flower” (1969).

 

Steven Spielberg con su 28 años persuadió a los coproductores Richard Zanuck y David Brown para que le permitieran hacer su debut como director en la pantalla grande con esta historia real. Un año más tarde, el siguiente proyecto de Spielberg para Zanuck and Brown fue el éxito de taquilla de 1975 Tiburón. Marcó la primera de muchas exitosas colaboraciones entre el Rey Midas de Hollywood y el gran compositor neoyorkino John Williams, desde entonces ha compuesto la música de todas menos cinco películas dirigidas por Spielberg, auqnue no es un trabajo musical a recordar, muchas ganas de insuflar halo folk sureño con armónica, pero no trasciende. Una historia algo irregular pero entretenida, con efluvios a la gran película de Billy Wilder “Ace in hole” de 1951, en cómo se conforma en efecto bola de nieve un ‘Gran Carnaval’ de circo mediático alrededor de la huida, ello en un crescendo de tensión acuciante, donde sentimos que la tragedia se cierne sobre estos desheredados, con picos de interés formidables, para desembocar en un final impropio, por su crudeza, del muchas veces sensiblero Spielberg, aquí nos deja una conclusión adusta y seca pro la empatía que ha generado de los protagonistas con el espectador, nos los ha hecho muy humanos en sus virtudes y falencias.

 

Aquí el director de Cincinnati crea una película con un estilo sereno, aun con sus altibajos, con mucha toma del convoy policial (quizás demasiados) con profusión de (excepto por la inclusión de una subtrama cercenable en que dos jóvenes patrulleros se unen a la persecución en dos Ford Custom 500/ Galaxie del año 72), Chrysler (con mucha toma de los tubos de escape de motores V8), que sigue a los huyentes, con hermosos paisajes de fondo áridos texanos, con bonistas tomas también nocturnas de los faros de coches cual fantasmas entre medio de la oscuridad en hileras por las carreteras. Ello regado de buenos momentos de acción en ágiles persecuciones, con accidentes, vuelcos, choques, o tremebundos tiroteos (el alocado en el negocio de venta de autos usados, que me recuerda a situaciones parecidas a la a la injustamente incomprendida “1941” también de Spielberg).

 

Podemos auscultar en las señas de identidad con que Spielberg ha regado sus películas ya por ya por seis décadas, como es centrar el McGuffing en un niño, con el retrato de familias disfuncionales (en muchos casos rotas), el mostrar como la inmadurez puede ser vista como algo genuino frente a la agria realidad del implacable destino (reflejado en dos francotiradores sin sentimientos, Mark Fenno [James N. Harrell] y Logan Waters [Frank Steggall]) la acidez con que critica a los medios de comunicación, tenemos el componente misógino en que la mujer se erige en castradora y manipuladora del hombre (aquí ella obliga a huir de la cárcel a su marido cuando solo le quedan 4 meses de condena, amén de cómo lo obliga a bajar del auto en el rush final), critica a la sociedad irracional (ese trio de cafres armados hasta los dientes que improvisan un akelarre de balacera).

 

Una película donde Spielberg consigue con su fluida descripción de los caracteres de protagonistas, que simpaticemos con ellos, con su ingenuidad, con su frescura, hace nos importe lo que les pase, notamos el cariño que se procesan, como son hijos del mal infortunio por lo que fueron a prisión. A la vez tenemos una encantadora relación de la pareja con su reo, como va creciendo la amistad entre ellos, todo hace estemos cerca de ellos. También tiene su importancia el perseguidor sheriff, un tipo bueno, que intenta por todos los medios no hacer lo que al final debe hacer con su orden parida de su sentido del deber.

 

Todo sorteado de algunas muy buenos tramos en un todo orgánico atractivo: Como esos ancianos que llevan en primera instancia a la pareja huida de la prisión a una velocidad donde lenta se queda corta, les adelantan y pitan todo el mundo, ello ante la inquietud de los huidos; La forma en que la acumulación de patrulleros policiales forma un tapón que ayuda a los perseguidos a escapar a la tención policial; Cuando Clovis (Atherton) ve en la pantalla de un auto-cine un corto del Correcaminos contra el Coyote, todos entendemos es una metáfora de la película, huyen y huyen; Goldie Hawn en braguitas presentándose coquetamente ante Atherton en la caravana a media luz, con esa entusiasta sonrisa de él ante la pícara visión; El caótico tiroteo en la casa de coches de segunda mano, donde los huidos deberán pedir ayuda policial ante su acoso; Como pasan por el pueblo siendo agasajados como Héroes por cientos de personas los huidos con el rehén, les hacen regalos para el bebe, les dan un cerdo, ella aprovecha para maquillarse en el auto, delirante; Y todo coronado por un final (aun muy forzado en su clímax, *spoiler) satisfactorio en su valentía, donde hay un muy poético plano final que sirve de fondo a los créditos finales (**spoiler).

 

También tiene elementos que fallan y hacen tener que forzar la credibilidad hasta hacerla suspenderla, ejemplo notorio (y falso con respecto a lo que pasó realmente) es la forma idiotesca de la huida de prisión, es tomarnos por tontos que dejen a una mujer de visita en prisión que vaya con un reo a los servicios sin ser vigilados, allí el preso se ponga una ropa de civil y ya con esto escape sin que nadie les pida documentación alguna al salir, ridículo. Como es poco verosímil (*spoiler), parte d ellos acontecimientos finales.

 

Tiene una buena puesta en escena, donde sobresale la miscelánea entre la fotografía pastelosa crepuscular del magiar Vilmos Zsigmond, junto a la rítmica edición de Edward M. Abroms y Verna Fields, con manejo (muy setentero) de pantallas divididas de espejos retrovisores o los rostros reflejados en los cristales, con esa sempiterna imagen tras el auto protagonista de una hilera infinita de coches policiales, en un claro indicativo permanente de que no pueden escapar, es una huida hacia la nada.

 

Spoiler:

 

Los Poplins llegan a Sugarland, al hogar donde se supone está su bebe. *Y esto me es chirriante que no se huelan es una encerrona, si hasta el rehén les advierte. Pero incomprensiblemente a Lou Jean le entra un ataque de castradora y obliga a Clovis a bajar e ir a la casa a por el bebe. Pero porque no piden se lo saquen afuera? Porque él se deja avasallar y accede a la evidente trampa? No pueden ser tan tontos. Por supuesto uno d ellos francotiradores le pega un tiro en el costado, aun así consigue volver al auto, y conduce huyendo a toda mecha de allí perseguido por los policías, que ahora si van a por ellos de modo brutal. Y no lo entiendo, ya no les importa el rehén policial? Como no entiendo que el otro francotirador no disparara a ella, pues se supone que en esta teoría de que ambos son potenciales asesinos del rehén, si ella ve que matan a su marido puede vengarse matando al secuestrado, me resulta atrompicado este rush final. Aunque la persecución final es espectacular en su ritmo y vigor. Y todo acabando con una lírica parada de coche de Clovis a orillas de un bucólico rio, donde muere Clovis entre ya los policías rodeado el auto. El sheriff coge la pistola al muerto, y se la da al rehén, que vemos a **contraluz del ocaso del sol ya acaba la pelí con la evidente zozobra del ya ex rehén, dolido por la muerte de Clovis. Un epílogo que precede a los créditos finales explica que Lou Jean pasó posteriormente quince meses de una pena de prisión de cinco años en un centro penitenciario para mujeres. Al salir, obtuvo el derecho a vivir con su hijo, convenciendo a las autoridades de que podía hacerlo.

 

Lou Jean Poplin y Clovis Michael Poplin de la película se basan en las vidas de Ila Fae Holiday/Dent, entonces de 21 años, y Robert "Bobby" Dent, de 22 años, respectivamente. El personaje de Texas Highway Patrolman Slide se basa en el soldado J. Kenneth Crone, que entonces tenía 27 años (jugó un pequeño papel en la película como ayudante del sheriff). El personaje del Capitán Tanner se basa en el Capitán de la Patrulla de Carreteras de Texas, Jerry Miller; En la vida real, Ila Fae no sacó a Bobby de la prisión: lo habían liberado en abril de 1969, dos semanas antes de que comenzara la persecución, por estar dispuestos ambos a hacer cualquier cosa para volver a hablar con sus hijos. Al igual que en la película, secuestrarían a un patrullero de carreteras de Texas y seguiría una persecución en automóvil a alta velocidad. Llegaría a su fin siete horas después de que Bobby Dent llegara a un acuerdo con el capitán Jerry Miller del Departamento de Seguridad Pública de Texas. Miller mintió al hacer un trato y Dent fue asesinado a tiros, que a diferencia de la película, murió instantáneamente cuando le dispararon en la casa de los padres de Ila Fae cerca de Wheelock-Texas donde habían ido a visitar a los dos hijos de Ila Fae (nacidos de un matrimonio anterior). Ila Fae fue sentenciada a cinco años de prisión, cumpliendo solo cinco meses. Murió en 1992, a los 40 años; Filmado parcialmente en Sugar Land, Texas. Otras escenas de la película fueron filmadas en San Antonio, Live Oak, Floresville, Pleasanton, Converse y Del Río, Texas.

 

Spielberg había leído sobre la participación del alguacil del condado de Robertson. ¿Su nombre? Nada menos que ET Elliott. La vida tiene una forma divertida de funcionar porque Elliott más tarde protegería a ET en el clásico de 1982.

 

Amena y por momentos sugerente película que además tiene el interés de ser el preludio en la entrada del Olimpo del Cine de un mito. Gloria Ucrania!!!

 

PD. Cárcel debería tener el que puso el título en español.

 

viernes, 5 de enero de 2024


Papillon.

 

Potente drama que con el tiempo se ha convertido en un clásico carcelario, una maravillosa oda a las ansias de libertad del Hombre a los espíritus indomables, a la dignidad, una aventura épica de las que cala, habiendo lugar para un excelente canto a la amistad, el que se produce entre el protagonista y un falsificador. La he visto con motivo del 50 Aniversario de su estreno (16/12/1973). Dirige Franklin J. Shafftner, con guion del gran Dalton Trumbo (“Vacaciones en Roma” o “Spartacus”, este fue su último trabajo antes de su muerte) y Lorenzo Semple Jr. (“El último testigo” o “Los tres días del cóndor”), con contribuciones no acreditadas de William Goldman (“Dos hombres y un destino” o “La Princesa Prometida”) adaptando (libremente) la novela autobiográfica de Henri Charrière, que estuvo recluso en la caribeña infernal prisión de St. Laurent du Maroni, en la Guayana francesa (conocida como Isla del Diablo), estando de en el set de rodaje con la presencia del propio Charrière (1906-1973), quien con lujo de detalles y en la misma prisión de las mal llamadas Islas de la Salvación, pudo precisar muchas de las escenas tal y como sucedieron. Cuando Schaffner pidió a Trumbo que contribuyera al guión, William Goldman ya había trabajado en tres borradores, y Lorenzo Semple Jr. escribió otros tres borradores. Trumbo tenía que incorporar la investigación de Schaffner sobre las colonias carcelarias francesas, sin mencionar un papel mucho más importante para Hoffman, ya que Dega era un personaje secundario en el libro. Después de elaborar su propio borrador, Trumbo no quedó satisfecho con el resultado y le pidió a Schaffner que considerara contratar a otro escritor. Presionado por un rodaje inminente, Schaffner le pidió a Trumbo que acompañara la producción, durante la cual Trumbo escribió nuevas páginas todos los días y apenas se adelantó al cronograma de rodaje. Como uno de los Diez de Hollywood, Trumbo cumplió once meses de prisión después de negarse a testificar ante el Comité de Actividades Antiamericanas de la Cámara de Representantes en 1947 durante su investigación sobre la influencia comunista en Hollywood. Dado su encarcelamiento y posterior inclusión en la lista negra de la industria, Trumbo se identificó con Papillon.

 

Todo con una ambientación fascinante en su realismo, gracias al fabuloso diseño de producción de Anthony Masters (“Lawrence de Arabia” o “2001”) en miscelánea con la fotografía de Fred J. Koenekamp (“El coloso en llamas” o “Patton”), con poderío hace al espectador participe del sufrimiento imperante en este avernal lugar (se rodó en Jamaica para la Isla del Diablo, con un prólogo en Hondarribia [España] haciendo las veces de la ciudad del puerto donde parten los reos), nos sentimos sudorosos, hastiados, el polvo, la suciedad, el cansancio vital, el sopor, los abusos sexuales, una inmersión fabulosa, con sus hediondos barracones, la putrefacta comida, los pantanos, los infernales calabozos de aislamiento, los mosquitos, los cocodrilos (muy realista la pelea contra el animal que vemos). Ello como sólida denuncia contra los abusos del poder, contra este sistema penal que deshumanizaba, adalides esos villanos de guardias, provocando que sobrevivir un día más era una proeza. Todo enarbolado por una actuación mayestática de Steve McQueen, secundado por un espléndido Dustin Hoffman.

 

Henri Charrière es un ladrón de cajas fuertes apodado "Papillon" (McQueen) por el tatuaje de una mariposa en su pecho. En Francia, es declarado culpable "injustamente" del asesinato de un proxeneta en 1933 y condenado a cadena perpetua en el sistema penal de la Guayana Francesa. En el viaje en barco, ya una ácida muestra de lo que les espera por las condiciones insalubres del trayecto marítimo, conoce a un compañero convicto, Louis Dega (Hoffman), infame falsificador y malversador que está convencido de que su esposa conseguirá su liberación. Papillon se ofrece a proteger a Dega si financia la fuga del primero una vez que lleguen a Guayana. La vida de Dega está en peligro por dos razones, pues mucha gente fue dañada al invertir en sus falsos bonos de seguridad nacional de 1928 y tiene una gran cantidad de dinero escondido en su cuerpo (¿?).

 

Una vez en la isla asistimos a las brutales condiciones diarias de trabajos forzados, la convivencia banal con la muerte (vemos como lanzan cuerpos de féretros a los tiburones), las decapitaciones por guillotina (la sangre salpica a la lente para hacernos el momento más horrendo), los grilletes permanentes, las enfermedades, el trabajo inhumano, de un realismo que duele. Pero aun nos espera algo peor en la reclusión de aislamiento del protagonista en un angosto calabozo, done habrá un ‘dulce’ recibimiento cuando el funcionario que supervisa el régimen de aislamiento pronuncia un discurso ante el nuevo recluso Papillon. “Aquí no pretendemos ninguna rehabilitación. No somos sacerdotes; somos procesadores. Un frigorífico procesa animales vivos para convertirlos en comestibles. Procesamos a hombres peligrosos para convertirlos en inofensivos”. Allí pasará meses de soledad, incluso en negación de luz (por negarse a dar el nombre de quien le ha hecho pasar cocos para comer), siendo aquí dodne el personaje es radiografiado por sus sueños y pensamientos delirantes, donde vemos su insatisfacción por entender que ha desperdiciado su vida. Padeceremos el arco de desarrollo del personaje de modo desgarrador en su imagen y en su actitud cercana a la demencia, para ello ingeniosamente reflejado al principio cuando un preso vecino le pregunta (cuando sacan las cabezas para ser afeitados que como se ve, es una piltrafa humana). Al serle reducida a la mitrad su ya de por su exigua ración alimentaria acaba comiendo insectos, ello visto en un turbadoramente lírica secuencia en que hay una rendija de luz que aprovecha cual maná Papillon para cazar ‘manjares’.

 

En el metraje hay lugar para la esperanza, para el contraste de vidas, ello sobre todo en la parte paradisiaca en la colonia indígena, un canto a la vida plácida sin preocupaciones, donde el ‘amor llega de forma natural y sin ataduras. Donde se produce una extraña secuencia en que Papillon es ‘conminado’ a reproducir el tatuaje de su pecho en el del jefe de la tribu, ello ante la vigilante mirada de otros aborígenes. Tras lo que habrá un torpedo contra la ayuda a los necesitados que propugna la Iglesia Católica.

 

La película cubre un período de 14 años, y hábilmente el director, para hacernos sentir dentro de la acción ofrece un ritmo sereno que hace que el tiempo se dilate, pero nunca aburriendo, pues todo siempre está avanzando y con ello provocando interés, ello con algunas incisivas aceleradas catarsis como es el tramo de la huida de la enfermería rodada con una tensión fascinante en todos los pasos, primero con la gimkana hasta saltar el muro, luego por la selva esquivando disparos, el engaño del bote, la aparición del trampero, los leprosos, el viaje por mar con ese sangrante momento del sajado, la tormenta marítima, la huida de los guardias por la playa, hasta la caída, sensacional. 

 

Papillon enérgico, inteligente, fuerte, tenaz, Steve McQueen lo encarna con pasión, con frescura formidable, te lo crees, sabe emitir todo el caudal emocional que este superviviente despliega, hace que empaticemos con su odisea existencial, como en él es habitual derrocha carisma en su pose de tipo duro, impregna de vigor e ímpetu sus ansias de libertad con la que nos contagia, teniendo momentos formidables como el encuentro con la comunidad de leprosos, o en el edén de la playa con los nativos, o en esa última sonrisa, pero sobre todo en el tramo del calabozo de aislamiento, en lo que es un tour de forcé Antológico, maravilloso; Dustin Hoffman interpreta a Louie Dega, muy cercano su rol al de Ratso en “Cowboy de medianoche”, incluso con la cojera, también en un bromance, interpretación que el actor angelino borda con brillantez, desplegando fragilidad en medio de un entorno hostil, ingenio, combinada con tesón de esperanza. Entre Hoffman y McQueen hay una gran química que traspasa la pantalla con naturalidad en sus diálogos y ententes; Quizás se echen en falta papeles de secundarios con algo de enjundia, pero es que estas dos interpretaciones dejan poco lugar a meter baza, aún así las que hay cumplen con creces, como la del alcaide que presiona y tortura psicológicamente a Papillon, el doctor con el que negocia él mismo, o el preso gay.

 

Todo cornado por un tramo final espectacular (aunque me resulta poco creíble, en contraste con el resto del film), estupendo como se desarrolla hasta el clímax de la misma demasiado desproporcionado siento (*spoiler).

 

‘Compone la hermosa banda sonora original el gran Jerry Goldsmith (“Patton” o “La profecia”), con estilo sinfónico e impresionista del romanticismo tardío impregnado de un timbre exótico y medido (utilizando instrumentos de la música folclórica caribeña), se distribuyen principalmente en la segunda mitad de la película. Generalmente acompaña escenas fuera de la prisión, durante los distintos intentos de fuga del protagonista. Utilizó un enfoque melódico delicado, dominado por un tema muy pegadizo expresado en forma de vals, a menudo se tocaba utilizando un acordeón. El instrumento se asoció con el origen francés de los protagonistas. Goldsmith obtuvo su sexta nominación al Premio de la Academia a la Mejor Música Original por esta banda sonora. Fue una de las 250 bandas sonoras nominadas por el American Film Institute para las 25 mejores bandas sonoras de películas estadounidenses.’

 

Papillon se filmó en varios lugares de España y Jamaica, y las escenas de la cueva se filmaron debajo de lo que ahora es el hotel Xtabi en los acantilados de Negril. Las escenas de la ciudad cerca del comienzo de la película se rodaron en Hondarribia, España. Las escenas de la colonia penal de St-Laurent-du-Maroni se filmaron en Falmouth, Jamaica, y las escenas del pantano se filmaron cerca de Ferris Cross. Las escenas interiores se rodaron en Montego Bay, mientras que otras escenas se rodaron en Kingston, Ocho Ríos y Savanna-la-Mar.

 

“Somos los únicos animales que se meten cosas en el culo para sobrevivir” (Papillon)

 

‘El crítico Stephen Farber incluyó a Papillon en una lista de “romances masculinos” obsesionados con la camaradería masculina a mediados de los años 1970. Aunque el personaje de McQueen pasa gran parte de la película solo, paseándose por su celda, planeando alguna forma de escapar (la película pasa casi media hora con él en aislamiento), generalmente está junto al falsificador Louis Dega (Dustin Hoffman). Aparte de un suministro aparentemente interminable de dinero en efectivo almacenado en su recto, Dega también tiene enemigos duraderos debido al plan de malversación de fondos que lo llevó a prisión. “A mí me pueden matar”, advierte Papillon. "Tú, ellos son los dueños". Ambos necesitan escapar, por lo que forman una confianza poco probable. Sin embargo, la sugerencia de Farber de una corriente homoerótica parece estar muy ligada a esta historia en particular. El retrato queerness de la película está personificado por André (Robert Deman), un personaje gay estereotipado y ordenanza de un hospital penitenciario que seduce a un guardia y escapa junto a Papillon y Dega. Y no hay indicios de una relación sexual entre Papillon y Degas; más bien, la película refuerza la heterosexualidad de Papillon más de una vez: primero, en presencia de una mujer francesa que aparece en la primera escena en Francia y nuevamente en las alucinaciones de Papillon; segundo, en la relación de Papillon con una joven cuando escapa brevemente a Honduras.’

 

 

*El final me ha sido un tanto contradictorio, pues todo me es confortable y satisfactorio, desde que vuelve Papillon a la isla. Aunque no entiendo primero porque Honduras lo devuelve a la Isla del Diablo, me falta información, y luego este nuevo status de Papillon fuera de prisión, con una cabaña con huerto y sin obligaciones de reo. Esto quizás se lo tragó de mala manera la edición, pero resta. Aunque el reencuentro con Dega es enternecedor, y como Papillon vuelve a tener esperanzas en salir de allí, implicando a Dega, siéndome muy buena esa última despedida al borde del acantilado, emocionado. El torcido de mueca viene con el salto desde el tajo, y como tenemos que creer que Papillon puede salir de allí montado en un saco de cocos en el que apenas coge, me chirría. No compensa, pero si deja buen sabor de boca esa sonrisa final de Papillon en medio del Caribe. Un narrador afirma que Papillon logró la libertad y vivió el resto de su vida como un hombre libre, mientras que la prisión finalmente se cerró. En realidad esta huida fue con otro compañero reo.

 

La famosa escena de salto de acantilado de Steve McQueen cerca del clímax de la película tuvo lugar desde los acantilados de Maui, Hawaii. McQueen insistió en realizar él mismo el truco del salto desde el acantilado. Más tarde dijo que fue "una de las experiencias más estimulantes de mi vida".

 

La prisión de St-Laurent-du-Maroni, donde estuvo recluido Henri Charrière, y donde se desarrolla la mayor parte de la acción, fue recreada fielmente utilizando los planos originales. En los créditos finales se reproducen imágenes de la prisión histórica de la Guayana Francesa, que se muestra abandonada y cubierta de vegetación selvática.

 

Film basada en el libro escrito por Henri Charrière, uno de los poquísimos hombres que consiguieron escapar con vida de la Isla del Diablo, una de las colonias penales francesas en la Guyana. Cualquiera que lea la biografía de Papillon  se dará cuenta de que esta película acorta muchísimo las ‘aventuras’ de Papillon, con muchas más huidas de diferentes cárceles de varios países americanos, su vida da para una serie. Por ejemplo, la parte de Papillon con la colonia de nativos, allí estuvo no con una mujer, si no que se casó con dos a la vez (dos hermanas), con las que tuvo hijos.

 

El trío finalmente aterriza en Honduras Británica y es abordado por un grupo de soldados, que abren fuego e hieren a Maturette. Es capturado, junto con Dega, mientras Papillon se ve obligado a huir. Papillon evade a los soldados y vive durante un largo período con una tribu nativa. Se despierta una mañana y descubre que ya no están, dejándolo con un pequeño saco de perlas. Papillon paga a una monja para que lo lleve a su convento, donde pide refugio a la madre superiora, pero ella lo entrega a las autoridades. Papillon es devuelto a la Guayana Francesa y sentenciado a otros cinco años de aislamiento. Emerge como un anciano canoso, junto con Maturette, a quien ve justo antes de que esta última muera. Papillon es trasladado a la remota Isla del Diablo, donde se reúne con Dega, quien hace tiempo que perdió la esperanza de ser liberado. Desde un alto acantilado, Papillon observa una pequeña cala donde se da cuenta de que las olas son lo suficientemente poderosas como para arrastrar a un hombre mar adentro y al continente cercano. Papillon convence a Dega para que se una a él en otra fuga, y los hombres hacen dos carrozas con cocos embolsados. Mientras están en el acantilado, Dega decide no escapar y le ruega a Papillon que tampoco lo haga. Papillon abraza a Dega por última vez y luego salta desde el acantilado. Agarrando su flotador, lo llevan con éxito al mar.

 

Homérica oda al espíritu de Libertad del Humano. Gloria Ucrania!!!

sábado, 30 de diciembre de 2023

 


CSI Las Vegas: Peligro Sepulcral.

 

Notable cuasi-telefilm, apasionante en su desarrollo, en su forma de proyectar loa claustrofobia de la victima, en los inteligentes twist que hacen te atrape en sus redes. En mi afán completista sobre Quentin Tarantino tenía pendiente este episodio (doble, 24+25) especial de la serie de la CBS, con el que concluía la quinta temporada, realizado por el cineasta de Knoxville justo después de terminar su díptico “Kill Bill”, a la que hace aquí varias notorias referencias, desde clasificar cada capítulo como Volumen (I &II), como el mencionado film protagonizado por Uma Thurman. Pero que hay muchas más marcas tarantinianas, la más evidente es que el centro de la trama es una persona viva atrapada en un ataúd bajo tierra, como el mítico tramo de la Novia encerrada en un cajón de madera en un cementerio, que intentará salir bajo los acordes de la legendaria música de Ennio Morricone ‘L’arena’. Este episodio  se convirtió en uno de los capítulos más vistos de toda la serie (hablamos de una serie que lleva en antena más de 250 capítulos), con un rating de 8.5, situándose en los dos primeros puestos en la lista de favoritos de los usuarios de IMDB con amplia diferencia. Varias de sus espectaculares escenas serían utilizadas para la cortinilla de la sexta temporada y la trama (que debería haber quedado cerrada) vería su alcance extendido hasta la mitad de la siguiente temporada, con varios cambios sustanciales respecto a lo que Tarantino había propuesto. Fue por lo tanto uno de los episodios más importantes e influyentes de la serie.

 

El guion ingenioso basado en una historia de QT mezcla elementos del pasado de personajes en una trama que discurre de modo apasionante a contrarreloj para la salvar la vida de un compañero del CSI. Y ello incorporando (como ya he mencionado) marcas genuinas del creador de “Pulp Fiction”, que es por lo que realmente me he acercado a verlo. Desde los diálogos banales chistosos, los juegos de tiempo atrás y hacia adelante y viceversa, el mordaz humor negro que aquí Tarantino consigue meter como un prestidigitador haciendo una escena de autopsia delirante en b/n (esto ya lo utilizó QT en “Kill Bill”, ello el uso del b/n para sortear a la censura), secuencia esta metida entre uno de los momentos más tensos del metraje, demostrando el director un manejo de los tiempos magistral. Hay un intercambio entre Walter Gordon y Grissom que parafrasean una línea de “KB”, Gordon: Me estás diciendo que hay un millón de dólares ahí? Junto con algunas pequeñas y lindas trampas explosivas? Qué es, un trazador, un paquete de tinte? Grissom: Normalmente estarías 100 por ciento en lo cierto, pero esta vez estás 100 por ciento equivocado; QT incorpora a Grissom su afición por el ‘Rey de los Cowboys”, Roy Rogers (popular actor de westerns y cantante country), en realidad lo es el propio QT; Está el gusto del realizador de “Reservoir Dogs” por la música pop metida en momentos cruentos (quien no recuerda la tortura de Michael Madsen cortando una oreja con la música de fondo), aquí con el tema Outside Chance de The Turtles que sale del pen drive antes de ver la conexión con la cámara que enfoca a Stokes en su ataúd.

 

Todo ello QT lo hace en armoniosa miscelánea con su visión del cine inmerso en el universo CSI, incrustando características de otros capítulos en este, que hacen sentir QT conoce la serie, ejemplo es cuando vemos a Grissom leer los labios en una muy lírica escena en que no oímos lo que dice el ‘buried’ pero si lo que le responde (“no, nunca lo hiciste Nick”), al otro lado del monitor Grissom (otro recurso QT jugando con lo críptico, que se lo digan al maletín de “Pulp Fiction), el fan de la serie lo sabe desde el episodio Sonidos del silencio (1.20, Sounds of Silence, 2001) de la primera temporada. También está presente la afición a la entomología de Grissom crucial para el desenlace del capítulo. Asimismo, que toda la trama criminal esté pergeñada desde personajes traídos de otro capítulo. Y todo evolucionado con ritmo trepidante, con agilidad, con

 

El episodio comienza con Nick Stokes conduciendo por una carretera de noche, escuchando "Lucky Too" de Bob Neuwirth en la radio. Estaciona su camioneta y camina hacia la escena del crimen. Un policía bastante mareado lo espera y le informa la situación; se encontró unos intestinos que parecen ser humanos. El policía le pide a Nick si lo puede dejar solo unos momentos, ya que se encuentra bastante mal y quiere vomitar, Stokes accede sin ningún problema. En la escena, Nick encuentra un vaso plástico de café dentro de una bolsa de evidencia ya etiquetada, momento en que es atacado por la espalda dejándolo inconsciente. 25 minutos antes se muestra las situaciones de los diferentes CSI's, Grissom y Sara reviven un caso pasado de homicidio, Sanders y Hodges juegan a un juego de mesa de los "The Dukes of Hazzard" y Warrick, con Stokes, conversan en los casilleros del laboratorio, luego deciden el azar de una moneda al aire determinar quien toma el caso de los "intestinos", resultando "ganador" Stokes. De vuelta al presente, numerosos perros policías intentan oler algún rastro dejado por Stokes.

 

El doble capítulo está regado de momentos tensos, de escenas potentes dramáticamente, y todo ello fluido. Mención especial a todo lo referente al ‘sarcófago de cristal’ en que está metido Stokes, como nos hacen sentir QT la intensidad de sus asfixia física y mental, gracias en gran parte a la labor de fotografía de Michael Slovis (“Breaking Bad” o “New Amsterdam”), con esos toques de la luz que lo atosiga, esa cámara sobre su rostro, esas miradas al otro lado de la pantalla que expresan el pavor contenido de sus amigos, que nos hace sentir una muerte en directo de forma irremediable, tan cerca y tan lejos, agobiante y angustioso. Todo ello atomizado por la gran actuación de George Eads, un notable esfuerzo expresivo que va increscendo de modo formidable nos hace pasar por varias fases.

 

El capítulo va regando de pistas y giros la trama que nos la hace cautivadora, con ese vaso metido en una bolsa de pruebas policiales; Está el fenomenal y cortante encuentro en un almacén contenedor entre Grissom y el secuestrador, manejado con gran pericia para acojonarnos, y con una resolución, que es la del Vol. I espectacular. Haciendo duales las tramas de cada episodio, la primera parte para dar con el raptador, y la segunda será para hallar a Stokes; Esa muestra de rabia en modo patada a un cubo que acaba dando con un foso, lo que deriva en una desesperada excavación entrelazada a una labor de edición que se entrelaza con Stokes esperanzado en su caja cantando “Lucky Too” (esto entronca con la canción al inicio del capítulo que es escuchaba Nick), que yo llamo ‘truco “El Silencio de los Corderos” (**spoiler); Hay una lírica secuencia donde en los estertores de las esperanzas Stokes decide grabar su testamento vital en la grabador a que le han metido con él, Grissom observa al otro lado, sin oír lo que dice, pero leyendo sus labios, estremecedor; Entramos en el desgarrador tramo en que a Stokes le entran en la caja hormigas (por el agujero que él mismo provocó con su disparo) y comienzan a morderle, es tremebundo; Las hormigas (Solenopsis invicta, "hormigas de fuego") son una maldición para Stokes pero a la vez hacen aflorar la afición entomológica de Grissom que puede dar con la clave del lugar del entierro; todo para desembocar en un rush final electrizante, y muy satisfactorio, siempre con el filtro de lo que es la serie, de la que no soy aficionado.

 

Entre las actuaciones, aparte del ya mencionado Eads, destaca, como no, William Petersen como Grissom, derrochando carisma e intensidad que me recuerdan a la Edward James olmos en “Miami Vice”, lo ves y te sientes arropado por la brújula del bien, se nota mimetizado con el rol; También muy bueno Gary Dourdan como el agente Warrick Brown, inunda la pantalla con su carácter penetrante, incisivo, exhibe con gran notoria interpretación la amistad y por tanto temor por Nick.

 

Spoiler:

 

Escena destacable es en la que Catherine (buena Marg Helgenberger) le pregunta a su padre, el millonario Sam Braun (notable Scott Wilson, últimamente reconocido por aparecer en las primeras temporadas de “The Walking Dead”), si puede darle el millón del rescate. Tras dudar, Braun le da el millón de dólares a Cath. Por cierto, Sam estaba con una joven, acompañado a demás por dos reconocidos actores, como Tony Curtis y Frank Gorshin (¿?);

 

*Cuando Grissom va a entregar el dinero al secuestrador al "4672 Carney Lane, Boulder Highway". Entra por una puerta y se encuentra con el secuestrador al otro lado a medio oscuras. Grissom le entrega el dinero, éste se burla de Gil, recordándole que la policía no negocia con terroristas. Grissom lo presiona para que le diga donde se encuentra Stokes, el tipo le responde diciendo:

"Que significa Nick Stokes para ti?

Cómo te sientes cuando lo ves en aquel ataúd?

Muere su alma cada vez que tu apretas aquel botón?

Cómo te sientes, sabiendo que no hay nada que puedas hacer para sacarlo de aquel infierno?

Desvalido? Inútil? Impotente?

Bueno. Bienvenido a mi mundo."

En ese momento, el tipo abre su chaqueta revelando un cinturón con semtex y un detonador. Grissom retrocede rápidamente, mientras el secuestrador presiona el switch, creando una inmensa explosión en el lugar. El episodio termina con Grissom en el suelo, mucha sangre en el piso y el dinero de Sam Braun volando por los aires. (Fin del Vol. I)

 

Cuando el ataúd de Nick se ha llenado de hormigas y está a punto de quedarse sin aire, en mitad del momento más dramático del episodio, QT se da el lujo de introducir ensoñación rodada en tonos grises y con humor lóbrego. Nick Stokes se ve a sí mismo en la mesa de autopsias mientras el Doctor Robbins (Robert David Hall), su ayudante David (David Berman) y su padre (Andrew Prine) hablan de él mientras lo abren y le extraen los órganos del cuerpo. El forense: “Su hijo tenía un gran corazón”, Nick mientras le arranca el corazón y se lo entrega, sensacional;

 

Por el truco de “El Silencio de los Corderos” (**spoiler) me refería a que cuando están desenterrando el primer ataúd (con el perro), hay cortes de edición y vemos a Nick nervioso por los ruidos que oye del exterior, haciendo creer al espectador es todo en el mismo escenario y salvaran al enterrado, pero cuando llegan al cajón es el perro, y vemos a Nick que los ruidos son porque el sarcófago se está resquebrajando (por su disparo). En “The silence of the lambs” hay hacia el final una edición similar tramposa cuando el FBI cree haber dado con el hogar de ‘Búfalo Bill’, cuando en realidad no es así.

 

Como a este tipo de hormigas el suelo natural les es insatisfecho (en Nevada), solo pueden estar presentes en cautiverios. Utiliza esta información, el radio del trayecto en que pudo transitar la “Ford Expedition” y la señal de la webcam, estrechan la búsqueda a solo 2 cautiverios. Sara recuerda el comentario le hizo Kelly sobre su trabajo en jardinería, encontrando así el cautiverio donde se encuentra Nick, partiendo rápidamente en su búsqueda. Ya en el sitio, docenas de oficiales van en búsqueda de tierra recientemente removida, ya que en ese sector se encontraría Nick. Catherine, con un scanner electrónico, logra captar la proveniencia de la señal de la webcam. Nick en el interior aún sigue siendo atacado por las hormigas. En blanco y negro se muestra un corte de escena del momento de la supuesta autopsia de Nick, con el doctor Robbins y a Dave Phillips que, felices por el deceso de Nick, le dan la causa de muerte a Judge Stokes (el padre de Nick). Nick, consciente que está alucinando, y debido a las mordeduras de hormigas, mira desapasionadamente como abren su cuerpo y como juegan con sus órganos en la autopsia. En la realidad y ya desesperado, lleva la pistola hacia su barbilla con el dedo a punto de apretar el gatillo, momento en que Warrick quita los últimos rastros de tierra sobre el ataúd, Nick deja caer el arma. El equipo abre una esquina del ataúd y gracias a un extintor, matan a las hormigas que acosaban a Stokes con cortas explosiones de dióxido de carbono. Sin embargo, antes de retirar a Stokes del ataúd, Catherine recibe un llamado de Hodges, le informa que encontró rastros de semtex debajo de la caja (donde se encontraba el perro), conectados a un interruptor de presión. Catherine les advierte a todos que no deben sacar a Nick, y les informa la nueva situación. Nick ve cómo Brown se aleja de su lado y comienza a desesperarse, Grissom se acerca al ataúd y le intenta explicar lo que sucede. Nick no entiende y empieza a gritar, entonces Grissom coloca su mano encima de la caja y lo llama por "Poncho", manera en que sus padres se dirigen a Nick. Ya calmado y Nick enterado de lo que ocurre, abren la caja, atan una cuerda al cinturón de Nick y Grissom pide un tractor cercano con 200 libras de tierra, para igualar la presión que necesitan las bombas de sentex. Con el equipo en una fila, Grissom da la orden de tirar de Nick y al mismo tiempo de verter la tierra. Consiguiéndolo no lo bastante rápido para prevenir la explosión, pero lo suficiente para salvar a Nick. Grissom, Sara, Brass, Greg y Ecklie ven como una ambulancia se lleva al herido Stokes, junto con su amigo Warrick y Catherine a su lado. Grissom le dice a Ecklie que quiere a su equipo de vuelta. Días más tarde, Nick va a visitar a Kelly a la cárcel de Nevada. Ella desinteresa de lo que él puede decirle se marcha, pero Nick logra hacer que lo escuche. Le pide "no tomarlo con ella" cuando deje la cárcel. Kelly se marcha, pero más tarde se sienta en su celda y reflexiona las palabras de Stokes.

 

Crate 'n Burial" es un episodio de la temporada 1 de CSI que tiene muchas similitudes en términos de trama con "Grave Danger". Por ejemplo, el secuestrador entierra a su víctima, la esposa de un hombre de negocios, bajo tierra en el desierto de Nevada y exige 2 millones de dólares para su regreso sano y salvo, en un plazo breve de 3 horas. Sin embargo, el culpable de "Crate 'n Burial" busca dinero, no venganza, y la víctima (Laura Garas) fue inicialmente cómplice de un secuestro simulado. Este episodio concluye la disolución del equipo, ordenada por el supervisor Conrad Ecklie. Ecklie inició la disolución como represalia contra Grissom por supuestamente manejar mal un caso anterior en el episodio "Mea Culpa". Ecklie asignó a Nick y Warrick a Catherine y a Greg y Sara a Grissom. Tras colocar a Nick en una ambulancia, Grissom ene l final de este capítulo le dice desafiante a Ecklie: "Quiero que regresen mis muchachos!", a lo que Ecklie acepta de mala gana.

 

El episodio cuenta con la actuación de dos veteranos actores: Tony Curtis y Frank Gorshin (interpretó a Enigma en la serie de Batman de 1966 protagonizada por Adam West y en la película derivada, hacen el papel de ellos mismos, como amigos de toda la vida del millonario Sam Braun. Frank Gorshin murió solo dos días antes de que el episodio fuera emitido, por lo que el episodio fue dedicado en su memoria.

 

Me queda un muy notable cuasi-telefilm con marcas tarantinianas muy agradecibles. Gloria Ucrania!!!

viernes, 29 de diciembre de 2023

 


101 DALMATAS.


Notable e infravalorado film de animación de la casa del logo del ratón, cinta de aventuras muy ágil, con protagonistas muy marcados en su carácter, transmitiendo emoción. Lo he visto por vez primera con motivo de las fiestas navideñas, era una de mis lagunas cinéfilas, y es que me daba un poco de reparo por los prejuicios que tenía sobre lo que esperaba, y al final me ha sido una sorpresa su frescura y encanto seductor de una cinta que me ha atrapado desde su inicio en plan cine romántico, luego deriva en thriller de terror, con una villana antológica en la figura de la Icónica Cruella De Vil y unos achuchables héroes en estos enternecedores canes blancos con manchas blancas o viceversa, acompañados de secundarios adorables en los animales de granja pertenecientes a esa organización de ‘mensajería’ y ayuda entre animales. Este decimoséptimo largometraje de la Disney está dirigido por el trio de Clyde Geronimi, Hamilton Luske y Wolfgang Reitherman, adaptando el guion del aclamado Bill Peet (“Pinocho”, “Dumbo”, “Alicia en el País de las Maravillas”, “Peter Pan”, “La Bella Durmiente” o “La Cenicienta”), que se basa en el best-seller inglés “The Hundred And One Dalmatians” de Dodie Smith. Ella, en su vida real vivía con nueve dálmatas, incluido uno llamado Pongo, y vislumbró la idea de escribir la historia cuando una amiga le dijo: "Estos perro servirían para hacer un abrigo estupendo", palabras que acaban en boca de Cruella de Vil.

 

La película tardó tres años en producirse, costó 4.000.000 de dólares, absorbió 800 galones de pintura y durante el paso de sus 101 dálmatas a través de 113.700 fotogramas de película, sitúa exactamente 6.469.952 manchas ante los ojos del espectador. Primera película en utilizar la técnica de la xerografía en la animación, sin la cual el filme no habría podido elaborarse nunca, ya que el número de perros necesarios era demasiado grande. Película es también innovadora porque se desarrolla en la época contemporánea (puede observarse la presencia de la televisión) y se aleja de la búsqueda del realismo perfecto en relación con los personajes humanos, además los fondos resultan extrañamente esbozos que parecen a medio terminar en monocromo. Todo lo que veíamos en pantalla dejaba de tener esa calidad impoluta a la hora de ver los trazos pero con las nuevas técnicas se ganaba cercanía y un estilo más acorde a bocetos y diseños originales. no fue una decisión aceptada en su mayor tiempo, chocaba con el resultado pulcro e impoluto de los anteriores clásicos. El xerox concebía un estilo y un carácter más desenfadado, como si se quisiese crear un formato más vanguardista y a su vez algo mucho más acorde con los nuevos tiempos. Fue el fin a la tradición de los dibujos entintados a mano. Anterior a “101 dálmatas” el proceso de animación consistía en que los animadores hacían sus dibujos y luego estos llegaban al departamento de entintado donde las mujeres (seleccionadas así ya que gracias a sus manos más pequeñas podían maniobrar los dibujos sin estropearlos) se encargaban de pintarlos, esto suponía un trabajo más laborioso y resultado sumamente único, implicaba mayores costes de producción y muchísimo tiempo de desarrollo. La nueva tecnología xerox estaba comenzando y se decidió utilizarla para la producción de la cinta, se trataba de unas copiadoras las cuales transferían los dibujos directamente a hojas de acetato (cels), por este motivo no era necesario el departamento de entintado y se cerró.

 

Este film aparte de lo ya mencionado, fue rompedor en el marcado estilo Disney, pues por ejemplo solo tiene una canción que actúa como leit-motive de la roba escenas Cruella, la epónima creada por Mel Leven. Aunque se mantiene ese gusto por colocar en el primer plano a los animales (es el dálmata Pongo el que comienza la historia voz en off llamando mascota a su dueño) cual depositarios de nuestra empatía frente a la crueldad humana, con ejemplos como “Bambi” o “Dumbo”, por supuesto seres antropomorfizados, tenemos cual cuenta de hadas a una Bruja Malvada, secuaces torpes (Gaspar y Horacio), y como no, su moraleja sobre la fuerza de la solidaridad (reflejada en el ‘Twilight Bark’).

 

Al inicio el perro dálmata Pongo (voz original de Rod Taylor) vemos busca por la ventana de su apartamento en busca de la pareja perfecta para su ‘mascota humana’ Roger, un músico adicto al trabajo, ello mientras vemos un divertido encadenado de diferentes perros calcados a sus dueños que pasean. Hasta que da con una hermosa mujer (Anita) que casualmente pasea a una perra dálmata (Perdita), y trama la jugada para la doble emparejación-liada en el parque. Tras una elipsis los humanos se casan y los dálmatas serán pareja civil, a los meses Perdita dará a luz un parto múltiple de 15 cachorros, ello en una conmovedora secuencia de un milagro de vida por amor. La felicidad invade el hogar protagonista, habiendo aun secuencia muy bonita para humanizar a los cachorros, ello mientras los 15 contemplan un programa en la tv (primera vez que un film animado interactuaba con este medio catódico) con un perro de protagonista de héroe, todos amontonados, disfrutan con las hazañas del can televisivo, opinan sobre lo que puede pasar, y se alegran cuando el bueno gana, brillantes sus reacciones. Hasta la catársis que irrumpe en pantalla con la antigua compañera de escuela de Anita, Cruella De Vil (v.o. Betty Lou Gerson), queriendo comprar a cualquier precio los cachorros con la intención de hacerse con sus pieles un abrigo dálmata. Al negarse el matrimonio, Cruella contratará a dos ladrones para raptarlos.

 

Tras el exitoso secuestro por parte de Jasper y Horacio, Roger y Anita lo denunciaran a la policía, sospechan de Cruella, pero no tienen pruebas. Las autoridades no dan con los animales, y entonces entra en acción el ‘Ttwilight Bark’, cadena de perros repartidos por Londres que envía noticias de un lado a otro a través de aullidos y ladridos, este un delirante recurso imaginativo. Entrando entonces en acción el Coronel, el Capitán y el Sargento Tibbs, o sea, por orden jerárquico bien marcado marcialmente en sus poses y lenguaje, un perro ovejero veterano, un caballo y un gato enclenque. Personajes que hablan de estrategias militares de cómo afrontar el rescate. Que deriva no en salvar a 15 canes de la muerte, si no a 99 encerrados en una muy vieja mansión gótica. Todo ello en escenarios nevados propios de las fechas navideñas, respirándose frio, ello sobre todo atomizado en un estremecedor tramo de huida sobre prados helados y ventosos que calan en el espectador por el sufrimiento que vemos en los dálmatas.

 

Es un film en su argumento muy simple, que cuento infantil no lo es, pero dónde es fácil empatizar con los dálmatas, pues la brutalidad a la que se asola sobre ellos es salvaje, matarlos agolpes para deleite de una hedonista malvada. La historia consigue que estos dálmatas nos enternezcan, ello gracias al encanto fresco que transpiran que desborda la pantalla con una calidez humana, su temor nos llega nítido, en gran medida por el léxico diáfano de los malos que hablan con aspereza de como los van a matar (debió ser para los niños un impacto). Tiene un gran manejo de los tonos, desde la presentación, la plasmación del entorno idílico multidalmático, la eclosión de la mala, y el corte del urbanita (hemos visto incluso imágenes de la icónica Piccadilly Circus con sus luces de neón) entorno al paisaje rural, con prados gélidos, bosques, ríos, granjas, esto con la investigación del ‘Twilight Bark’, marcado por el corte con el aullido de un perro que nos llevará al campo llegando con un gran travelling visual de la ciudad al ‘castillo de la bruja malvada’, lugar decadente, lóbrego, parece a punto de derruirse, una residencia victoriana aterradora, donde dos desalmados sicarios custodian a los 99 dálmatas.

 

El tenso tramo de la huida de la mansión con la ayuda del gato, mientras el guión da un guantazo a la entonces enemiga del cine, la televisión. Abro paréntesis, ello a través de un desternillante programa al que son fans los dos sicarios Jasper y Horace. Menuda acidez y mordacidad con este torpedo mediante un concurso donde los participantes deben adivinar de que delito es culpable el presidiario, muy adulto este gag contra el (atemporal) amarillismo televisivo, cierro paréntesis. Y tras la salida de la mansión dará comienzo una carrera contrarreloj sofocante, con apariciones fugaces escalofriantes de Cruella. Ello en un crescendo de intensidad dramática, con suspense, heroísmo, intriga, dónde el ingenio de los perros tendrá importancia (viajar por el rio helado para no dejar huellas, borrar las huellas con ramas, o la última del carbón). Siendo el clímax una espectacular persecución de autos por carreteras angostas, Estupenda la conclusión, aunque la duda si lo piensas es clara (*spoiler).

 

Se le puede achacar que las caracterizaciones son un tanto cliché, el matrimonio dueño delos dálmatas son buenos sin más, la doncella Nanny (con parecidom más que razonable con el Hada Primavera de “La Bella Durmiente”, film disneyano realizado justo antes que este) es amable y atenta, el trío marcial cumple bien en su parodia militar, la pareja de sicarios dan bien con la mezcla de tarugos y crueles (turbador como cuentan como cada uno matará a los cachorros), son depositarios del humor slapstick en las caídas, golpes, coces y accidentes que sufren por su torpeza; pero se echa en falta algo más de carácter entre los pequeños dálmatas, único se distingue es el gordito por su glotonería.

 

Aunque si la cinta ha pasado a la historia es realmente por la acaparadora de la pantalla en su rol de villana antológica Cruella De Vil, realmente no aparece mucho, pero su estela permanece cual aura malsana por todos los fotogramas, con una imagen dantesca, con costro huesudo, brazos y piernas larguiruchos, abrigo de pieles que ondea cual danza de la muerte, fumadora empedernida con cigarros con boquilla que hace su humo la acompañe cual bruma del Averno, y su cabello mitad blanco y mitad negro, siempre seguida por la melodía pegadiza que Roger creó, no teniendo reparos en hablar de modo sádico sobre como desollar a los dálmatas, humillando constantemente a sus dos mercenarios, con esa voz (Betty Lou Gerson) chillona cortante. Tiene una entrada en escena operísticamente amenazante, la vemos cernirse sobre el hogar, primero veladamente en su auto deportivo antiguo que es como su segunda piel surcando a toda velocidad las calles, irrumpiendo proimero con su silueta encorvada a través de la puerta, precedida de su musical leit-motive, con sus sonrisa sardónica en el hogar protagonista con su ya mencionada figura infernal, con un carisma que traspasa la pantalla en su energía malévola. Cuando le preguntan cómo está responde: “Miserable, cariño, como siempre. perfectamente miserable”. Figura animada creada por el especialista de la casa Marc Davis, que se inspiró en la imagen de la divas del cine de los años cuarenta, Tallulah Bankhead, apaecía en la película “Náufragos" de Hitchcock, la actriz lucía un estrambótico peinado y abrigo de pieles en pleno naufragio, de ahí surgió nuestra villana favorita, Homérica.

 

Spoiler:

 

Rush final: Escondidos en un almacén los 101 dálmatas esperan la salida de una camión de mudanzas que se dirige a Londres para montar en él rumbo a casa. Pero en estas llegan Gaspar y Horacio y comienzan a registrar por allí. Pongo observa angustiado, entonces, tras ver mancharse a sus retoños en hollín de carbón, decide que todos se embadurnen para no parecer dálmatas y así sortear a los malos. Así van subiendo en pequeños grupos al camión. Uno d ellos malos al ver a los perros negros comenta su hermano que quizás están disfrazdos y son realmente dálmatas, a lo que el otro se ríe de él por creer inteligentes a los perros (Gag ingenioso). Llega al lugar Cruella y observa a los últimos dálmatas avanzar al camión, cae nieve derretida de una cornisa y hace aparecer las manchas a los perros y con ello comienza una persecución del auto de la villana contra el camión de mudanzas, con Gaspar y Horacio en una camioneta, la tensión se masca en las curvas, golpes, Cruella no duda en querer sacar fuera de la carretera al camión, pero todo acaba cuando van a alcanzar el camión, Cruella choca su coche contra el de Horacio y Gaspar, y los tres caen por una ladera destrozando los autos. Salen ilesos, pero con Cruella lanzando improperios contra sus secuaces. Tras lo que todos los dálmatas invaden el hogar de Roger y Anita, tras el primer impacto d ela alegría por la recuperación de los 15, se dan cuenta hay 84 más, pero se los quedaran, Aniota le dice a Roger que su casa es pequeña para tantos y Roger le responde que se mudaran a una granja en el campo. Fin.

 

Este final satisfactorio. Pero deja abierto Cruella puede querer ir a por los dálmatas, nada le impide volver a la carga para su avieso plan. Pero esa es otra historia.

 

Hay una adaptación en imagen real estrenada en 1996 con nombre homónimo, presentaba a Glenn Close haciendo el papel de Cruella, seguida por una secuela, “102 dálmatas”, en el año 2000, paralelamente a la adaptación de 1996, surgió en 1997 una serie animada de televisión, “101 dálmatas: La serie”.  En 2003 fue lanzada directa para video “101 dálmatas 2”, secuela directa de la película animada original de 1961. En 2021 se lanzó Cruella, spin-off y precuela de la franquicia protagonizado por Emma Stone como Cruella De Vil, siendo la tercera adaptación en imagen real de la franquicia.

 

Preciosa muestra de cine animado para toda la familia. Gloria Ucrania!!!

miércoles, 20 de diciembre de 2023

 


EL MUNDO PERDIDO. (1925)


Film de aventuras silente interesante, que sin ser de los más famosos de la era muda, si fue una obra parteaguas con respecto a lo pionero y avances en los efectos visuales creados por el maestro en la materia Willis O'Brien, al que le sirvió este trabajo como especie de ensayo para su obra magna ocho años después en “King Kong”, desplegando ingenio y brillantez (siempre con el filtro de estar ante una cinta con casi un siglo) en el manejo del stop-motion de figuras de arcilla. Dirige Harry O. Hoyt y guioniza Marion Fairfax, adaptando por primera vez a la pantalla la novela homónima de Arthur Conan Doyle de 1912, que aparece en el prólogo presentando el film, Doyle mencionaba con frecuencia que el profesor Challenger, no Sherlock Holmes, era su personaje favorito entre sus creaciones. Producida y distribuida por First National Pictures, importante estudio de Hollywood en ese momento. Este es un relato que tiene muchísimos paralelismos con el mencionado ya “King Kong”. Con un grupo de expedicionarios que viajan a un lugar ignoto, donde encontraran a animales prehistóricos, cazaran a uno de ellos para llevarlo a la ‘civilización’ occidental a mostrarlo como trofeo, este Dyno se escapará por una gran urbe causando el terror entre los lugareños, llegando al clímax en un lugar mítico de la ciudad (en este caso en el Tower Bridge londinense, en el otro era el Empire State Building, que aún no estaba en 1925 en el Sky Line de Manhattan), aunque en “King Kong” todo fue mejorado, además de los efectos visuales, está la historia mucho más pulida que esta, que es un pastiche desolado de personajes superficiales, con motivaciones infantiloides, con un desarrollo plano, y con un final desolador por lo anticlimático, donde apuntan bastante con la irrupción del Dyno en Londres pero acaban pegándose un tiro en el pie con el atrofiado broche conclusivo. Tampoco el director es bueno en saber expresar con imágenes lo que cuenta, o al menos es inseguro, pues nos deleita con un sinfín de intertítulos, muchos innecesarios, lo que provoca constantes parones.

 

En el lado de lo bueno está la influencia posterior que ha tenido, desde los efectos visuales que perfeccionó Ray Harryhausen, la presencia de dynos en films posteriores, los más famosos los de la saga “Jurassic Park”, o incluso en films animados como “Up” (2009), el lugar donde llega la casita con globos es la meseta que aquí vemos.

 

Esta “The Lost World” es una peli de aventuras, donde lo importante para el espectador, sobre todo de su tiempo era ver a dynos interrelacionados con humanos, la primera vez que esto sucedía en cine, lo cual tuvo que ser impactante. Porque lo que es la trama resulta más lisa que un folio, con un romance pasteloso que se desarrolla de modo atropellado, y con un rush final este amorío de vergüenza ajena. Pero lo que debía primar eran los dynos de O'Brien. Este comenzó a trabajar con animación stop-motion en 1913, proceso minucioso en el que la ilusión de movimiento se construye creando una figura pequeña, generalmente de arcilla, y fotografiando su movimiento fotograma a fotograma, cuando las imágenes se reproducen a velocidad normal (veinticuatro fotogramas por segundo) la figura cobra vida y se mueve ante nuestros ojos, O'Brien siguió el éxito de “El mundo perdido” con otro clásico, King Kong de 1933. Hace gran uso de la pantalla dividida con los actores en primer plano mirando dinosaurios al fondo. Crea una sinergia de movimientos bastante fluidos para las décadas pasadas, los dynos se mueven con fluidez, incluso sus colas, llamativas son las secuencias de peleas entre los enormes animales, impresionantes para su tiempo. Un despliegue cuasi didáctico de seres antediluvianos que pasan por la pantalla como alosaurios, pteranodons, triceratops, tiranosaurios, o un brontosaurios.

 

Edward Malone (Lloyd Hughes) es un joven al que su novia rechaza hasta que no demuestre ser un hombre valiente en alguna hazaña, encontrando este la solución en una conferencia ala que asiste. Allí el profesor Challenger (Wallace Beery) dice estar convencido de que en algún lugar de las “junglas sin huellas” de Venezuela, los dinosaurios todavía caminan por la Tierra. Esta teoría se basa en unos bocetos que se encuentran en un cuaderno que le regaló Paula White (Bessie Love). Aparentemente, eso es suficiente para Challenger y desafía a cualquier hombre que no le crea a seguirlo a esa misma jungla. Edward es reportero e implica a su periódico a financiar la aventura, se unen un equipo heterogéneo al Dr. Challenger y a Paula, con el aventurero Sir John Roxton (Lewis Stone), el escéptico profesor Summerlee (Arthur Hoyt), el sirviente indio Zambor (Jules Cowes con esa costumbre tan tracista del tiempo como eran los Babyface, pintar los rostros de blancos de negro betún, como si los negros no pudieran ser actores) y el mayordomo de Challenger, Austin (Francis Finch-Smiles).

 

La cinta tarda en entrar en vida hasta que llegan al campamento base a los pies de la elevada meseta donde se supone está el Mundo Perdido. Donde a los 35 minutos ven los expedicionarios a un dyno volador, Pteranodon (llamándolo erróneamente Pterodáctilo) comiéndose vivo a un joven Toxodon, confirmando ya de facto que los bocetos del profesor White eran reales. Aunque ya hemos visto que les han tirado una roca unos ‘hombres mono’, claro reflejo del llamado ‘eslabón perdido’, que parecen querer guardar de invasores su región. Tendremos una espectacular secuencia de como los aventureros pasan a la meseta mediante un puente-árbol, e interviniendo en ello un Brontosaurio. Tras ello asistiremos a través d ellos ojos de los expedicionarios a varias batallas a muerte entre dynos: Un Allosaurus ataca a un Trachodon y lo arroja a un pantano; Luego, el Allosaurus ataca y es ahuyentado por un Triceratops; Hasta que el Allosaurus llega al campamento y ataca al grupo de exploración. Más adelante tendremos a un Agathaumas atacado por el Allosaurus al que enfrenta con su cornamenta, un Tyrannosaurus ataca a los Agathaumas, junto con un desafortunado Pteranodon. Todo un derroche imaginativo, que tiene en su contra que no está integrado apenas en la historia, los humanos apenas asisten ala espectáculo en tercera persona, y con ello la capacidad de asombro, al reiterarse termina por desinflarse. Aun así, tiene escenas muy apreciables. E incluso incrustando humor en el film, como es el juego que da la aparatosa catapulta diseñada por Challenger.

 

Ay una subtrama mal desarrollada que tiene que ver con unos Hombres Mono que intentan sabotear a los aventureros, está punteada, pero nunca se explota quienes son, si bien pueden ser el Eslabón Perdido. No sabemos si forman parte de alguna tribu.

 

Spoiler:

 

Cuando Ed confiesa su amor por Paula y los dos se casan ‘oficiosamente’ con Summerlee de párroco es ridículo.

 

El rush final en la meseta perdida es bastante atractivo, con la erupción del volcán que deriva en la estampida de dynos. El chimpancé Jocko (precedente de la famosa ‘tarzaniana’ Chita) sube por el tajo a llevar una cuerda para que bajen de allí, con la cuerda suben una escalera, todos bajan, el último es Edward, y a medio camino es atacado desde arriba por un Hombre Mono, desde abajo Roxton dispara acertándole letalmente.

 

La parte en Londres es muy atractiva por las imágenes del dyno por Londres destrozando edificios y aterrando a la gente son esplendidas, de gran magnitud. Siendo probablemente el primer film de catástrofes de Monstruos atacando grandes monumentos, en este caso la Tower Bridge, que parte el puente cayendo al rio el bicho.

 

Pero todo lo demás que tiene que ver con humanos en este final es de penoso a chusco. Lo de la conferencia a los científicos que da Challenger y que sigan sin creerle es de traca, pues las noticias de llevar en un barco a un dyno se hubieran propagado por todo el mundo, incluso entonces, pero que una vez suelto el animal por Londres le sigan llamando mentiroso, si solo tenían que asomarse por las ventanas; Lo de Edward con su antigua pareja es de tomadura de pelo, la muy caprichosa pidió a Ed que fuera un tipo intrépido y aventurero, él aceptó el reto, ella va y no le espera, casándose con un dependiente de tienda que no ha salido de Londres. Ed en vez de cuando menos arremeter contra ella, les felicita y se marcha a por Paula, esta acepta a Ed sabiéndose segundo plato, no es dejar a la mujer en buen lugar. Y ya el colmo es ver al dyno caido en el rio surcar las aguas flotando, y sin saberse que será de él., Menos más que ocho años después se pulieron las arisytas, dándole carác4ter al animal protagonista y haciendo del final todo un icono del Séptimo Arte.

 

Este fue el primer largometraje realizado en los Estados Unidos, posiblemente en el mundo, que presentó animación de modelos como efecto especial principal, o animación stop motion en general. Willis H. O'Brien había trabajado previamente, en 1918, en una película llamada “El fantasma de Slumber Mountain” utilizaba fotografía stop motion. En “El mundo perdido” combinó dinosaurios animados con imágenes de acción real de seres humanos, pero al principio solo pudo hacerlo separando el cuadro en dos partes (lo que también se conoce como pantalla dividida). A medida que avanzaba el trabajo, la técnica de O'Brien mejoró y pudo combinar imágenes de acción real y stop-motion en la misma parte de la pantalla. Para las escenas de acción en vivo, se utilizó como río una alcantarilla abierta detrás del estudio MGM en Los Ángeles.

 

Los dinosaurios de esta película se basaron en la obra de arte de Charles R. Knight. Algunos de los modelos de dinosaurios utilizados en la película pasaron a manos del coleccionista Forrest J. Ackerman.

 

En 1929, apenas cuatro años después del estreno original en cines de “El mundo perdido”, la viuda de uno de los financistas originales de la película llegó a un acuerdo con First National para retirarla de circulación y destruir todo lo conocido. huellas dactilares. La teoría es que First National esperaba evitar eclipsar el lanzamiento de la nueva epopeya sonora de temática similar, King Kong, que también contaría con efectos visuales del único Willis O'Brien, asegurando que el silencioso Mundo Perdido no sería comparado. desfavorablemente con este nuevo espectáculo de efectos visuales. Afortunadamente, sus esfuerzos fracasaron y, gracias a años de esfuerzo para reconstruir los elementos dispares seleccionados de varias impresiones incompletas, tenemos una restauración casi completa de “El mundo perdido” en todo su esplendor.

 

En 1998, la Biblioteca del Congreso consideró "significativo cultural, histórico o estético" a El mundo perdido y lo seleccionó para su conservación en el Registro Nacional de Cine de los Estados Unidos.

 

Apreciable obra, que se puede ver como un esbozo de la magistral “King Kong. Gloria Ucrania!!!

martes, 19 de diciembre de 2023

 

UNA MUJER OPARA DOS.


Transgresora comedia romántica, que solo se entiende se estrenara en Hollywood porque estábamos en la era Pre Código (1929-1934) de censura, pues es una oda al amor libre sin ataduras, un canto al ménage-à-trois, e incluso si se escarba un poquito, a la bisexualidad soterrada entre los tres amantes, hay queda que en el apartamento de los dos bohemios amigos hay tres estancias, pero una cama sólo (¿?). Dirige el maestro de la comedia sofisticada y elegante, el berlinés Ernst Lubitsch, adaptando un guión del gran Ben Hecht (“Scarface” o “El bazar de las sorpresas”), basándose libremente en la obra de teatro homónima de 1932 del dramaturgo inglés Noël Coward (esta fue una de las más de una docena de obras de Coward llevadas al cine). A finales de la década de 1920 y principios de la de 1930, Coward escribió una sucesión de obras de éxito populares. En Broadway, “Design for Living” fue un éxito popular y de crítica protagonizado por Lynn Fontanne, Alfred Lunt y Coward, y su atrevido tema ménage-à-trois lo hizo controvertido. Lubitsch para el guion recurrió a Hecht, y optaron por una adaptación libre de la trama, reescribiendo completamente la obra, prácticamente no dejó intacto ninguno de los diálogos de Coward.

En el original, los tres personajes principales eran sofisticados, urbanos y cínicos, Hecht cambió los nombres de los hombres y el trío se volvió ingenuo y exuberante, viviendo la vida bohemia sin preocupaciones en medio de la Gran Depresión. Habiendo en lo que queda una atomizada sexualidad en sus afilados diálogos con segundas intenciones, con claros simbolismos, con metáforas sexuales valientes, con sibilinas insinuaciones, todo un compendio de exaltaciones de índole erótica que provocaron problemas en su estreno en cines y con la implantación de la Censura la condena de la Legion of Decency y la negación de certificado de la PCA para su relanzamiento en 1934.

 

Todavía más incisivo transgresoramente es que sean dos hombres los que rivalizan por la mujer, siendo ella una chica fuerte de carácter, que no se deja mangonear y que manipula a sus potenciales amantes, siendo en este sentido el rol de Golda toda una adelantada a su tiempo en empoderamiento femenino, en cómo es capaz de dominar a los tipos con carisma y gracia, como es inspiradora para ellos. Siendo además una obra que ensalza la amistad, frente a los posesivos celos, frente a los convencionalismos del rígido y constreñido matrimonio, riéndose con mordacidad del adulterio, de la traición, y por supuesto de las costumbres de la clase alta.

 

Y estamos ante un film de Lubitsch, con todo lo bueno que ello supone, marcado por el legendario ‘Toque Lubitsch’, aportando en ello sofisticación, diálogos puntiagudos en sus dobles sentidos, con brillantes elipsis, geniales fuera de campo cuando la cámara se queda al otro lado de una puerta y escuchamos lo que sucede al otro lado, regando con humor mordaz el metraje, todo evolucionado con genuina sutilidad. Todo esto enarbolado por un trio protagonista en estado de gracia, con Fredric March, Gary Cooper y Miriam Hopkins (fue la tercera y última de sus colaboraciones con el director tras “El teniente sonriente” de 1931 y “Problemas en el paraíso” de 1932), donde ella encarna a una mujer que no puede decidir entre dos hombres que la aman, y el trío acepta intentar vivir juntos en una relación amistosa platónica (será posible). Secundados está un formidable cómico como Edward Everett Horton como un flemático empresario enamorado de la Hopkins.

 

El escritor Tom Chambers (March) y el pintor George Curtis (Cooper) conocen en un vagón de tren a la diseñadora publicitaria Gilda (Hopkins), y ambos tipos se enamoran de ella, y ella hace lo mismo con los dos. Termina la situación en un pacto, ella promete ayudarlos a ambos en sus carreras, bajo la condición de que no haya sexo.

 

Comienza de forma genial, en modo film mudo, con varios minutos sin decirse palabra en el escenario de un vagón de tren en Francia, allí llega una joven Gilda y se encuentra durmiendo a Tom y George. Ella saca un bloc y los dibuja, corrigiendo con goma cada vez que ambos cambian el gesto, no vemos el dibujo, ella terminan sucumbiendo a Morfeo. George mueve la mano y toca el pie estirado de ella y despierta viendo en frente a la preciosidad de mujer, despierta a Tom y ambos se acicalan, ven el bloc y lo cogen para curiosearlo, encontrando una divertida caricatura de Napoleón con su clásico traje, pasan una hoja y el Emperador corso está en paños menores, pasan otra página esperando verlo desnudo, y lo que ven son las caricaturas de sus rostros durmiendo. Miran en frente y ella está despierta mirándolos sonriendo. George le comienza a hablar en francés corrigiendo sobre la cara de Tom que la caricatura no está bien, hasta que se dan cuenta que todos son estadounidenses.

 

Tras este arranque tenemos la relación entre los tres, que primero se da furtivamente entre ellos, donde los amigos Tom y George ven a escondidas amorosamente a Gilda, esta lo mantiene en secreto. Hasta que todo se destapa y llega el ya mencionado acuerdo de amistad. Pero esta tensa relación platónica está abocada al fracaso, cuando de sexo se trata todo está permitido, como bien dice picaronamente Gilda recostada sensualmente en una cama: "Es cierto que tenemos un acuerdo de caballeros, pero desafortunadamente no soy un caballero".

 

La puesta en escena rezuma clasicismo, rodándose íntegramente en interiores, claramente influida por su procedencia teatral, aunque para salirse de estos corsés Lubitsch incluye varias escenas de escaleras con encuentros entre personajes.

 

Hay toques de genialidad como es la forma en que ambos se dan cuenta de que tiene n affaire con Gilda, ello a través de frases que les ha dicho Plunkett; Está el del sofá lleno de polvo en el apartamento parisino de los amigos, crea un aura táctil maravillosa cada vez que Gilda se recuesta sobre él en un mar de dudas y levanta una nube de polvo dramático; Está esa oda a la libertad sexual de la mujer que es el discurso que da Gilda a Tom y George sobre que no puede elegir entre ambos, las mujeres también tienen derecho a desear y amar a dos hombres a la vez y deben ser los hombres quienes, acepten la decisión de Gilda, los tres, mano sobre mano, denominan como " pacto de caballeros" y nada de sexo; Está la muestra de maestría de Lubitsch en el manejo de las elipsis, para hacernos ver han pasado diez meses, vemos un bus de Londres anunciando que se cumplen los 10 meses de la representación de la obra escrita por Tom, así de simple; Está la forma en que Tom se entera de la ‘traición’, está dictando una carta para Gilda y George a su secretaria alegre por el éxito de su obra, entre medias aparece un botones con una misiva, la abre y su gesto de felicidad cambia (todos sabemos lo que pone), coge la carta que dictaba, la rompe y dicta: Que seáis felices; Cuando asistimos a la obra de teatro de Tom, ello a través del rostro de Plunkett, el público disfruta entre sonrisas, lo hace también Max, pero de pronto su sonrisa se le corta, y es que lo que ha oído es una coletilla suya que ha ‘robado’ Tom; Cuando Tom visita Gilda, George ha salido de viaje y la cosa termina tras la puerta  (eufemismo Lubitsch de sexo), y como tras la elipsis nocturna, pasamos a la mañana. Aparece George, primero contento por encontrar allí a Tom, pero luego se da cuenta de pequeños detalles, como que su amigo va vestido con esmoquin que solo se utiliza de noche y que en la mesita hay dos desayunos y se cosca; Es antológica la escena sin palabras en que vemos a Gilda con Max ir a comprar una cama, lo vemos todo desde la calle a través de un escaparate, jocoso cuando Max saca una cinta métrica y hace caculos sobre el espacio que sobrará entre ambos (¿?); Max siempre flemático y cuasi-asexual en su rigidez solo se permite un acto de salirse de sus casillas destruyendo una macetita cuando se ha enfadado con Gilda; Todo el arrollador tramo final en la residencia de Max, desde todo lo relativo a ese tipo que nunca se ve, Egelbaur, la aparición de los dos amigos, como examina a Max (Vegetal!), como se sugiere la aceptación de sexo de los tres juntos cuando el trio se sienta en la cama de ella alegremente haciendo bromas, clara sugerencia sexual de disfrute ménage-à-trois; Esa puerta que cierran George y Tom para irrumpir en el sarao montado por Max, tras una elipsis entra Max y se encuentra todo patas arriba en el salón y sin gente, los amigos le cuentan que ha habido pelea y que Egelbaur les ha sorprendido en su agilidad; Y tenemos ese prodigioso final con los tres subidos a un taxi con Gilda en medio, van a volver al piso parisino para que ella les regañe como sabe. Tras lo que le da un beso en los labios a Tom, tras lo que George hace lo mismo (esto nunca más se vería durante la censura, en una película que una mujer besara en los labios a dos hombres). Y termina diciendo ella que quede clara una cosa, es un pacto entre caballeros y se dan la mano, pero ya sabemos que el pacto es que si habrá sexo (cama redonda?).

 

George: -No tengo una camisa limpia.

Tom: "Porqué una camisa limpia? Que sucede? Un romance?

George: -No estoy hablando de un pijama. Solo de una camisa limpia.

 

-Un asiento de bicicleta sería duro para los bienes históricos de Lady Godiva.

 

Cuando Plunkett le pregunta a George cuánto gana al año en números redondos: - En números redondos? Cero.

 

La denominación "pre-Código" se refiere al tiempo entre la llegada del sonido en 1929 y el momento, a finales de 1934, cuando la Asociación de Productores y Distribuidores de Películas, y la famosa Oficina Hays, comenzaron a tomar medidas enérgicas contra la cantidad de sexo, violencia y descortesía en general. Marcando el contenido que podría mostrarse o discutirse explícitamente en los cines estadounidenses; el período en el que se había redactado el Código de Producción del MPPDA, pero aún no se estaba aplicando. Era una época de un tratamiento inusualmente sofisticado del sexo y de una violencia impecablemente salvaje, nada que no se pudiera mostrar en las cadenas de televisión (la desnudez, por ejemplo, era extremadamente rara), pero ciertamente mucho más atrevido y atrevido que la mayor parte de lo que se había visto. Piensa que es incluso un poco familiar. Las dificultades de censura surgieron con Design for Living debido a discusiones e insinuaciones sexuales en la película. La Oficina Hays finalmente aprobó su estreno, pero la película luego fue prohibida por la Legión de la Decencia, y en 1934 la PCA le negó un certificado para su reestreno bajo las nuevas y estrictas reglas.  El tema atrevido de la película también atrajo la atención de la prensa.

 

Lubitsch esperaba contratar a Ronald Colman y Leslie Howard como los protagonistas masculinos, pero Colman exigía demasiado dinero y Howard no quería arriesgarse a que lo compararan con el elenco original de la obra. El director originalmente eligió a Douglas Fairbanks, Jr. como George, pero el actor contrajo neumonía y tuvo que retirarse justo antes de que comenzara el rodaje, y fue reemplazado por Gary Cooper. Lubitsch eligió al jugador contratado de Paramount, Fredric March, como Tom.

 

La génesis de la comedia reside en el compromiso de Coward (homosexual confeso) de escribir una comedia para él y sus amigos del alma y penurias juveniles Lynn Fontanne y Alfred Lunt, trío de cómplices que, habiendo llegado a la fama, se reunieron en la escena para representar la comedia, escandalosamente exitosa en una sociedad regida por señorones tan serios y protocatólicos como Mr. Joseph Kennedy, cuya lista de amantes superó la de hijos que tuvo con su esposa oficial, perfilándose como uno de los más grandes adúlteros millonarios de esa hipócrita sociedad. ni en la pieza de Coward ni en su adaptación al cine tiene lugar el adulterio, porque la base es la libertad de compromiso sexual que hace gala su protagonista.

 

Un film punzantemente divertido. Gloria Ucrania!!!

 

La leyenda de Sleepy Hollow y el Señor Sapo


Con motivo de las fiestas navideñas me he visto este film de animación de la Disney, encontrándome una producción entretenidilla. Película antológica de animación de 1949 dirigida por James Algar ("Fantasia"), Clyde Geronimi ("Alicia en el país de las Maravillas"), y Jack Kinney ("Peter Pan"). Dos mediometrajes unidos un tanto arbitrariamente mediante el recurso de un segmento en acción real con una estantería con libros famosos que una mano coge, el primero versionando "El viento en los sauces" de 1908 Kenneth Grahame y el segundo tomado del famoso cuento corto de "Sleepy Hollow" de Washington Irving de 1820 narrado por Bing Crosby. Hubo seis paquetes de películas producidas por los Estudios Disney entre 1942 y 1949, medida desesperada para ahorrar costos en los años durante e inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Con unos diseños de animación cumplidores, pero sin ser avanzados. 

 

La película comienza con un plano de acción real a lo largo de los estantes de una biblioteca, mientras Basil Rathbone habla con entusiasmo de las muchas grandes figuras de la literatura británica; Robin Hood! Gente de la que nunca he oído hablar! pero su favorito es Sherlock Holmes. Aunque afirma que es el Sr. Toad de Toad Hall, la agradable sátira de Grahame sobre los terratenientes rurales que forman enormes colas de crédito por el apellido, salirse con la suya porque pueden afirmar de manera plausible que son el tipo de persona adecuado y, en general, jugar al infierno con las vidas de todos los que los rodean porque son elegantes y de buena crianza.

 

El primer segmento es narrado porBasil Rathbone, se desarrolla en Londres (Inglaterra), Reino Unido entre el 12 de agosto ,1907 y 1 de enero de 1908. El protagonista J. Thaddeus Toad, un aventurero incurable que nunca mira el costo de sus ‘hazañas’. Aunque es el rico propietario de la propiedad de Toad Hall, las aventuras de Toad y su manía positiva por varias modas pasajeras lo han llevado al borde de la bancarrota. Como último recurso, el amigo de Toad, Angus MacBadger, se ofrece como contador de Toad para ayudar a Toad a mantener su patrimonio, que es una fuente de orgullo en la comunidad. Un día de verano, MacBadger les pregunta a los mejores amigos de Toad, Ratty (una rata de agua) y Moley (una topo) para persuadir a Toad de que abandone su última manía de conducir imprudentemente por el campo en un carro tirado por caballos y gitanos, lo que le está acumulando una gran responsabilidad financiera en daños a la propiedad. Ratty y Moley se enfrentan a Toad, no pueden hacerle cambiar de opinión. Luego, Toad ve un automóvil por primera vez y queda fascinado por el nuevo automóvil, ya que ha sido dominado por la manía del motor.

 

Esta primera mitad Rat y Molke juegan a ser una parodia ‘fabulizada’ de las historias Sherlock Holmes y el Dr. Watson, lo hacen con rimo vivo y alegre, mientras en el centro está Toad el sapo, ejemplo de la indolente aristocracia bon vivant. Hilando con este personaje una lección sobre no despilfarrar el dinero en inutilidades, para ello el pepito grillo es el sufriente  contable MacBadger.. En el lado de los antagonistas está Winky, el villano, con secuaces en forma de comadrejas. También se hace una bufonesca sátira de los films de juicios, con el testimonio de un jamelgo ante un electrizante fiscal. Hay un ‘homenaje’ a la mítica Torre de Londres, una prisión icónica antigua. Hay una huida de prisión ‘intrépida’. Así como una misión de robo en la que bien pudo inspirarse los guionistas de “Misión Imposible” (1996) para la mítica escena de Tom Cruise entrando por el techo de una sala descolgándose con una cuerda, derivando la secuencia en una trepidante persecución. Pero esta parte adolece de personajes con enjundia, figuras con carisma, no producen empatía. Añadiendose cie5rto toque de infantilismo acicuiado al relato. Aun asi, un buen entretenimiento.

 

Después de que Rathbone nos saca de la historia de Grahame, admite Toad es un personaje bastante bueno, pero maldita sea, los estadounidenses tenemos nuestra propia literatura excelente. En una transición ingeniosa, y posiblemente involuntaria, demuestra su punto al referirse a posiblemente la obra más antigua de la literatura nativa estadounidense que tiene algún tipo de vigencia contemporánea, y continúa con "La leyenda de Sleepy Hollow".

 

El segundo segmento narrado por Bing Crosby (también participa en algunos segmentos de cantos, silbidos y tarareos), comienza con Ichabod Crane llegando a Sleepy Hollow (Nueva York), pequeño pueblo en las afueras de Tarrytown famoso por sus apariciones fantasmales, para ser el nuevo maestro de escuela de la ciudad. A pesar de su extraño comportamiento, apariencia y modales afeminados, Ichabod pronto se gana el corazón de las mujeres de la aldea y entabla buenas amistades con sus alumnos. Brom Bones, el pícaro héroe matón de la ciudad, hace todo lo posible para gastarle algunas bromas a Ichabod. Sin embargo, Ichabod es muy bueno ignorando estas burlas y continúa actuando de manera encantadora con la gente del pueblo. Un día, Ichabod conoce y se enamora de una joven holandesa llamada Katrina, la hermosa hija del rico Baltus van Tassel (y prometida no oficial de Brom). A pesar de estar obsesionado con la belleza de Katrina, Ichabod principalmente desea quedarse con el dinero de su familia. Brom, que nunca antes había sido desafiado, comienza a competir mal e injustamente con el maestro de escuela, pero Ichabod se gana a Katrina en cada oportunidad. Intrigada por esto, Katrina usa a Ichabod para burlarse de Brom, poniéndolo celoso y enojado. Los dos rivales están invitados a la fiesta de Halloween de Van Tassel. Brom intenta maniáticamente que Ichabod baile con una nueva mujer en lugar de con Katrina, y luego intenta que se caiga por la puerta de un sótano. Mientras ambos hombres cenan, Brom descubre que Ichabod accidentalmente tira un salero y arroja sal nerviosamente por encima del hombro. Al descubrir la debilidad de Ichabod es la superstición, decide cantar la historia del legendario Jinete sin cabeza para asustarlo. El jinete supuestamente viaja por los bosques oscuros y espeluznantes cada año en Halloween, en busca de una cabeza viviente para reemplazar la que ha perdido. La única forma de escapar del fantasma es cruzar un puente cubierto. Katrina encuentra la canción muy divertida, mientras que Ichabod, por otro lado, comienza a temer por su vida. Al regresar a casa después de la fiesta de Halloween, Ichabod se asusta con cada sonido que escucha. Su imaginación comienza a apoderarse y aumentar su miedo y ansiedad; mientras pasa por el Hueco, donde se rumorea que aparece el Jinete sin cabeza.

 

Esta es la historia que brilla, la que hace más que recomendable la visión de este dueto de mediometrajes, más que nada por su a vernal parte final. Todo ello en un crescendo ingenioso en el duelo entre dos tipos desiguales como es el intrépido Brom Bones frente al recién llegado larguirucho, con orejas de Dumbo, Ichabod Crane. Con una ágil presentación de antagonistas. Y desembocando la rivalidad en el baile de Halloween donde Ichabod saca danzar de modo enérgico a Katrina van Tassel, la bella belleza de Sleepy Hollow, y con ello encantando a la mujer, aunque las motivaciones de Ichabod no sean exactamente sentimentales, lo que añade complejidad a su rol y a la parte final, pues este fantasea con lo que hará con la plata de la joven. Ello mientras Brom intenta, cual Coyote contra el Correcaminos sabotear el baile de la pareja. Hasta que llegamos a cuando Brom se entera que Ichabod es un doliente supersticioso, y cuenta la historia legendaria por los lares de Jinete Sin Cabeza.

 

Y todo tiene su gran clímax en la parte final, con Ichabod volviendo a su casa por el bosque iluminado por la luna llena, donde, tras algún susto pueril temiendo lo peor, ello a través de sonidos (de un caballo?) mientras cruza un cementerio, termina emergiendo la aterradora figura montada a caballo del Jinete Sin cabeza con capa púrpura ondeando al viento. Toda una lección de escenas de persecución combinando el humor con el horror de forma espectacular, rindiendo tributo claramente a pinturas de la época, todo un alarde de proyección de pesadilla, Homérica la secuencia en que le lanza el jinete descabezado una calabaza ardiendo a Ichabod al otro lado del puente, copiado esto décadas después por Tim Burton para su versión de “Sleepy Hollow” (1999), espectacular. Esta lóbrega parte dirigida por el muniqués Wolfgang Reitherman, luego afamado realizador de la casa del ratón con films como “101 dálmatas”, “Merlín el encantador”, “Robin Hood” o “El Libro de la Selva”. Tiene este tramo una canción pegadiza en “Ichabod” y canciones divertidas como “Katrina” y “The Headless Horseman”. Todo coronado por un final abierto a interpretaciones (spoiler).

 

Spoiler:

 

Sleepy Hollow: A la mañana siguiente, el sombrero de Ichabod se encuentra en el puente junto a la calabaza destrozada, pero el maestro de escuela no se encuentra por ningún lado. Algún tiempo después, Brom se casa con Katrina. Comienzan a difundirse rumores de que Ichabod todavía está vivo, casado con una viuda rica en un condado lejano y con hijos que se parecen a él. Sin embargo, la gente de Sleepy Hollow insiste con tristeza en que el jinete lo mató. La película termina con la última imagen del jinete riéndose. Luego se convierte en una figura del libro animado, que se cierra y regresa al estante. Cuando la cámara se aleja de los estantes de la biblioteca, las luces se apagan repentinamente. El narrador, asustado, termina la escena diciendo: "Hombre, me largo de aquí". Es el Jinete Sin Cabeza un ser mitológico o es Brom disfrazado?

 

La película comenzó a desarrollarse en 1940 como un largometraje de narrativa única basado en El viento en los sauces. Después de una serie de retrasos en la producción, el proyecto se redujo a un cortometraje y finalmente se fusionó con La leyenda de Sleepy Hollow, que también comenzó su producción como largometraje, convertido en paquete cinematográfico en 1947. Las aventuras de Ichabod y el Sr. Toad es el último paquete cinematográfico del estudio era de la década de 1940, después de Saludos Amigos (1942), Los Tres Caballeros (1944), Make Mine Music (1946), Diversión y fantasía gratis (1947) y Melody Time (1948); regresaron a los largometrajes animados comenzando con Cenicienta en 1950. Disney no produciría otro paquete cinematográfico hasta Las muchas aventuras de Winnie the Pooh (1977).

 

Ganó el desaparecido Globo de Oro a la cinematografía en color, superando a “On the Town”, mientras que el ganador del Oscar, no fue nominada. Dado la única cinematografía tradicional aquí eran las tomas de la estantería que enmarcan las historias animadas, fue una elección curiosa.

 

Me queda un interesantillo primer segmento y bueno el segundo, elevado pro su clímax final. Gloria Ucrania!!!